Franquicias

Emprende con la limpieza de prendas

En el giro de tintorerías, lavanderías y planchadurías, las franquicias son líderes gracias a su amplia gama de servicios.
Emprende con la limpieza de prendas
Crédito: Depositphotos.com

Horacio López y su esposa buscaban invertir en una franquicia, pero sin renunciar a sus respectivos empleos. De esta manera, si les tocara un recorte de personal, ya no se quedarían sin nada. Analizaron varias opciones y el giro que más llamó su atención fue el de lavanderías, tintorerías y planchadurías. Hoy son dueños de una lavandería que les ha permitido continuar con su trabajo, mientras que la operación del negocio está a cargo de un gerente general. Diariamente hacen corte de caja y recogen el efectivo que controlan a través de un software administrativo.

Lo anterior es sólo un ejemplo en concreto. Aunque ya hablando del panorama en general, se puede decir que lavar y planchar cualquier textil en una lavandería, tintorería o planchaduría se ha convertido en una necesidad por la escasez de tiempo y la falta de espacio en las viviendas para albergar una lavadora y una secadora. Además, el crecimiento de la población genera una mayor demanda de este servicio que es muy recurrente, a veces, de todos los días. Por lo tanto, el mercado es amplio. Y no sólo incluye amas de casa, ejecutivos y solteros, sino clientes corporativos como hoteles, salones de eventos y restaurantes (que prefieren tercerizar estas tareas).

Tan sólo en México se encuentran registrados 34,323 comercios dentro de esta industria, de los cuales 33,352 son microempresas, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Del total, 33.80% están concentrados en el Distrito Federal, 35% en los estados que conforman la zona centro del país, el 17% en el Norte y el 14.20% en el Sur. Esto significa la generación de 187,200 empleos directos y una aportación del 2.1% al Producto Interno Bruto (PIB).

¿Franquicia o independiente?

Quien arranca por su propia cuenta un negocio de tintorería, lavandería o planchaduría tiene una alta probabilidad de fracasar en los dos primeros años de operación (ocho de cada 10). En cambio, quien emprende de la mano de una franquicia asegura su continuidad al menos cinco años. Esto sucede en el 90% de las franquicias; un sector que en 2014 creció 11% en México y espera cerrar 2015 con un 10%. “Una franquicia es un modelo probado. Es decir, alguien más ya aprendió de sus errores, domina el know how (el saber cómo hacer las cosas), posee una marca posicionada y ha creado manuales del paso A al Z. Esto minimiza el riesgo y la curva de aprendizaje”, explica María Sotelo, directora general de la Asociación Mexicana de Franquicias (AMF).

En territorio nacional existen alrededor de 15 franquicias de tintorerías, lavanderías y planchadurías, según el directorio 500 franquicias de Entrepreneur. Pero antes de decidirte por alguna opción, la recomendación es investigar cada una de las alternativas contempladas y estar consciente de otro punto fundamental a la hora de emprender: dominar el negocio.

“Uno cree que lavar es cosa sencilla, y no lo es. Se trata de formarse como un experto en cuidado textil y conocer todas las técnicas: lavado en seco y en agua, desmanchando, planchado, etc. Y mientras más te involucres en este mundo, descubrirás que es apasionante”, afirma Raúl Figueroa, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Lavanderías (Canalava). “Existe literatura, institutos de limpieza de gran prestigio y eventos internacionales. Por ejemplo, el principal es el Clean Show –que cada dos años se realiza en EE.UU.–, donde se dan a conocer tecnologías sorprendentes, como los robots de planchado”.

Todo listo para iniciar

Más allá del dinero, lo primero que se requiere para emprender en este giro es un compromiso del empresario para profesionalizar el sector. Por lo tanto, la idea es no iniciar con un equipo “casero” en el garaje de tu casa con tal de ahorrar presupuesto. Eso a la larga no redituará, ya que se pueden descomponer las máquinas debido al uso rudo, además de que éstas no cuentan con mecanismos ahorradores en el consumo de insumos y agua.

En cambio, si inviertes en la adquisición de sistemas profesionales –que una franquicia te puede brindar–, obtienes tecnologías ecológicas que llegan a economizar hasta un 60% de agua, un 35% de energía eléctrica y un 30% de gas; incluso, hay algunos modelos que ocupan menos de la mitad de espacio que los equipos convencionales. Asimismo, hoy los detergentes son biodegradables y de baja espuma; y las tintorerías más actuales ya no utilizan el percloroetileno sino hidrocarbonos que son menos agresivos con el medio ambiente. 

Toma en cuenta que el objetivo de una tintorería y una lavandería es el mismo: la limpieza y el cuidado de la ropa, no obstante, las inversiones son distintas. En el caso de Horacio y su esposa, apostaron por el modelo de autoservicio de Ecoclean Lavandería y Planchaduría, con una inversión inicial de $950,000 a $1 millón. “Nos gustó mucho el concepto porque es parecido al americano, en donde el usuario recarga saldo en una tarjeta y utiliza máquinas modernas a las que (aún) no estamos tan acostumbrados los mexicanos”, comenta Horacio (de 34 años). 

Por su parte, Miguel Ramos, gerente de franquicias de esta marca, señala –con base en su experiencia– que la utilidad neta mensual en este giro oscila entre 25 y 30%. Las ventas mensuales en una lavandería van de los $100,000 a los $115,000. A esto hay que restarle los gastos de operación que rondan los $60,000  (agua $7,000, gas $9,000, luz $3,500, insumos $6,000, nómina de tres personas de $13,000 a $15,000, renta $16,500 y otros gastos $3,000). Ojo: considera que en una tintorería el pago de luz alcanza los $12,000 cuando se usa equipo tradicional.

Generalmente, el local para una lavandería es de 50 metros cuadrados. Pero en el caso de Do it Clean, se puede abrir con 35 metros cuadrados, espacio suficiente para cuatro lavadoras y cuatro secadoras. “Es básicamente (un modelo) de autoempleo, con utilidades mensuales de $10,000 a $15,000”, afirma Lorenzo Lomelí, director de franquicias de la marca.

En tanto para una tintorería, se necesita de un establecimiento de 50 a 100 metros cuadrados. Por lo que la inversión es mayor, aunque la rentabilidad es más alta: de $70,000 a $120,000 netos mensuales, como es el caso de Tintorerías Max. “Mi recomendación es tomar el modelo de negocio más acorde a nuestra capacidad económica; es decir, veamos si el capital que tengo me da para abrir una lavandería o bien, una tintorería”, aconseja Raúl Jiménez, director de franquicias de esta marca.

Completando el ciclo

El planchado es un servicio que últimamente ha sido bien recibido por parte del público asiduo a las lavanderías y tintorerías. Si te interesa especializarte en él, Ecoclean Planchaduría es un concepto que requiere de un local de 30 a 40 metros cuadrados y una inversión inicial de alrededor de $250,000. Por otro lado, la alternativa de costura o sastrería de Tintorerías Max opera en un espacio de 15 a 20 metros cuadrados, con una inversión de $400,000. En este caso, la utilidad es de $18,000 a $30,000 mensuales.

Finalmente, el tiempo de recuperación de la inversión comienza a darse a partir de los 20 meses en cualquiera de los tres es-quemas: tintorería, lavandería o planchaduría.

La mayoría de las franquicias líderes ofrecen servicios a domicilio, exprés, a mercado corporativo, tintorería 24 horas a través de lockers, entre otros. Asimismo, se han especializado en limpieza de piel y gamuza, empacados al alto vacío (vestidos de novia), alfombras y tapetes, cortinas, muebles, tenis, vestiduras de autos, carreolas, maletas, sastrería, almidonado y teñido, planchado especial para prendas de viaje e incluso, el lavado de ropa de fibras sintéticas o con microelectrónica.

Y si bien hay unidades muy exitosas ubicadas tanto en centro comercial como a pie de calle, lo importante del local es que cuente con estas características: que tenga afluencia de gente, estacionamiento y una sinergia con otros negocios.

Mercado que promete más

De acuerdo con los entrevistados, en una lavandería la mitad de los clientes utilizan el servicio por encargo y la otra mitad el autoservicio. Las colonias con menos poder adquisitivo usan más el autoservicio y las zonas de clase media hacia arriba consumen más el lavado por encargo, tintorería y planchado. El precio por kilo varía dependiendo de la ubicación del establecimiento. Por su parte, el consumo promedio en una tintorería es de 3.5 prendas por persona con un ticket entre $120 y $200.

En cuanto a los clientes, 58% son mujeres y 42% son hombres; la mayoría en un rango de 24 a 40 años de edad. Y prefieren a las marcas que ofrecen: calidad, precio justo, rapidez y un trato amable.