Lo que no comunicas, no existe

El hecho de vivir en una época en la cual la comunicación está en "su pleno esplendor" no quiere decir que sepamos sacarle provecho.
Lo que no comunicas, no existe
Crédito: Depositphotos.com
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Sí, es una realidad que muchas personas dentro del ámbito empresarial dan por sentado que al tener a su cargo a una persona encargada de enviar un newsletter con los cumpleaños, los nuevos clientes o nuevos integrantes del equipo su comunicación interna ya es, mágicamente, óptima, y sobre todo, eficaz.

Pero, como todo en la vida, la comunicación es el cimiento y, en ciertas ocasiones, lo más complicado de dominar. Ya sea porque el dueño no quiere incluir a todo el equipo, el jefe no se comunicó de forma apropiada o entre el mismo equipo no se entendió correctamente la función que cada uno debe desempeñar, la comunicación es la herramienta que puede emplearse a favor o totalmente en contra del crecimiento de un negocio.

Por lo que, ahorrarse el gran paso de definirla correctamente es incuestionable, ya que una buena comunicación interna es necesaria para:

  • Dejar en claro los objetivos de la empresa.
  • Aumentar la productividad.
  • Generar los resultados que se desean alcanzar.
  • Establecer una línea de comunicación eficaz entre quienes forman parte de la empresa.
  • Aumentar la implicación y participación de todas las partes.
  • Fomentar y permitir el intercambio de información.
  • Evitar malos entendidos.
  • Comunicarse correctamente con los clientes.

Claro está entonces que la comunicación en tu empresa, es una herramienta de gestión, la cual te ayuda a ti, y a tu empresa a que todas las áreas que la conforman funcionen adecuadamente.

Pero, por el contrario, el no definir una comunicación apropiada en tu negocio puede desembocar en grandes estragos entre tus equipos de trabajo y, a largo plazo, incluso de cara a tus clientes, pero, ¿cómo evitarlo?

¿Te están escuchando? Asegúrate de que tu equipo realmente está entendiendo lo que la empresa necesita, lo que el cliente requiere o el enfoque del proyecto que se le ha delegado. Esto te evitará el tener que rebotar el trabajo y afectar los tiempos de entrega acordados.

¿Cuáles son tus objetivos? En ti está el que todos tengan los objetivos claros. Comunicar a dónde van y cómo van a llegar hasta ahí como empresa, refuerza en qué enfocar los esfuerzos.

¿Cuidas el qué y el cómo? Únicamente si cuidamos lo qué decimos y cómo lo decimos nos dará la certeza de que se entiende lo que estamos intentando comunicar. Una forma simple de entenderlo es planteándolo de la siguiente manera: si tú mismo no puedes explicarlo o comprenderlo, ¿cómo quieres que tu equipo comprenda lo que intentas comunicarles?

¿Estás invirtiendo en comunicación? Y por invertir no me refiero a que sea necesario comprar algo, sino a que le des la importancia que merece. Centrar tus esfuerzos en una buena comunicación mejorará tu reputación como empresa tanto dentro, como fuera.

¿Le prestas atención a tu comunicación no verbal? Muchos dueños, y jefes, olvidan que su equipo muchas veces no se acerca a resolver sus dudas por miedo. Pregúntate si lo que comunicas lo haces desde el deseo de integrar o desde el deseo de instaurar miedo. Para conocer más sobre este tipo de problemática, te invito a leer mi otro artículo: Cómo no convertirte en un mal jefe.

¿Estás siendo un buen líder? Un buen líder debe ser capaz de ser claro en sus palabras y ser congruente entre lo que argumenta y lo que lleva a cabo. Recuerda que eres ejemplo y que esto también repercute en tu equipo, tu empresa, y, no menos importante, en tus clientes.

Asimismo, debes asegurarte, y cuidar, que en tu empresa la comunicación fluya a través de las vías correctas. Años atrás se creía que aquella que fluía desde el nivel más alto; dueño, hasta el nivel jerárquico menor era la más óptima, pero en realidad, y en gran parte de las ocasiones, lo único que ocasionaba era que existieran un sin fin de problemas de gran impacto para la empresa. Actualmente, existen diversos tipos de comunicación tales como:

  • Comunicación de forma ascendente
    Los miembros de los equipos son los que transmiten información crucial a sus jefes.
  • Comunicación de flujo horizontal
    Involucra a todos aquellos que forman parte de un mismo nivel jerárquico o similar.
  • Comunicación diagonal
    Se da entre quienes trabajan en distintos niveles jerárquicos, sin la necesidad de que haya dependencia entre los departamentos.

Así que hoy que tú eres el que emprende, opta siempre por los canales que sean realmente adecuados para tu negocio, aquellos que te den la seguridad y la certeza de que los mensajes serán expresados con claridad y se convertirán en una acción adecuada por parte de quien los recibe.