Recursos Humanos

4 señales antes perder a un empleado

Cuando una persona es nueva se emociona, pero si detectas que alguien de tu equipo ya no se involucra es momento de actuar.
 4 señales antes perder a un empleado
Crédito: Depositphoto.com

La mayoría de las personas empieza un nuevo trabajo con muchas ganas de aprender y destacarse. No obstante, después de algunos años esa emoción se va desgastando y las tareas que parecían divertidas se vuelven mundanas.

Tu trabajo, como líder, es asegurarte que la gente que trabaja en tu equipo permanezca motivada. Debes reconocer las señales cuando empiezan a desanimarse antes de que sea demasiado tarde y te quedes sin un buen colaborador.

Estas son algunas de ellas:

1. Ya no se involucra
Cuando las personas se emocionan por algo, hablan de ello. Seguro habrás notado que tus empleados nuevos aportan ideas y nuevas maneras de hacer las cosas porque quieren ganarse su lugar en la empresa. Una vez que pierden el interés dejan de involucrarse. Puede que comiencen a reportarse enfermos más seguido de lo habitual. Si detectas esta tendencia, llámalos en privado y tengan una lluvia de ideas para detectar nuevas tareas que puedan inspirarlo de nuevo.

2. Ya no se actualizan
 Los individuos que están interesados en sus carreras hacen un esfuerzo por estar al corriente de las últimas noticias, invenciones, tendencias y modas de su sector. Quieren mejorar y aprender. Son observadores de las dinámicas de su empresa. Leen noticias, van a conferencias, practican, comparten información con sus conocidos y hablan de los últimos descubrimientos. Si uno de tus empleados ya no hace eso debes averiguar por qué. ¿Tienen una actitud de “sabelotodo”? ¿Tienen acceso a todas las fuentes necesarias? ¿Simplemente están desinteresados? Explorar estas preguntas te ayudará a determinar una buena solución.

3. Ya no toman la iniciativa
Ten cuidado de aquellos empleados que ya no son los primeros en ofrecerse en nuevos proyectos. Su desinterés puede indicar que están fatigados o cansados. La solución puede ser tan simple como “sacudir” su rutina diaria o tal vez solo necesitan vacaciones. Incluso puede que necesiten alguien que les ayude con la carga de trabajo.

Algunas personas son tan dedicadas en su labor que se agotan al máximo antes de quejarse. La comunicación es la clave del éxito para ti y tu empleado. Descubre si su lista de deberes es demasiado pesada para ser manejada por una sola persona.

4. Ya no comparten sus ideas
Los empleados apasionados sobre algo tienen opiniones. Piensa en temas como la política o la religión. Cuando ya no te interesa algo, te conformas con las cosas sencillas y dejas de involucrarte en las ideas de los demás.

Si sospechas que alguien atraviesa una “mala racha”, observa su lenguaje corporal en las juntas de equipo, así como sus interacciones con sus colaboradores. Aquellos que solo están siguiendo la corriente son muy dañinos para tu negocio porque su desinterés puede causar algún desastre en tu marca.