Silicon Valley

7 lecciones que un abogado puede aprender en Silicon Valley

Descubre las experiencias que Marti Manent, fundador de Derecho.com, trae desde California para ti.
7 lecciones que un abogado puede aprender en Silicon Valley
Crédito: Depositphotos.com
  • ---Shares

Craig Dauchy fue seleccionado en 1975 como “summer associate” de Cooley LLP, un despacho que en aquel momento contaba con 35 abogados y una oficina en San Francisco.

Cuando se graduó, en lugar de trabajar en los despachos de Manhattan, Chicago y Los Ángeles prefirió apostar para esta pequeña firma que tenía grandes ambiciones y quería posicionarse en el asesoramiento de empresa en crecimiento y gestión de fondos de inversiones.

Actualmente, Dauchy es socio y director del Área de Venture Capital en Cooley, que cuenta con 650 abogados en 10 oficinas en Estados Unidos y Shanghai, haciendo historia en Silicon Valley como líder en las operaciones de capital de riesgo.

Y no solo eso, el “asociado para el verano” ha sido nombrado en la lista de Top Lawyers en California en 2012, 2014 y 2015, y ha coleccionado numerosos reconocimientos, participando en la formación de más de 350 fondos de venture capital y private equity.

Les cuento esta historia porque es una de las muchas experiencias de innovación, disrupción y evolución en el sector legal que hemos podido vivir en Silicon Valley. 

Yo, como director del programa Legal Bridge to Silicon Valley de IE Law School, llevo reuniéndome con más de 60 abogados de diferentes empresas como Google, Airbnb, Oracle, eBay, Facebook, Uber y también he tenido la oportunidad de escuchar este tipo de historias por parte de los alumnos de Silicon Valley.

Es por eso que me gustaría compartir algunas de las lecciones aprendidas y consejos que he me han llamado la atención.

1. Los “bots” puede hacer mejor los trabajos que algunos abogados. Cada vez hay más procesos automatizados que están sustituyendo el trabajo de abogados por programas o robots, llamados en el sector “bots”.

2. Quien decide dónde presentar una demanda es un programa de ordenador, no un abogado. Hay empresas que hacen análisis de las sentencias sobre determinados temas y recomiendan dónde, en qué juzgado presentar una demanda con más posibilidades de ganar.

3. Cobra por el trabajo que realmente aporta valor al cliente. Hablando con los abogados de Silicon Valley te das cuenta que los clientes que tienen son muy inteligentes y van al grano con lo cual pagan por lo que realmente les aporta valor y no por trabajo jurídico no relevante.

4. Ayuda a generar negocio a tus clientes. Los abogados son nodos de conexión entre sus clientes, con fondos o VC, con inversores u otras empresas que pueden tener intereses compartidos. Tienen un rol más activo como hombres de negocio o “partner” para sus clientes.

5. El próximo lenguaje que has de aprender es el Java no el mandarín. Muchas de los abogados que he conocido en Silicon Valley son también ingenieros y saben programar, con lo cual pueden entender perfectamente lo que dicen sus clientes o sus compañeros de trabajo.

6. Grandes empresas no tienen abogados internos, únicamente utilizan despachos externos. Esto es uno de los descubrimientos más sorprendentes, empresas con más de 100 empleados y sin abogados en plantilla

7. Los servicios que sean “commodities” los ofrece una filial low cost. La mayoría de los grandes despachos tienen una agencia para prestar servicios de bajo costo y la utilizan como generadora de “leads”.