Estrategias

10 errores letales y cómo solucionarlos

Lo valioso de equivocarse es que da pie a un aprendizaje. Entérate de cómo hacer de tus tropiezos, el principio de la estrategia que buscas para alcanzar el éxito.
10 errores letales y cómo solucionarlos
Crédito: Depositphotos.com
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Cientos de startups fracasan año con año; sin embargo, las razones por las cuales cierran sus puertas son pocas. “Platico con dueños de negocio tres o cuatro veces a la semana, y todos tienen los mismos problemas”, asegura Tarek Kamil, un emprendedor en serie que ha iniciado cinco empresas (la más reciente es la plataforma de comunicación Cerkl, donde participa como director general).

“Las personas caen en las mismas trampas todo el tiempo. Por lo que, si lograran prevenir los errores comunes, se incrementarían las posibilidades de tener una empresa exitosa”.

Tarek no es el único que piensa esto. Mentores, inversionistas y otros empresarios coinciden en que ciertos errores se repiten constantemente. ¿Cuáles son estos? Mejor aún: aquí algunas soluciones efectivas para superarlos.

1. No estar preparado

Nadie debería presentarse a correr el maratón de Boston sin haber entrenado primero. La misma regla aplica al iniciar un negocio. Es necesario calentar con un poco de entrenamiento antes de arrancar. Por ejemplo, descansar lo suficiente y llevar una nutrición balanceada son de gran ayuda. “Tienes que ser riguroso y asegurarte de que cada aspecto de tu vida esté bajo control”, señala Tarek. Recuerda: una startup tendrá ciertas secuelas en tu vida personal, garantizado.

Si tus amigos y familiares no comprenden lo que estás a punto de empezar y no apoyan tu visión, se convertirán en un problema personal, además de generar una gran distracción que terminará perjudicando a tu empresa. Por lo que la recomendación es tener una conversación franca desde el comienzo para plantear tus expectativas.

“Debes decirles: ‘voy a enfocar mi atención a esto’, y aunque no significa que no sean importantes para ti durante este proceso, podrían llegar a sentirse de esa manera”, advierte el director general de Cerkl. “Por eso, hay que estar seguros de que esto quede claro, pues al momento de iniciar un negocio se pondrá en evidencia cuáles son las partes de tu vida personal más débiles”.

2. Confundir un producto con una empresa

En esta era de aplicaciones, el emprendedor y estratega de negocios, Eric Holtzclaw, afirma que quienes aspiran a convertirse en empresarios no siempre saben cómo construir sobre su propio éxito.

Para saber si vas por el camino correcto, debes preguntarte: ¿tienes fuentes de ingresos potenciales más allá  de la sola venta de tu producto o servicio? Esto es un factor clave que los inversionistas buscan, ya que “quieren ver qué es lo que sigue y cerciorarse de que la empresa tendrá vida (incluso) después de lo que esta? ofreciendo actualmente. ¿Se va a licenciar la tecnología a otra persona? ¿Cómo se ve la compañía en tres o cinco años? Todo esto es de gran relevancia y te ayudara? a determinar si realmente tienes un negocio con potencial”, concluye Eric.

3. No pagar por experiencia

Decimos esto con todo respeto: no eres bueno en todo. Toma en cuenta que cada área de una empresa debe estar a cargo de expertos –sobre todo, si se trata de cosas complicadas, como impuestos y cuestiones legales–. “Estructurar la compañía y las inversiones futuras de manera errónea es algo que te atormentará y afectará tu negocio por siempre”, sentencia el empresario Greg Rau, director de operaciones de Ridago, una firma de ingeniería de hardware con sede en Oregón, EE.UU.

Por ello, para resolver los puntos que realmente importan, no debes conformarte con descargar una guía gratuita de Internet o creer que puedes hacerlo solo. Contrata a un experto cuyo trabajo consista en saber exactamente lo que se tiene que hacer. De acuerdo con Greg, los emprendedores necesitan ayuda con urgencia “al redactar los términos bajo los cuales aceptarán las inversiones, ya que si no se presta atención en las condiciones –tales como las preferencias de liquidación– la futura venta de la empresa puede verse comprometida, al punto que los fundadores de ésta no reciban ni un solo peso por ella”, aclara el experto.

4. Ignorar los datos

El “pensamiento mágico” puede matar cualquier negocio, afirma Lisa Stone, cofundadora de la comunidad en línea BlogHer, con sede en San Francisco, EE.UU. Creer que tendrás éxito no es suficiente, se requiere hacer cálculos reales para saber si tienes posibilidades suficientes de conseguirlo. Tiene que haber datos que validen y respalden que tu idea es real, o que proporcionen un indicador de que podría serlo. Una vez que reúnas toda la información debes utilizarla para crear indicadores de rendimiento clave o fijar metas que muestren que tu idea o negocio está progresando.

Lisa habla por experiencia. En las primeras etapas de BlogHer, se le dijo a ella y a sus socios que las mujeres nunca participarían en blogs en cantidades suficientes para tener una conferencia anual. Pero los datos que recaudaron durante su primera conferencia de prueba confirmaban que el plan funcionaria. El evento, organizado en tan solo cuatro meses, vendió todos los espacios y contó con más de 300 visitantes, lo que generó US$60,000, mismos que se invirtieron de nuevo en la empresa.

5. Crecer demasiado rápido

Existe una cifra aterradora: el 74% de las startups de Internet fracasa porque crecen demasiado rápido o muy pronto, de acuerdo con el informe de Startup Genome.

“Esto sucede mucho. Cuando los emprendedores recaudan fondos, sienten que están llenos de dinero en efectivo y lo gastan en cosas equivocadas. Pero cuando se dan cuenta que gastarlo no era lo adecuado, es demasiado tarde”, opina Erik Rannala, cofundador y socio administrador de Mucker Capital, empresa con sede en Los Ángeles, EE.UU.

¿En qué están gastando el dinero? En cualquier cosa. Desde marketing hasta contratar personal antes de lo necesario. “El problema siempre es el mismo: se acaban el presupuesto rápidamente y lo utilizan en cosas que no son esenciales para crecer. Cuando tienes que empezar a gastar dinero, debes tener más o una manera de generar más. Si te quedas sin fondos antes de lograr alguna meta de tu plan de negocios, te será muy difícil recaudar más”, agrega.

6. Aferrarte a una idea equivocada

“Tienes que darte cuenta que a veces estás en el camino equivocado o que te has topado con una pared que tendrás que derribar”, comenta Erik. Este error es especialmente común en emprendedores novatos o personas que están entrando a mercados desconocidos, quienes se enamoran de su idea original y no pueden ver que están fracasando.

No actúes por instinto, actúa con datos y evidencia. Evalúa cómo encajan tus productos en el mercado actual. Tal vez sea necesario llevar a cabo algunos experimentos para determinar qué cambios o ajustes hacer para atraer a más clientes, y si estos cambios incrementan tus costos.

“Por ejemplo, para las empresas de comercio electrónico existen cinco o seis técnicas probadas para conseguir clientes. Si las has intentado todas por seis meses o hasta un año y no estás obteniendo resultados, puede ser un indicador de que hay algo que no funciona en tu modelo de negocio”, subraya el cofundador de Mucker Capital.

7. No saber delegar

Posiblemente sea el problema más común al estar a cargo de la operación de un negocio. Típico: en lugar de ceder el control y confiar en otras personas, buscas hacer todo tú solo y al final fracasas. Entendemos que es tu instinto, por supuesto. “Muchos emprendedores exitosos son muy estratégicos y no quieren tener que preocuparse por saber si los detalles pequeños se están ejecutando de la manera en que ellos quieren”, dice Eric Holtzclaw.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Delegar, así de simple. Empieza trazando el proceso, un tipo de guía que explique cómo hacer las cosas de la forma adecuada. El resultado: tendrás más tranquilidad y tus colaboradores sabrán qué dirección tomar.

“De lo contrario, contratarás personal apresuradamente cuando sientas que no puedes con todo. Si te encuentras a tope y no hay nadie que te ayude con las tareas específicas de la empresa, nunca superarás esa etapa. Tienes que delegar”, añade el experto.

8. Pensar que el dinero lo soluciona todo

Cuando un emprendedor está en aprietos suele pensar que si tan solo pudiera reunir un poco más de fondos, sus problemas se solucionarían. Pero así no funcionan las cosas. El dinero no puede arreglar problemas fundamentales en el plan de negocios, de acuerdo con Carter Cast, profesor de emprendimiento en Kellogg School of Management.

“Si tu modelo de negocio no está bien planteado, no podrás resolver el problema simplemente con dinero. Tienes que encontrar qué es lo que no funciona y arreglarlo primero. Intentar hacerlo al revés sólo empeorará las cosas”, considera el también socio de Pritzker Group Venture Capital con sede en Chicago, EE.UU.

9. Subestimar cuánto tiempo requieres para vender

Hay que ser claros desde un principio: vender toma tiempo. Muchas startups creen que pueden lograr contratos con grandes compañías en tres o seis meses. Aunque la realidad es otra: una negociación de este tipo puede tomar hasta un año. Si tu plan de negocios no contempla esto, estarás en grandes problemas.

“Tienes que vender a los ejecutivos, al director, al área de tecnología y al gerente. Hay muchos niveles que deben aprobar la compra y después se implementan los procesos protocolarios. He visto a empresas que se quedan sin dinero porque no calcularon bien el tiempo necesario para cerrar un trato”, agrega el catedrático.

10. Miedo al fracaso

“Aprende de tus errores”, puede ser una frase común; sin embargo, a Tarek Kamil no le gusta. Sin importar qué tanto glorifiquen los emprendedores el fracaso, sigue siendo una palabra que aterroriza. Nadie quiere ser lo contrario a exitoso.

“Es un término que está mal empleado, ya que ‘fracasar’ quiere decir que no hay beneficio alguno y, en la mayoría de los casos, esto no es cierto”, explica.

Por tanto, debes cambiar tu mentalidad. No fracasaste, sino llevaste a cabo un experimento que mejorará tu próximo negocio. “Se trata de aprender. A pesar de que cada vez nos dolerá un poco, podemos aplicar esa lección para seguir adelante y alcanzar mejores resultados”, finaliza.