Financiamiento

Cómo empezar un negocio (casi) sin dinero

La falta de capital es un gran reto a superar para cualquier emprendedor, pero no te equivoques: SE PUEDE SUPERAR.
Cómo empezar un negocio (casi) sin dinero
Crédito: Depositphotos.com
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Te emociona arrancar tu negocio. Tal vez tienes una buena idea o solo estás fascinado con la noción de abrir tu propia empresa. Estás dispuesto a correr algunos riesgos, como dejar tu trabajo actual o sacrificar tus ganancias personales por un rato, pero hay un pequeño detalle logístico que te está frenando: no tienes mucho dinero

En primera instancia esto puede parecer un enorme problema, pero la falta de capital personal no debe detenerte para conseguir tus sueños. De hecho, es posible empezar y hacer crecer un negocio son tener que invertir mucho dinero propio. El truco es saber cómo hacerlo.

¿Por qué un negocio necesita dinero?

Primero que nada, entendamos las razones por las que una compañía necesita capital. No hay una cuota oficial para las startups, así que dejemos claro que diferentes negocios tienen diversas necesidades. Primero, es importante estimar cuánto necesitas antes de buscar alternativas de financiamiento para hacer crecer tu empresa. 

Considera los siguientes gastos: 

  • Licencias y permisos. Dependiendo del giro de tu negocio, es posible que necesites registros especiales. 
  • Suministros. ¿Vas a utilizar materias primas? ¿Computadoras u otros dispositivos? 
  • Equipo. ¿Vas a requerir maquinaria o software especializado? 
  • Espacio de oficina. Este es un gasto enorme y no puedes descontar cosas como el servicio de internet y demás costos utilitarios. 
  • Asociaciones, suscripciones y membresías. ¿Qué publicaciones y afiliaciones requieres cada mes? 
  • Gastos operativos. Cositas como el marketing y la comunicación de tu marca. 
  • Costos legales. ¿Vas a tener un abogado que sirva de consultor y que te evite futuros dolores de cabeza? 
  • Empleados y freelancers. Si hay cosas de tu negocio que no puedas hacer solo, tendrás que delegar la labor a un especialista. 

Dicho todo esto, tienes dos caminos para empezar un negocio con poco dinero: bajar tus costos o acceder a capital de fuentes externas. Aquí tienes tres opciones: 

Opción 1: Reduce tus necesidades

Tu primera alternativa es cambiar el modelo de tu negocio para que demande menos cosas de la lista de arriba. Por ejemplo, si estás pensando arrancar tú solo el negocio, puedes reducir tu costo por “Empleados”. A menos que absolutamente necesites una oficina, puedes laborar desde casa o en un espacio de coworking. Incluso puedes encontrar suministros que sean más baratos o reducir tu línea de producción.

Sin embargo, hay gastos que NO podrás evitar. El uso de licencias y gastos legales puede frenar todo tu proceso de emprendimiento si no los utilizas de la manera correcta. 

Opción 2: El famoso bootstraping 

A esta etapa se le puede conocer como el “calentamiento” antes de empezar a emprender más en forma. El bootstraping quiere decir que en lugar de arrancar con tu modelo de negocios totalmente desarrollado, empieces con lo más básico. Puedes publicar un blog para un nicho, generar audiencia y ganancias con este público y luego ampliar tu rango de acción. Si puedes empezar tu empresa tu solo, evitarás algunos de los mayores costos iniciales. 

Una vez que empieces a recibir ganancias, puedes invertir tu propio dinero e ir construyendo el negocio que soñaste pedazo a pedazo, en lugar de querer hacerlo en una sola acción. 

Opción 3: Buscar dinero por fuera

Tu tercer camino se trata de encontrar financiamiento a través de inversionistas externos. Ya hemos hablado de diversas maneras de conseguir capital, pero aquí hay algunas fuentes potenciales: 

  • Amigos y familia. No ignores la posibilidad de obtener la ayuda de tus seres queridos, aunque sea solo una parte del dinero que necesitas. 
  • Inversores ángeles. Se trata de individuos con posibilidades económicas que apoyan ideas de negocio que están naciendo. Típicamente inyectan dinero a cambio de una parte de la propiedad de la compañía, un sacrificio que debes considerar. 
  • Capitalistas de riesgo. Son como los ángeles inversores, pero están relacionados con organizaciones y buscan negocios que ya existan.
  • Corwdfunding. Es popular por una simple razón: con una buena idea puedes atraer financiamiento colectivo para casi cualquier cosa. 
  • Apoyos del gobierno. El Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) existe con el propósito de impulsar las buenas ideas de los emprendedores en México. 
  • Préstamos bancarios. Puedes abrir una línea de crédito con el banco si tienes un buen historial crediticio. Además, te estas financiando a ti mismo. 

Con alguna de estas opciones podrás reducir significativamente tus gastos de arranque. Seguramente tendrás que hacer algunos sacrificios, como empezar en pequeño, aceptar socios o hacerte de una deuda temporal, pero si crees en tu idea de negocio, ninguna de estas “pérdidas” te detendrá. La falta de capital es un gran reto a superar, pero no te equivoques: SE PUEDE SUPERAR