Recursos Humanos

5 cosas que los jefes extraordinarios hacen diferente

Las actitudes que hacen la diferencia entre un jefe promedio y uno sobresaliente.
5 cosas que los jefes extraordinarios hacen diferente
Crédito: Depositphotos.com
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Si algo ha quedado claro es que es fundamental que todos los colaboradores de una empresa sean felices, y que esta felicidad está directamente relacionada con los jefes. Sin embargo, a veces es difícil identificar qué se necesita para lograr ser un excelente líder.

El experto Sydney Finkelstein escribe en Harvard Business Review las cosas que los buenos jefes hacen para que sus trabajadores se sientan felices y motivados:

Administran personas, no equipos

Un líder que se encuentra bajo presión puede olvidar que sus colaboradores son individuos únicos, con habilidades diversas, metas, intereses propios y estilos de aprendizaje distintos. Es importante saber qué motiva a cada uno y personalizar cada interacción. De igual forma, las oportunidades de ascenso no deberían darse a través de modelos rígidos, sino creando oportunidades diseñadas para las ambiciones, talentos y capacidades de cada persona.

Enfatizan el propósito

La mayoría de los empleados quiere un trabajo que les permita contribuir y marcar la diferencia, por lo que muchas organizaciones enfatizan el propósito de su marca y el significado detrás de sus acciones. Esto también es trabajo de los gerentes, quienes deben inspirar a su equipo con una visión, crear metas desafiantes y construir la confianza personal de todos los individuos, comunicando que son capaces de lograr cualquier cosa.

Ofrecen retroalimentación

Un estudio de 2013 descubrió que tan solo 2 por ciento de los gerentes proveen de retroalimentación continua a sus colaboradores. La mayoría de los jefes se limitan a dar una evaluación de desempeño al año y con frecuencia unen la retroalimentación sobre el desarrollo laboral a discusiones sobre aumentos y ascensos, lo cual es un error.

Los mejores jefes, en cambio, proveen retroalimentación continua y personalizada. Esto significa tener conversaciones uno a uno al menos una vez a la semana y ofrecer consejos claros, honestos y constructivos que promuevan la iniciativa y la independencia.

Saben escuchar

Los colaboradores tienden a ser más felices cuando se sienten libres de contribuir con sus ideas y tomar iniciativa, y la mayoría de los gerentes dicen querer lo mismo. Sin embargo, suele suceder que los jefes promueven su visión de forma demasiado intensa, lo que hace que su equipo crea que no vale la pena proponer cosas nuevas.

Los mejores líderes se toman el tiempo de escuchar: proponen problemas y retos, hacen preguntas para involucrar a todos en la solución y recompensan la iniciativa.

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Son consistentes

Nadie es feliz con un jefe que dice una cosa un día y otra al siguiente. Es difícil mantenerse motivado si el estándar cambia constantemente y de forma impredecible, porque los colaboradores no saben qué esperar ni cómo avanzar. Un buen jefe es consistente en su estilo de liderazgo, visión, expectativas, retroalimentación y apertura. Cuando el cambio se hace necesario, lo comunica de forma abierta y rápida.

Nota original publicada en Expok News.