Entrevista de trabajo

Cómo superar una entrevista de trabajo después de emprender

Si has decidido tomarte una pausa para ganar experiencia dentro de una empresa, debes leer esto.
Cómo superar una entrevista de trabajo después de emprender
Crédito: Depositphotos.com
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Te abruman los proveedores, te faltan clientes, el personal te reclama, el Seguro Social te amenaza y de plano piensas buscar trabajo. 

Conoces ya los medios por los que una organización, pone un anuncio en el periódico solicitando una persona para "x" función, con "x" perfil y ofrecen una cantidad de dinero con o sin prestaciones. 

Un amigo, tu novio, un pariente te avisa que hay una vacante. Sea cual fuere el conducto, conseguiste una entrevista de trabajo.

Aunque los exámenes psicométricos, grafológicos y de muchas otras especialidades han cobrado una fuerza impresionante, la entrevista cara a cara o por Skype siguen siendo la base de un arreglo laboral.

Estas sencillas sugerencias te ayudarán a mejorar el nivel de tus entrevistas y el de tu empleo.

Antes de la entrevista

- Hospital requiere médicos residentes… "Buenas tardes, ¿necesitan ahí un contador?"

Nunca llames si lo que te dicen o lo que dice el anuncio está muy lejos de quien eres, de lo que haces o de aquello que quieres, no pierdas el tiempo. 

- "Y aquí ¿qué hacen?, ¿Cómo a qué se dedican?"

Nunca acudas sin un mínimo de información. Entérate, trate de saber lo que puedas acerca de la organización, del puesto, y hasta de quien te va a entrevistar.

- “Ps de lo que tengan, hice maquila, pero le entro a todo”

Que te quede claro qué has hecho, qué sabes hacer. Repasa tu propio currículum, ahora le llaman Hoja de Vida, te aseguro que no pasarás por situaciones engorrosas ni confusas. 

- “Ayyy, estos tacones, me debí haber puesto los flats”

Discreción en el arreglo personal. No te disfraces, busca formalidad y no huelas demasiado a perfume. Elimina lo exótico, lo cool, lo fashion.

- “Ps me dijeron a las 4…, ¿y qué hora es?... Ay, ps las seis”

Nunca llegues tarde. Dicen que la puntualidad es: "deber de caballeros, cortesía de reyes, hábito de gente de valor, costumbre de personas bien educadas y obligación de hombres de negocios". Ándele.

Prepárate mentalmente para ofrecer lo mejor de ti. Ahora, si piensas que la angustia, los nervios y la inquietud te darán buen resultado, adelante, sin embargo, lo mejor es que te relajes y lo disfrutes, se trata de una oportunidad.

Durante la entrevista

- El ritmo lo pone quien entrevista. No te apresures, no te detengas en antecedentes, excusas, explicaciones, no comiences con yo te conozco de…, o ¿eres primo de…? Déjate llevar.

- El tono lo pone quien entrevista. Serio, relajado, contento, hostil o inquisidor, todo puede pasar, pero cuidado, no te tomes confianzas, si no te hablan de tú, háblale de usted; tampoco  aceptes ofensas ni discriminación, a ver chaparro dime…, ¿qué pasó?  Eres profesional y mereces ese trato.

- Mira y escucha, concéntrate, de eso depende la calidad de tus respuestas. Aquí dice que hablas inglés, ¿en qué porcentaje?.. Sí claro…

- Piensa en las preguntas antes que en las respuestas. Hay una técnica muy buena, repite las preguntas que te hacen: ¿Cuál es tu objetivo?..., ¿Cuál es mi objetivo?, no lo hagas con todas sino sólo con aquellas que te cuesta contestar. 

- Pide aclaraciones y no temas pedir que te repitan la pregunta. Si subes el porcentaje del 3 al 4 y luego al 16, pues tienes 2 puntos menos…, ¿quéeee?, a ver otra vez…

Observa las reacciones a tus respuestas, así podrás ir ajustándolas. A veces puedes ser demasiado expresiva y eso no le gusta a mucha gente, observa y bájale.

No hables mal de tus trabajos anteriores ni de tus antiguos jefes ni compañeros; en muy pocos casos causa buena impresión. No es un argumento para obtener un buen trabajo.

 "No, ya estaba yo hasta el copete…" 

— "Y entonces ¿por qué duró tanto tiempo?"

- Nunca mientas. Puedes no decir toda la verdad, dar respuestas que ofrezcan un enfoque diferente, pero no mientas y menos sobre aquello que se pueda comprobar.

— "¿Y cuánto ganabas?"

— "Sssstssreentos cincuenta mil…"

- No digas que ese trabajo te resulta indispensable, no supliques. Tal vez conmuevas, pero te ofrecerán menos de lo pensado. Puedes decir: me gustaría mucho colaborar con ustedes, es un trabajo que me interesa y todo lo que vaya en ese sentido, pero nada más. 

- No te distraigas ni distraigas al entrevistador. Apaga tus gadgets y evita el jugueteo con llaves, con la pluma, con los aretes, con el collar  o con lo que esté en el escritorio.

Después de la entrevista

- Al final, al final, si no te han dicho nada al respecto, habla de salario y condiciones. Buenos días, y aquí ¿cuánto pagan? Noooooo, al final.

- Queda en algo. Me llaman, les llamo, me presento, no me interesa, no te retires sin saber qué sigue.

Quien te entreviste se fijará en cómo hablas, prepárate para hablar mejor y seguir edificando la Súper marca yo