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3 obstáculos que enturbian tus decisiones

Cuando tenemos que hacer una elección complicada, nuestro cerebro puede inclinarse por las respuestas obvias. ¡Evítalo!
3 obstáculos que enturbian tus decisiones
Crédito: depositphotos.com

Tu mente está llena de pensamientos preferidos, de ideas que vuelven una y otra vez enmascaradas como propuestas novedosas, de soluciones prefabricadas que parecen encajar con exactitud en los problemas nuevos. Estas trampas son orquestadas por tu experiencia y nacen de un cúmulo de recuerdos, memorias y acciones pasadas que en su momento dieron resultados positivos, lo que no significa que tengan éxito en las nuevas decisiones por tomar.

Estos patrones se convierten en obstáculos de tu discernimiento ya que se presentan en forma de confianza excesiva, un enfoque sesgado y la estabilidad de corto plazo.

Se identifican así:

1. La confianza excesiva te arrastra a la sensación de tener todo bajo control y no te permite realizar revisiones de parámetros desconocidos o nuevos. Suprime la observación y refuerza la idea de estar en una situación parecida a las ya pasadas.

2. El enfoque sesgado te obliga a mirar detalles solo desde tu perspectiva única, obviando el punto de vista de otras personas involucradas. Niega la posibilidad de construir soluciones con la premisa de ganar-ganar, necesarias para el mantenimiento decisiones estratégicas que impacten en el mediano y largo plazo.

3. La estabilidad de corto plazo consiste en mantenerse en la zona de confort y no salir de ella hasta no ver el fuego ardiendo debajo de tus pies. Cuando esto ocurre, pasas a un estado de urgencia donde cualquier estrategia de crecimiento ya no tiene lugar.

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Existen métodos muy simples que nos permiten destruir esos obstáculos que se presentan en forma de decisiones relucientes cuando solo son patrones que repetimos:

1. Elimina los estereotipos
Hay factores inverosímiles que pueden influenciarte a escoger opciones que no son las más adecuadas. Elige por los beneficios, propiedades o características que necesitas de un producto o servicio antes de ver la marca. Si se trata de personas, investígalas y estúdialas antes de ver rostros. De esta forma, te enfocas en lo que quieres más allá del gusto por una marca o la simpatía por una persona.

2. Crea listas de revisión
Ten preparados tus objetivos más relevantes para evitar que las emociones momentáneas nublen tu criterio. Utilizar listas que te recuerden todos los aspectos a observar en la entrega de un nuevo producto o servicio sirve para no cometer errores por olvidos involuntarios. Es necesario mantener un protocolo para sostener la calidad tus decisiones durante un largo periodo de tiempo.

3. Utiliza tablas con criterios valorados
Cada oferta, decisión o enfoque debe pasar por una serie de criterios o checklist para evaluar el valor de cada elección con un análisis de 360 grados. La suma de todos los criterios de cada propuesta te permitirán hacer una selección objetiva.

Tu lista de puntos a considerar debe ser de más de tres criterios, pero no más larga de 15 puntos. Es importante ser práctico. Por ejemplo, para seleccionar al vendedor más rentable, hay que sopesar ventas netas, cantidad de pedidos que manejó, valor comercial de los clientes y su crecimiento entre periodos. Sumamos todo y obtenemos un valor concreto en función de resultados acerca de cuál es el vendedor que tiene la ventaja.

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Cuando necesites tomar decisiones importantes, recuerda que a nuestros cerebros les gusta enviar soluciones rápidas que no son más que placebos para frenar todas las indagaciones, así que exígete un poco más para elegir lo que realmente necesitas.
Escrito por Fermin Hung.

1. Elimina los estereotipos

Hay factores inverosímiles que pueden influenciarte a escoger opciones que no son las más adecuadas. Elige por los beneficios, propiedades o características que necesitas de un producto o servicio antes de ver la marca. Si se trata de personas, investígalas y estúdialas antes de ver rostros. De esta forma te enfocas en lo que quieres más allá del gusto por una marca o la simpatía por una persona.