Multinivel

Claudia Baquerie, máximo nivel de ventas de Avon

Inició volanteando en la calle. Luego, adaptó una oficina y reclutó a familiares y amigos. Hoy, es una de las primeras empresarias del modelo de liderazgo Avon en México. Y siguiendo su visión, va por más.
Claudia Baquerie, máximo nivel de ventas de Avon
Crédito: Entrepreneur en Español / Luz Montero

Un negocio funcional tiene detrás a un emprendedor con visión, dedicación y acción. Ese es el caso de Claudia Baquerie, quien desde que se inició como emprendedora del multinivel, visualizó un negocio rentable y de alto crecimiento, meta que ha cumplido durante los últimos 11 años. Esta mujer se colocó en el máximo nivel de ventas de la empresa Avon en México, lo que incluso motivó a que la marca realizara cambios en la estructura de su modelo de negocio. Esto para que vendedoras líderes –como ella– continúen con su crecimiento y desarrollo.?

Tras una década de brindar sus servicios a una empresa en el área de ventas, en la que lideraba a un equipo de 20 personas, Claudia decidió renunciar para dedicarse a ser ama de casa y mamá de sus dos hijos (uno recién nacido), así como cuidar a su madre quien se había mudado para vivir con ella. Aunque este movimiento le pareció buena idea al principio, el panorama se volvió desalentador ya que al mes de haber renunciado, su esposo se quedó sin empleo.

Mientras ocurría esta mala racha y sin saberlo, comenzó lo que la emprendedora califica como “la oportunidad de su vida”, pues era indispensable encontrar una actividad con la que pudiera generar ingresos, pero que tuviera flexibilidad de horario para no descuidar a su familia.

Por eso, cuando su cuñada la invitó a unirse a la compañía Avon –que desde hace 60 años comercializa una oferta de más de 1,500 productos de cuidado personal, joyería y bisutería por medio de la venta directa– para dirigir a un grupo de vendedoras en 2005, Claudia aceptó. La única inversión para arrancar su propio negocio fue la compra de los catálogos (que van desde $40). De esta manera, la empresa le asignó una zona de la Ciudad de México para volantear e invitar a más personas a sumarse a la venta por catálogo de los productos.

Su día a día consistía en dejar a su hijo mayor en el kínder y, mientras esperaba a que saliera, volantear por las calles de la colonia a pie, llevando a su bebé en carriola. Una vez que terminaba la escuela, regresaba a casa y atendía a su familia por la tarde. “Realmente el negocio se adaptaba a mis necesidades”, asegura Claudia.

“Como operaba desde mi casa podía ser emprendedora, mamá y esposa al mismo tiempo. Los tres roles son prioridad en mi vida, así que cada uno tenía la dedicación adecuada. Es posible, sólo tienes que visualizar tu meta y organizar tus horarios”, dice.

Después de dos años de dedicarse a la venta directa, en 2008 Avon integró un nuevo modelo de negocio multinivel llamado Liderazgo Avon. Gracias él, los representantes de la marca ahora podían formar una red de distribuidores independientes y obtener ganancias por la compra-venta de productos, además de un porcentaje de las compras y ventas de la gente reclutada por ellos mismos, así como por la actividad de los representantes reclutados por los miembros de su primera generación. Claudia ya tenía en funcionamiento una red de vendedoras, por lo que sumó a más personas que desearan tener un ingreso propio, quisieran ser independientes, pudieran manejar sus tiempos y, sobre todo, que tuvieran un gran espíritu emprendedor. Todo esto para que, a su vez, las nuevas vendedoras crearan su propio equipo y generaran más ganancias.

¿Cómo lo consiguió? “Teniendo en mente lo grande que quería que fuera mi negocio y rodeándome de personas con esa misma visión para que éste pudiera prosperar como lo había planeado”, cuenta.

Eligió como acompañantes a una sobrina, quien en ese entonces estudiaba la carrera de Marketing, y a una amiga. Trabajando junto con ellas, logró hacerlas empresarias y de esta forma inició su negocio multinivel con buenos cimientos, llevando como bandera su visión de crecimiento. Para seguir creciendo profesionalmente y liderar a su red de una manera eficiente, aprovechó la capacitación continua que la compañía ofrece a sus empresarios en aspectos como ventas e imagen personal.

Gracias a estas estrategias, las ventas de su red comenzaron a crecer a tal grado que Claudia se convirtió en la primera persona en ocupar el nivel de vendedora Senior en México y Latinoamérica. Esto significaba que –hasta ese entonces– ella era la única mujer que había reunido a 31 vendedoras en su primera generación (es decir, reclutadas por ella misma).

Liderazgo e inspiración

Según cifras de la Asociación Mexicana de Venta Directa (AMVD), las empresas multinivel representan la fuente de ingresos de más de 2 millones de personas, de las cuales el 75% son mujeres. Y dentro de la industria, Avon es líder con el 22.4% de participación de mercado, de acuerdo con Euromonitor. Incluso, México es su segundo mercado más importante a nivel mundial, después de Brasil, facturando US$506,370 en 2015.

Una de las ventajas que ofrecen estos esquemas es que no requieren de un espacio físico para operarse. Al menos al principio, pues conforme vas creciendo, lo recomendable para ser más profesional es acondicionar un área específica para administrar y darle seguimiento al negocio.

Ese fue el caso de Claudia, quien con la visión de escalar para convertirse en Ejecutiva de Avon (el nivel más alto hasta entonces) y aprovechando el espacio vacío en casa de su madre, adaptó una oficina para ordenar su material de trabajo: computadora, catálogos, agenda, calendario, etc. Como las necesidades de su negocio iban en aumento, instaló también un proyector y una sala de juntas para atender a prospectos que quisieran integrarse al negocio, y además capacitar a sus gerentes incluso a distancia, para que pudieran visualizar las presentaciones que Claudia había diseñado especialmente para sus vendedoras. “Tu negocio puede ser tan grande o tan pequeño como lo decidas. No hay límites de crecimiento, solamente los que te pongas tú mismo”, enfatiza.

El deseo de Claudia superó la prueba: alcanzó el cuarto nivel (que implicaba tener a 42 vendedoras de primera generación) e incluso lo superó, contabilizando a más de 140. Esto llamó la atención de los altos rangos de Avon, quienes decidieron tomar cartas en el asunto para renovar su programa de Liderazgo, pues la emprendedora había alcanzado el mayor nivel dentro de su modelo de negocio. Así, a inicios de 2016, éste se modificó para integrar ocho niveles más, de manera que actualmente existen 12 niveles en los cuales pueden escalar las empresarias y su red. Con estos cambios, ahora los empresarios tienen mayor oportunidad de generar ingresos y de crecer al acortar los pasos para avanzar en cada nivel, además de acceder a apoyos económicos adicionales a sus ganancias y a un mejor plan de reconocimientos, de acuerdo con información proporcionada por la compañía de venta directa.

Los últimos dos niveles (Zafiro y Esmeralda) se caracterizan por tener altos números de ventas y de representantes en su red. A los pocos meses de haberse implementado este nuevo programa, la emprendedora conquistó el escalón Zafiro (el penúltimo del modelo) siendo, nuevamente, la primera mujer en conseguirlo.

¿Cómo lo hizo? De nuevo, echando mano de sus habilidades como buena vendedora y líder. Y también aprovechando las oportunidades sin dudarlo. Por ejemplo: durante una visita familiar a la ciudad de Guanajuato, Claudia escuchó a la prima de su esposo comentar que quería dedicarse a las ventas, y de in- mediato fue a su auto, tomó volantes informativos y catálogos (que lleva a todos lados) así como una forma de ingreso, y la asesoró para que se uniera a Avon. Esto ocasionó que sus horizontes se expandieran aún más. A partir de esto, su familiar empezó a crear y a crecer su propia red en aquel estado. Una vez más, la emprendedora marcó la pauta en la compañía al lograr que una misma red se expandiera en otros estados de la República Mexicana.

A la fecha, Claudia sigue volanteando, realiza campañas y viaja a conferencias fuera del país para poder compartir su historia de éxito. Eso sí, no descuida a ninguna de las más de 800 representantes que ya suma su red. Su siguiente objetivo: convertirse en empresaria Esmeralda y seguir ampliando su red en más estados del país. 

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