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Súper marca yo: la importancia de crear tu sello personal

Edifica tu marca de adentro hacia fuera y agrégale el valor necesario a tu producto.
Súper marca yo: la importancia de crear tu sello personal
Crédito: Depositphotos.com
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Además de haber comenzado como emprendedores, ¿qué tienen en común Daniel Ek, Martin Lorentzon de Spotify, Mark Zuckerberg de Facebook y Bill Gates de Microsoft? 

Que han hecho también de sí mismos una marca.

Crecieron sus negocios de minoristas a mayoristas, a la bolsa de valores, a marcas globales y en lugar de ser anónimos, de ocultarse detrás de nombres ampulosos, se usaron a sí mismos también como una marca.

No usaron sus nombres para bautizar sus empresas como Ford, Armani o KPMG. Se han usado a sí mismos para potenciar sus productos y, muy importante posicionarse ellos mismos.

Aparecen en periódicos y revistas, tiene cada uno redes sociales sólidas y bien cuidadas, son invitados frecuentes a foros, convenciones y a intervenir como conferencistas alrededor del mundo.

Los entrevista Oprah y Jimmy Fallon, promueven causas nobles y se promueven como gurús de los negocios.

¿Por qué no lo haces tú también?, ¿qué te falta?

Vender es lo estratégico de todo negocio, si hay ventas, hay ingresos y se pagan deudas, se hacen mejoras, invertimos, nos comprometemos…

Si tú como marca te sumas al esfuerzo de aportar, venderás si no el doble, sí más. Toma en cuenta lo más importante: La marca se forja de adentro hacia fuera.

Antes que coche nuevo y Vetiver, que invitación a la Taberna y mancuernillas, perfecciona tu forma de hablar.

De todo lo que ayuda a Daniel, Martin, Mark, Bill, lo que destaca para hacerse súper marca, es que hablan bien: fuerte, para que los oigan; claro, para que los entiendan, y breve, para que los aplaudan.

Aquí tienes una sencillas sugerencias, las básicas,  para que comiences a edificar tu marca de dentro hacia fuera, para que hables mejor.

  1. Mentalízate, convéncete. Hablar mejor te posiciona, te distingue, te da ventaja, decodifica reloj, código postal, ingresos, relaciones.
  2. Convierte tus ideas en pensamientos ordenados y luego en palabras. Antes de ordenar, opinar, proponer y sugerir ordena lo que quieres decir, ya no de bote pronto, ya no la ocurrencia, ya no el chale, el chin, el órale. Piensa.
  3. Amplía tu vocabulario. Una cosa es querer decir y otra cosa muy diferente es no tener más qué decir. El vocabulario se amplía cambiando de estación de radio a una mejor, observando a quienes hablan mejor, practicando nuevas palabras y una forma mejor de acomodarlas.
  4. Elimina las basuritas mientras hablas. El uso de Eeeee, Esteee, Mmmm, Pussss, Tonces… Eso entorpece lo que dices y distrae a quienes te oyen. No más muletas para expresarte.
  5. Cerciórate de que te entiendan. Conviértete en observador, ¿pusieron cara de what?, ¿Hicieron lo contrario?, ¿Te preguntan lo mismo sobre lo mismo? Hazte responsable de que los demás te entiendan.

Es a partir de ti que se crea la SÚPER MARCA YO. Adiciona a tus servicios y productos un valor. Comienza por pulir aquello que más dice de ti, tus palabras.