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Por qué el internet es más que ocio

Está claro que esta herramienta tiene infinidad de utilidades, entre ellas el entretenimiento, pero ¿por qué no utilizarla también para educar?
Por qué el internet es más que ocio
Crédito: Depositphotos.com

Está claro que internet tiene infinidad de utilidades aplicables a la vida actual. Y es que permite comunicaciones inmediatas, facilita el acceso al ocio, al entretenimiento y a la información, pero ¿por qué no utilizarlo también para educar?

Muchos portales online han empezado a ofrecer, de forma gratuita o no, programas educativos o de capacitación que, en muchos casos, permiten obtener un título con valor curricular. Esto es lo que se llama el e-learning o, dicho con otras palabras, el aprendizaje electrónico.

Principales ventajas del e-learning

Muchas son las ventajas que ofrecen los cursos impartidos a través de internet. Sin duda, estas son las más importantes:

1. Adaptabilidad. El estudiante puede adaptar el programa del curso a sus necesidades. De hecho, se pueden compaginar perfectamente con un trabajo o con las obligaciones familiares.

2. Variedad. El abanico de cursos existentes es prácticamente infinito y abarca todas las materias.

3. Diversión. Muchos cursos emplean aplicaciones a partir de las cuales es posible adquirir conocimientos desde el ocio y el entretenimiento. ¿Es posible aprender, por ejemplo, matemáticas con juegos de fútbol gratis o con un trivial? Pues sí, lo es.

4. Bajo costo. Puesto que las clases no son presenciales, las matrículas de estos cursos tienen un precio mucho más bajo que las pertenecientes a cursos impartidos por una universidad o centro de formación.

Sacar el máximo provecho del e-learning

Antes de empezar un curso online es imprescindible tener bien claras una serie de premisas como, por ejemplo:

1. Saber gestionar los tiempos. En estos cursos no hay compañeros ni profesores que recuerden a los alumnos las tareas que deben llevar a cabo. Por tanto, cada persona es responsable de organizarse convenientemente.

2. Comprender cómo funcionan las nuevas tecnologías en formación. Los alumnos tienen de saber trabajar con todo tipo de hardware y software para superar el curso. De hecho, lo normal es que tengan que desarrollar sus tareas a partir de editores de texto, de hojas de cálculo, etc.

3. Definir un método. Puesto que estos cursos no disponen de docentes que proporcionen consejos acerca de cómo enfocar el estudio, cada alumno debe definir un método propio que le resulte útil y efectivo con base en sus habilidades.

En definitiva, internet ha brindado la posibilidad a todo tipo de personas, sin importar cuáles sean sus circunstancias, de acceder a un universo de aprendizaje totalmente adaptable. Y es que, como es posible comprobar, en la red no todo es ocio y diversión.