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10 hábitos diarios que te harán millonario

La clave del éxito es la disciplina. ¿Sabes cómo cultivarla?
10 hábitos diarios que te harán millonario
Crédito: Depositphotos.com
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¿Quieres ser el jefe? Debes pagar el precio. 

El precio es la disciplina. Ningún líder puede alcanzar el éxito sin cierto grado de dedicación. Una persona disciplinada es capaz de renunciar al placer momentáneo para alcanzar sus metas de largo plazo. Por supuesto, para ser disciplinado hay que tener hábitos que se practiquen a diario. Solo las personas constantes pueden transformar sus vidas. 

Los hábitos pueden cambiar la dirección de nuestras vidas. Algunas personas tienen costumbres dolorosas (como ser chismosas), mientras que otras tienen actitudes poderosas (como alabar a los demás). No importa quién seas o de dónde vengas, tus hábitos pueden construirte o destruirte. ¿Cuáles son tus hábitos y hacia dónde te están llevando? 

Las personas me preguntan todo el tiempo cuáles son mis hábitos diarios, a qué hora me despierto, qué hago por las mañanas. Estas preguntas me hacen reír porque son los mismos cuestionamientos que yo me hacía al empezar mi camino al éxito. La única diferencia entre tú y yo es que vas a conocer las respuestas ahora mismo. 

Aquí van 10 hábitos diarios que te harán millonario

1. Estudiar 

Primero que nada, no debes pasar un solo día sin aprender algo nuevo. El aprendizaje puede llegar de muchas maneras. Personalmente, estudio un mínimo de tres horas al día. Esto incluye algunas prácticas como leer el diccionario, consultar libros, ver videos, hablar con mi coach, escribir, etcétera. 

De todas estas actividades, leer es la más importante. Cada día, sin falla, trato de asimilar tantas ideas como sean posibles. Dejo mi celular en otra habitación mientras me zambullo en mis libros, ya que puedo darme el lujo de no cenar, pero no de no aprender. 

2. Fijar metas 

Cada día debes plantearte objetivos. Yo siempre escribo lo que quiero lograr cada día, mes año y década. Este proceso me fascina porque me obliga a pensar en grande y a superar los problemas pequeños de la vida.  

Digamos que tu meta es tener una vida de opulencia en los próximos 10 años. Si quieres alcanzar esta meta, debes listar las ideas que te pueden ayudar a conseguirla. Por ejemplo, tu listado puede incluir tener una casa de 10 habitaciones, un jet privado, un Rolls-Royce, etcétera. 

3. Planeación

Puedes fijarte miles de metas, pero necesitas una estrategia para alcanzarla. Primero, necesitas descomponer esos 10 años en años, meses, semanas y días. Una vez que hayas “desarmado” tus objetivos en partes más pequeñas, deberás de idear los pasos y acciones reales que debes tomar para alcanzar estos resultados. 

Uno de mis clientes quería ser un charlista profesional. Sin embargo, no sabía cómo planearlo. Le dije que tenía que fijarse dar 120 charlas al año, 10 al mes. Una vez que hicimos esta descomposición, se dio cuenta de que sus metas eran más realistas. 

4. Hacer networking

En este milenio tenemos miles de formas de estar conectados. Para hacer contactos efectivos, necesitas ser un productor, no un consumidor. Eso significa hacer networking de manera agresiva, no pasiva. No esperes a que te lleguen correos o llamados, mejor haz el esfuerzo de contactar a los demás. 

Yo uso la “Regla de 10”, donde hago 10 llamadas y mando 10 correos al día. Aparte de esto, constantemente hago videos, doy charlas, escribo artículos, etcétera. También publico diariamente en mis redes sociales. 

5. Llevar un diario 

Todos necesitamos momentos para pensar. Para poder ordenar tus ideas efectivamente, necesitas llevar un diario. Esto te ayudará a reflexionar y hacer preguntas serias sobre tu vida. Además, serás capaz de llevar control de tus historias, personas que conozcas, ideas, bromas, lecciones, citas, éxitos, fracasos y más.  

Cada día, escribe un mínimo de cuatro páginas en tu diario. Yo tengo dos docenas de bitácoras a la fecha. Me ayudaron a reflexionar mis más grandes éxitos, obstáculos y oportunidades. A veces escribo intensamente por una hora. Cuando reviso mis diarios, entiendo mejor cómo ha sido mi camino. Por cierto, nunca está demás dejar notas para las futuras generaciones. 

6. Hacer ejercicio 

Para ser exitoso en la vida, tu cuerpo debe ser capaz de funcionar en su mejor nivel. Tu mente siempre está pidiendo cosas inesperadas y debes estar preparado para cumplirlas. La mejor manera de preparar tu cuerpo es ejercitándolo, aun cuando sea un inconveniente. Una vez que tu cuerpo esté preparado para las oportunidades, serás capaz de navegar los océanos del éxito. 

Imagina sentir el sudor que viene después de un buen ejercicio. Es una gran sensación, ¿cierto? Así que ¿por qué debatir si debes o no ponerte en movimiento? Desarrolla el hábito de hacer ejercicio entre tres y cinco veces a la semana, al menos por una hora. No solo aumentarás tu resistencia, también le sacarás más provecho a tus días. 

7. Relájate 

Solo las personas verdaderamente poderosas saben cómo descansar. Después de todo, esos son los momentos donde fortalecen su poder. Muchas personas están tan tensas siempre que se “queman”. Cuando te estresas, pierdes concentración y control. Una persona que no sabe cómo relajarse, pierde el tiempo que pudo haber aprovechado. 

Debes despejarte de vez en cuando. Busca una disciplina saludable que te tranquilice. A veces, yo cocino una gran cena o salgo a caminar por mi vecindario. En otras ocasiones pongo música de jazz o platico con un ser querido. Incluso en medio de una importante fecha de entrega, estas actividades me ayudan a manejar las vicisitudes de la vida. La preocupación es el peor gasto de imaginación que existe. 

8. Afirmar 

Todos los días hablas contigo mismo. El humano común hace esta práctica 12 mil veces al día. La diferencia entre una persona exitosa y otra que no, es lo que se dice a sí mismo. Las cosas que le dices a tu persona alteran dramáticamente tu vida.  

El otro día escuché que alguien decía “Ojalá fuera la mitad de exitoso como esa persona”. Aunque es un pensamiento positivo, debería desear más que solo la mitad de otro ser humano.  

9. Practicar tus destrezas 

Cada día debes trabajar en mejorar tus talentos. Cada uno de nosotros tiene dones innatos que deben ser ejercitados de manera continua. Si no lo usas, lo pierdes. La maestría toma años de cultivar, pero si estás dispuesto a ser el mejor en lo que haces, no tendrás competencia. 

10. Formar un sistema de apoyo  

Las personas triunfadoras han aprendido a organizar sus relaciones. Esto significa que sus personas más cercanas los alimentan mental, espiritual y emocionalmente. Puede que la gente te vea como un emprendedor solitario, pero lo cierto es que todos tus seres queridos están detrás de ti. 

Sin embargo, esto no es sencillo. Toma tiempo rodearse de las personas correctas. Más importante, estas relaciones se forjarán de manera natural conforme aprendas más sobre tu trabajo. Eventualmente, ese equipo cuidadosamente seleccionado sacará lo mejor de ti y te ayudará a superar los grandes obstáculos que enfrentes. 

Todos estos hábitos requieren la mayor disciplina del mundo. Debes comunicar tus necesidades a otros para que puedan apoyarte.