Historias Entrepreneur

3 historias de jóvenes universitarios emprendedores

Muchos jóvenes como tú no quieren salir de la Universidad para quedarse en un empleo mal pagado que no los haga felices. Para apoyar estos espíritus emprendedores y líderes, hay organizaciones globales como AIESEC, que apoyan experiencias formativas en varias partes del mundo. Aquí tres historias de jóvenes de esta organización que ya están emprendiendo.
3 historias de jóvenes universitarios emprendedores
Crédito: Depositphotos.com
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Muchos jóvenes están cansados de salir de la Universidad para terminar desempleados o con empleos mal pagados, donde no son felices y donde no pueden desarrollar su talento.

Por eso, muchos de ellos inician desde la escuela su primer contacto con el mundo del emprendimiento, porque quieren tomar el control de sus vidas.

Para apoyar esta creciente necesidad han surgido organizaciones como la Asociación Internacional de Estudiantes de Ciencias Económicas y Comerciales (AIESEC), organización internacional que impulsa la formación de líderes estudiantiles a través de pasantías en todo el mundo.

AIESEC es una plataforma global para que los jóvenes exploren y desarrollen su potencial de liderazgo. La organización no tiene filiación política, es independiente, sin fines de lucro y está  dirigida por estudiantes y recién graduados de instituciones de educación superior.

Sus miembros están interesados en los problemas del mundo, el liderazgo y la gestión. Desde su fundación, han participado y desarrollado a más de un millón de personas jóvenes que han pasado por una experiencia de AIESEC.

Aquí te presentamos tres historias de jóvenes universitarios que vivieron la experiencia en AIESEC y que hoy están comenzando sus empresas.

Karen Tanahiri Escobar Jiménez, Universidad de Monterrey (UDEM): Emprender y apoyar a la educación

El verano pasado, tuve la oportunidad de vivir una práctica social llamada "Smarketing Project" en la ciudad de Teresina, Piauí, Brasil. Trabajé dos meses con una ONG brasileña llamada Instituto Presente, en donde creamos diferentes estrategias de comunicación para promocionar y posicionar la ONG en Piauí, a través de redes sociales, otros medios de comunicación y eventos.

¿Qué fue lo que aprendí? Aprendí algo que no pensé que pudiera ser: que puedo crear un impacto en cualquier lugar y momento. Al regresar a México, llegué con la motivación de cambiar algo de mi entorno como lo hice allá.

Por eso, junto con un grupo de amigos inicié un proyecto social llamado "Hasta Graduarme", el cual busca disminuir el abandono escolar en México con la recaudación de fondos para becas y un programa de acompañamiento con voluntarios internacionales.

Vinculé nuestro proyecto con AIESEC por la trascendencia que pudiera lograr y ahora es un proyecto de nuestro comité local en UDEM. Actualmente, con nuestro programa piloto hemos becado la preparatoria completa de tres jóvenes del CETIs No. 66 en un plazo de 6 meses.

Además, estamos en proceso de formalizar el proyecto a una Asociación Civil y, en mayo, llegan nuestros primeros trainees por medio de AIESEC. ¡Me encanta la idea de transformar vidas!

María Fernanda Brito, Instituto Politécnico Nacional (IPN): Desarrollo de negocios y amor por los perros

Realicé mi práctica profesional en el 2014 en Porto Alegre, Río Grande del Sur, Brasil. Durante un año, estuve a cargo del Desarrollo de Negocios para México de la empresa Secullum Softwares LTDA. Realicé una alianza comercial que impulsó la incursión de la empresa en el mercado mexicano. Así descubrí nuevas habilidades que no conocía que podía llegar a tener o a desarrollar.

Siempre tuve la inquietud de viajar y vivir en otro país. Por eso, cuando en mi universidad me hablaron del programa para prácticas profesionales en el extranjero de AIESEC, quedé fascinada con el proyecto y con la forma en que la asociación, formada solamente por estudiantes que, al igual que yo, nos preocupamos por mejorar el mundo en el que vivimos.

Todas las partes del proceso, la aplicación, la práctica, las amistades que hice y todas las satisfacciones que me brindó este viaje me impulsaron a crear mi propia empresa. Actualmente me encuentro desarrollando dos proyectos: uno, enfocado a la consultoría empresarial, y otro, para el cuidado de los perros.

Durante mi estancia en Brasil pude ver cómo existe una cultura por el cuidado de los perros. Contaban con varios hospitales y leyes que los protegen, en comparación a mi país, donde aún hay mucho trabajo por hacer, un trabajo que estoy dispuesta a realizar.

De hecho, Brasil es el mercado de cuidado de mascotas más grande de Latinoamérica. Gracias a esta experiencia, aprendí a superar miedos, cambiar mi mentalidad al estar frente a otra cultura y entender las problemáticas sociales de forma distinta, dando soluciones y no solo quejas sobre el asunto.

Estudié una ingeniería en Negocios y Gestión Empresarial, he colaborado para empresas como Bosch Packaging Technology en el departamento de marketing y en Secullum Softwares, Brasil, en Desarrollo de Negocios. Amo a los animales, especialmente a los perros, disfruto mucho viajar, escuchar música y estar con mi familia.

Gerardo Loredo Rojas y Eric Jiménez Sánchez, Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM): En busca de la felicidad laboral

¿Alguna vez imaginamos que podríamos estar dirigiendo una empresa que estuviera generando tanta expectativa en nuestra ciudad antes de los 25 años? No, no lo hicimos. Nunca habíamos tenido la necesidad de ver algo más allá de una vida juvenil y ordinaria.

Creemos que en la vida toda persona tiene un momento en el cual puedes elegir aventurarse en ese increíble camino que es seguir esas ideas que te roban el sueño, o bien, puedes elegir la opción segura: conseguir un empleo seguro en una empresa grande. Esta decisión no es sencilla y estoy seguro de que no la hubiéramos tomado si AIESEC no se hubiera cruzado en nuestras vidas.

Para nuestra fortuna, el destino consiguió que ese momento nos llegara antes de los 23 años. Eric y yo vivimos esta experiencia dentro de AIESEC durante dos años, pudimos ver un cambio en nuestro comportamiento, empezar a querer ser parte de la solución y no solo evidenciar lo que está mal en nuestra sociedad, trabajando todos los días sin pensar en ganar dinero.

Nuestro único combustible era lo que realizábamos, y el incentivo más grande que necesitábamos era el coincidir con la visión de nuestra organización: “Un mundo mejor, con más entendimiento global y desarrollar plenamente a los jóvenes”.

Siempre nos hemos preguntado: ¿Qué pasaría si toda una generación de buenas personas se encontrara en un futuro, en el mismo momento, en puestos relevantes para una nación? Secretarías de gobierno, líderes empresariales, líderes de opinión, políticos, etcétera. Fue ahí cuando empezamos a hacer un sentido sobre muchas cosas como en un estilo de epifanía...

Nos sorprendió  cómo funcionaba una organización con más de 1,000 miembros sin un incentivo salarial, cómo la colaboración empática con los compañeros de trabajo genera relaciones a largo plazo, cómo coincidir con la visión de tu organización provoca un compromiso increíble… En pocas palabras, nos sorprendió e inspiró cómo se alcanzaba una productividad sin precedentes por el simple hecho de disfrutar lo que se hace.

Después de la experiencia de dos años en AISEC aprendimos muchísimas cosas, la más importante, que equivocarte no siempre es la puerta de salida. ¿Por qué alguien de veintitantos años prefiere a veces llorar de trabajo en lugar de simplemente vivir la “vida loca”? Ahora sabemos por qué: por la pasión y la felicidad. Fue justo ese momento donde nuestro rompecabezas se armó.

Factor Común surge de nuestra inconformidad de la baja productividad e indiferencia de los empleados en México. Por eso, crear escenarios laborales ideales es nuestro compromiso. Queremos que cada empresa sea adecuada para las personas que trabajan ahí. Si como empleados tenemos un ambiente en el trabajo que nos guste y nos favorezca, si creamos un vínculo positivo entre empleado/empleador, si generamos un orgullo e identidad empresarial, la ecuación se resuelve: se genera un empleado feliz y aumenta la productividad de la empresa, todos ganan. Esta es nuestra visión de trabajo como directores de Factor Común.

Todo esto es fácil de escribir e incluso de decir, así que llega la pregunta que tanto le gusta a nuestros clientes: ¿Cómo lo harás?

  • Desarrollar un método totalmente único, apoyado en el dinamismo y el enfoque innovador que nos representa como personas y como empresa es nuestro mayor activo.
  • Implementar estrategias para cambiar de perspectiva los procesos de las áreas de trabajo, sin cambiar directamente el proceso.
  • Conocer cuáles son los cuellos de botella, esos que, aunque son pequeños, son problemas fundamentales que se presentan, desde comunicación, manejo de tiempos, manejo de equipo, hasta atención al cliente e identidad empresarial.
  • Trabajar con los empleados de una forma diferente, desarrollando directamente a las personas para lograr esta alza en eficiencia, justo como nosotros lo hicimos por más de dos años.

Esta idea revolucionaria es un reto, pero estamos preparados para ello. Hemos creado una agenda de trabajo en conjunto con personas que piensan igual que nosotros, nos hemos preparado para entregar felicidad laboral, ¡ese es nuestro negocio!  Somos apasionados por crear momentos únicos y encontrar gente nueva con quien compartir una historia, una sonrisa y un recuerdo.