Franquicias

7 causas de conflicto entre franquiciador y franquiciado

La relación entre ambas partes de una franquicia debe ser lo más clara posible porque debe perdurar en el tiempo.
7 causas de conflicto entre franquiciador y franquiciado
Crédito: Depositphotos.com
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La relación entre franquiciador y franquiciado es una relación personal, humana, o dicho de otra forma y como bien reza el contrato de franquicia, intuito personae. Y como toda relación entre personas, cuanto mejor funcione, mejor irá el negocio.

Esa buena relación suele ser la tónica general cuando se ha realizado una buena selección de candidatos a franquiciado. Es decir, cuando se ha pensado en esa asociación como una relación a largo plazo, duradera en el tiempo. 

Sin embargo, a veces pueden surgir conflictos, generalmente por motivos económicos, lo que por otro lado es lógico, dado que el objetivo final de ambas partes es obtener una buena rentabilidad. Cuando el franquiciado entiende que la rentabilidad que obtiene debería ser mayor, empiezan a surgir las desavenencias.  

Las más habituales son los siguientes:

1. El franquiciado considera que la información que se le ofreció al comienzo de la relación, cuando firmó el contrato, estaba falseada con un ánimo claramente comercial.

2. Incumplimientos relativos al suministro: no sólo en lo que al pago por parte del franquiciado se refiere, sino también con respecto a la fecha y condiciones de entrega pactadas.

3. Dilación o impagos de los royalties debidos a la central de franquicia por parte del franquiciado.

Cuando esta circunstancia se da, puede ser porque el franquiciado tiene dificultades económicas – el royalty se sigue pagando aunque no existan beneficios – o porque existen problemas de relación con el franquiciador. Es decir, no es la actitud natural del franquiciado. 

4. Incumplimiento de las normas operativas por parte del franquiciado, fundamentalmente en lo que se refiere al estado de limpieza y conservación del establecimiento, ya que ello conlleva un grave perjuicio para la marca y, por lo tanto, para la cadena en su conjunto.

5. La pretensión de independencia del franquiciado, incluso para ejercer la misma actividad, cuando ya conoce perfectamente la actividad y las claves de su éxito. Lo habitual en estos casos es que el franquiciado aduzca incumplimientos por parte del franquiciador como excusa previa para el logro de su objetivo.

6. El marketing y la comunicación suele ser otro foco de conflicto, sobre todo cuando el franquiciador no está siendo especialmente transparente con los fondos que recauda para tal fin a través del canon de marketing y, especialmente cuando no existen pautas de transparencia, como por ejemplo la cuenta bancaria independiente y exclusiva para el Fondo de Publicidad.

7. Las operaciones realizadas por el franquiciado fuera del sistema informático de gestión determinado por el franquiciador, propiciando así la ocultación de facturación y, consecuentemente, el ahorro del pago de royalties cuando estuvieran calculados sobre las ventas. 

Como conclusión a lo expuesto y comentaba al principio, las situaciones de conflicto en una red de franquicia vienen propiciadas en gran medida por causas económicas, o en otras muy relacionadas con ellas o que derivan en los aspectos económicos de la relación, y en opinión del franquiciado, su origen se remonta muy frecuentemente al mismo inicio de la relación, cuando obtuvo del franquiciador la información esencial del negocio.  Como es lógico, ni en las peores situaciones aceptará causas que fueran imputables a su propia gestión, como mucho aceptará que no estuvo del todo ajeno al fracaso. Como decía la escritora Concepción Arenal, cuando la culpa es de todos, realmente no es de nadie.