Emprendedores

Acentos perdidos, proyecto de ortografía e identidad

Desde pequeño, Pablo Zulaica recibió dos grandes lecciones: desarrollar la capacidad de observación y buscar soluciones creativas.
  • ---Shares

¿Qué dicen de una sociedad los anuncios en las calles?, ¿es verdad que no importa cómo escribamos mientras "se entienda"?, ¿cuál es el rol de los espectaculares urbanos en la construcción de la identidad y la educación de niños y jóvenes? Todas esas preguntas se la planteó Pablo Zulaica, creador de Acentos Perdidos.

Desde pequeño recibió dos grandes lecciones: desarrollar la capacidad de observación y buscar soluciones creativas. Años más tarde, como publicista y bajo estos principios, a Pablo se le ocurrió una idea: corregir las faltas de ortografía de los anuncios en las calles.

Su concepto no tuvo interés comercial, pero ya había creado un movimiento urbano y decidió salir a las calles de la Ciudad de México para corregir toda clase de letreros. Con acentos gigantes, donde se podía leer alguna de las seis principales normas de acentuación y la frase: “si escribes bien, te ves mejor”, este joven decidió ser el corrector de estilo de la capital.

Foto: acentosperdidos.blogspot.mx

La campaña fue tan exitosa que personas de Argentina, Perú, Colombia, España y Estados Unidos lo contactaron para replicar el movimiento. De hecho, se hicieron 14 blogs, llevados cada uno por voluntarios de 12 países que querían subirse al barco y comenzar a escribir mejor en sus calles, ellos también se unieron al “tildetón” y Acentos Perdidos se convirtió en un proyecto mundial que poco a poco fue tomando fuerza.

“Es una invitación a tomar conciencia de nuestra lengua y de nuestra identidad”, dice Zulaica en la conferencia Acentuando que ofreció para TEDx Cuauhtémoc. “Estábamos pensando, sobre todo, en tantos niños en edad de aprender y preguntándonos cómo le harán en esta ciudad o en estos países nuestros con calles que están llenas de trampas”.

Zulaica sabe que la ortografía es un reflejo de la educación de sociedades enteras y un buen inicio para contrarrestar las faltas en nuestra formación puede ser un sutil, pero significativo acento.

“Yo tengo la opinión de que cualquier persona tiene derecho a saber escribir bien o, por lo menos, conocer las herramientas y una vez que las conoce decidir cómo quiere expresarse”, dice el editor y director de Acentos Perdidos, quien comparte con ustedes algunos de los errores y horrores ortográficos que se encuentran todos los días en la ciudad.

Ésta es una colaboración de TEDx Cuauhtémoc, evento planificado de manera local e independiente con la finalidad de empoderar comunidades, estimular el diálogo a través de experiencias y potenciar organizaciones e individuos emblemáticos. Si quieres saber más visita nuestra página web o nuestro Facebook.