Startup de la semana

Startup de la semana: La Silla – Taller

Esta empresa da un giro inesperado de diseño a objetos tan comunes como los asientos para niños.
Startup de la semana: La Silla – Taller
Crédito: Gerado Terán
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"La silla es un objeto muy difícil. Todo aquel que ha tratado

de hacer una sabe eso. Hay infinitas posibilidades y muchos

problemas —tiene que ser ligera, tiene que ser fuerte, tiene que ser

cómoda—. Es casi más fácil construir un rascacielos que una silla”.

Ludwig Mies van der Rohe

La silla es uno de nuestros objetos favoritos y quizá uno de los muebles de la casa que más utilizamos desde niños, su función e incluso su forma apenas ha variado a lo largo de la historia, ¿qué más podemos hacer con las sillas que no se haya hecho antes?, tal como la bicicleta, el diseño de la silla ha sido tan bien pensado que con el paso de los años pocas cosas se han modificado que no tengan que ver con sus materiales y proceso de fabricación.

“¿Qué tal hacer sillas y muebles especialmente para niños?”, eso se preguntaron Valeria Casenave, amante de la comunicación y la mercadotecnía  y Francisco Saenz, arquitecto de profesión,  un matrimonio mexicano-argentino, quienes unieron sus talentos en su startup llamada La Silla- taller.

“Vivimos en un departamento de 90 metros y cuando tuvimos a nuestra primera hija compramos lo más clásico en materia de muebles para armar su habitación. Dos años después, decidimos buscar otro hijo y con eso rediseñar esa parte de la casa que se convirtió en el cuarto de los dos. Entonces fue: cama litera con cuna en la parte superior, closet nuevo, baúl juguetero y una mesa y dos sillitas para priorizar el espacio de juego. Paco siempre fue un apasionado de hacer muebles y esta era la oportunidad perfecta para comenzar a emprender”.

¿Por qué nos llamó la atención?

Los muebles de La silla-taller se ensamblan: no usan pegamentos ni pinturas, por lo que están libres de químicos. No usan clavos ni remaches. Esto los hace muy seguros para los más chiquitos, además, son minimalistas y coloridos, divertidos y prácticos y también tienen un precio justo.

¿Ya que tuvieron la idea cómo empezó el proceso de crear su propia empresa?

Paco: “Nuestros amigos cuando nos visitaban nos preguntaban mucho por los muebles y comenzaron a encargar los que tenían Simona y Octavio, pero para sus hijos o sobrinos y fueron ellos quienes nos alentaron a llevarlos al público en general, mas allá de nuestro círculo cercano”

Valeria: “Allí comenzamos a pensarlo seriamente: el concepto, la marca, la parte formal, la cara al público a través de la tienda en línea”.

¿Por qué muebles para niños?

Paco: “Todos fuimos y algunos seguimos siendo niños en cierta medida: para mí diseñar y producir un mueble es casi un juego.

Valeria: “A mí me ilusiona mucho la generación de un proyecto donde lo lúdico sea el objetivo: dar una posibilidad al juego entre padres e hijos a partir de nuestros productos”.

¿Por qué La Silla?

Valeria: “La silla es el mueble más repetido de la casa. Desde las suecas de nuestro comedor, pasando por la silla ergonómica? para trabajar de Paco. Hasta la del bazar de Simona y la Eames que ocupa un lugar de privilegio en nuestro cuarto”

Paco: “Nuestro amor por los muebles sin duda comienza con La Silla y nos hicimos MINI para estar cerca de nuestro target”.

¿Qué tan difícil es el negocio de los niños?

Valeria: “Es especial porque como padres queremos siempre lo mejor, lo más recomendado por las comunidades de padres, lo más seguro. Para ellos tratamos de preguntar mucho a nuestros amigos papás qué les gustaría, qué necesitan, cómo se lo imaginan. También a nuestros clientes”.

Paco: “Yo me ocupo mucho de cada terminación y cada detalle de las piezas: eso es una diferencia que como papá busco también en lo que compro para mis hijos”.

¿Qué ha sido lo más difícil a lo que se han enfrentado en el proceso?

Valeria: “Uno de los diferenciales del proyecto es mantener nuestro mercado online. Eso tiene como todo sus ventajas y sus desventajas: el comprador en línea en México aún es un porcentaje muy pequeño de la población y cuando se trata de artículos para niños eso se complica un poquito más: porque a las mamás nos gusta tocar, oler, preguntar muchas cosas antes de comprar algo para nuestros pequeños”.

Paco: “Vamos llevando a mamás y papás de nuestra mano para minimizar las dudas con respecto al producto y al proceso de compra en general”.

¿Cuál ha sido su mayor satisfacción?

Valeria: “La mayor satisfacción siempre comienza en casa: cuando armamos un nuevo prototipo y lo ve nuestra hija mayor: primero es feliz probándolo y luego quiere todo para ella, así que le explicamos que es sólo una prueba”.

Paco: “Luego existe un momento muy bonito cuando entregamos: lo hacemos personalmente y es muy lindo ver las caras cuando llegan los muebles: las mamás y los niños que corren a usar nuestras piezas”.

¿Qué consejos les darían a los emprendedores?

Paco: “Lo más importante para nosotros es ser apasionados con el producto, lo demás va surgiendo naturalmente. También ser ordenando y persistente es básico”.

Valeria: “Yo agregaría que hay que asesorarse cuando no hay conocimiento de algo específico que afecte al proyecto y buscar generar impacto: no quedarnos solo con la idea de vender a nuestro círculo conocido: salir del confort”.

¿Dónde puedes encontrarlos?