Sweet Spot

El Sweet Spot ya está obsoleto

Se trata de un concepto desarrollado por Jim Collins que se refiere a cómo alinear el alrededor de nuestro negocio para ser más productivos.
El Sweet Spot ya está obsoleto
Crédito: Depositphotos.com
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Existe un concepto que se ha popularizado mucho últimamente entre los emprendedores llamado Sweet Spot.

Se trata de un concepto desarrollado por Jim Collins en su famoso libro (el cual recomiendo ampliamente) llamado Good to Great. Collins lo llama el Concepto del Erizo y básicamente habla de cómo alinear todo el alrededor de nuestro negocio para ser mucho mas productivos.

Collins nos invita a hacernos las tres siguientes preguntas:

  1. ¿Qué es lo que nos apasiona hacer?
  2. ¿Cuál es nuestro talento o en qué nos sentimos que somos los mejores en el mundo?
  3. ¿Cuál es nuestro motor económico o por lo cual nos pueden pagar bien?

El ejemplo más claro que podemos tomar para ilustrar este concepto es el de un jugador profesional en cualquier deporte. Imagina a un futbolista o a un piloto de carreras, seguramente le apasiona su deporte tanto que lo practica desde niño como muchos de nosotros empezamos.

La diferencia es que hay niños muy talentosos que destacan y que finalmente cuando son ya mas grandes se les da la oportunidad para debutar a nivel profesional. Una vez siendo profesionales, estos jóvenes se siguen divirtiendo como niños practicando lo que más les gusta hacer y además les pagan grandes sumas de dinero por llevarlo a cabo.

Suena como un sueño hecho realidad, y lo es para muchos deportistas, artistas, músicos, etc. Ahora imagina lo mismo pero contigo mismo o mejor aún contigo y tu empresa.

Imagina que te levantas todos los días emocionado por ir a trabajar porque sabes que lo vas a disfrutar. Te sientes seguro de ti mismo porque tienes el talento y no hay nadie mejor que tú para hacerlo y encima de todo te pagan muy bien.

¿Te suena familiar? Seguramente no del todo.

La mayoría de la gente acude al trabajo desmotivada porque se la pasa haciendo actividades que no le gustan, o que no tienen las habilidades para hacerlas o simplemente no están conformes con la compensación que reciben.

Lo que Jim Collins descubrió al hacer un análisis de las mejores empresas fue que al alinear estas tres preguntas las empresas y su gente resultaban mas productivas y exitosas.

¿Suena bien, verdad? Pues en mi opinión creo que este concepto quedo obsoleto.

La investigación que hizo Collins fue sobre empresas creadas bajo un modelo tradicional de negocios, analizó empresas como Gillette, Kimberly-Clark, Phillip Morris, Wells Fargo, entre otras, y lo que encontró fue que éstas dieron el salto y se convirtieron en empresas sobresalientes con una visión y una cultura que alineaba estos tres círculos.

Sin embargo, hoy día esto ya no basta. Ser el mejor, hacer lo que te gusta y contar con un nicho de mercado no es suficiente y no te garantiza el éxito sostenido. Hace falta tener un propósito detrás.

Simon Sinek, autor best seller y famoso por su plática TED y su libro Start with Why (La clave es el porqué), habla acerca de la importancia que tiene el que todas las personas y empresas se pregunten el por qué de su existencia.

Sinek dice: “la gente no compra lo que haces sino por qué lo haces”.

Si el porqué no está claro y no hay un propósito detrás de las empresas, éstas serán como una veleta sin rumbo con clientes confundidos y empleados desmotivados.

Las nuevas compañías no pueden estar enfocadas solamente en generar dinero para los accionistas, y las que hoy en día lo hacen, rápidamente irán perdiendo participación de mercado ante las que están cambiando este paradigma y tienen un propósito que va mas allá de generar utilidades.

Empresas como Uber que tienen el propósito de “evolucionar” la manera en que el mundo se transporta, como AirBnB cuyo objetivo es conectar a millones de personas en todo el mundo con la filosofía de que cualquier persona pueda “pertenecer” a cualquier lugar o Apple que tiene el simple propósito de innovar y romper el estatus quo.

Por otro lado, está la marca de zapatos casuales TOMS que crea productos que no solamente son amigables con el medio ambiente sino que además promueven la donación de un par de lentes a favor de un niño o adulto mayor por cada par de zapatos que venden. 

Whole Foods estableció los Días de la comunidad en los que el 5% de las ventas netas se destina a fundaciones locales sin fines de lucro. Y en México C&A lanzó a través de su fundación el reto Tejiendo el Cambio, que busca innovar y apoyar iniciativas para crear una industria textil sustentable.

En resumen las compañías con propósito tienen mayor retención de talento y empleados más motivados y a la vez generan clientes mas leales y comprometidos con la marca.

¿Suena complicado? No lo es, creo firmemente en que los nuevos emprendedores debemos de tener un propósito detrás, y que junto con nuestras pasiones, habilidades y un mercado listo para comprarnos, podemos garantizar un camino hacia el éxito sostenido.

Tenemos que alinear una nueva área dentro de nuestras prioridades de negocio y tiene que ser el propósito para ayudar a mejorar nuestra comunidad y agregar valor al mundo, o como los japoneses lo llaman, debemos de encontrar nuestro ikigai, nuestra razón de existir.