Lider en crisis

¿Por qué renunció Lionel Messi?

Muchos dicen que este ya legendario futbolista es un "pechofrío" que no sentía amor por la Selección Argentina. ¿Es esto cierto? Analizamos la crisis y la salida de este jugador.
¿Por qué renunció Lionel Messi?
Crédito: Alto Nivel / Notimex

¿Qué le pasó a Lionel Messi?

Lionel Messi está frente al punto penal después de terminar 120 minutos con el marcador empatado sin goles en la final entre Argentina y Chile de la Copa América Centenario. La escena revive las circunstancias de un año atrás ante Chile, de dos años antes con Alemania, y de nueve más atrás con Brasil.

El jugador de 29 años, de 1.70 de estatura y ganador de cinco Balones de Oro tiene en sus hombros la responsabilidad de darle a Argentina el título que no ha tenido en 23 años.

Messi ha hecho este tiro en miles de ocasiones sin dificultad. Toma corta distancia frente al balón. Dispara. Falla.

 El número 10 recibe aplausos de sus compañeros a pesar del error. Sin embargo, minutos después, su equipo perdería la final. Otra vez subcampeones, un año más sin alcanzar un título. Messi se queda otra vez en el “ya merito” y es ahí cuando la presión lo rebasa. El jugador que siempre es callado, en esta ocasión rompe el silencio y dice adiós a la selección argentina.

¿Es la renuncia el mejor camino ante un momento de crisis? Analistas consultados aseguran que es en los tiempos adversos cuando emergen los verdaderos líderes para superar un problema, pero los especialistas también defienden el poder que tienen las personas de elegir sus batallas. Entonces ¿qué podemos aprender de la crisis que vive Lionel Messi?

El genio frustrado

Lionel Messi creció entre victorias con las fuerzas juveniles de Barcelona desde los 13 años, y desde 2004, cuando debutó en el primer equipo, ha anotado 459 goles, ha conseguido ocho ligas, cuatro Champions League, tres Mundiales de Clubes, cuatro Supercopas de Europa, cuatro Copas del Rey y cinco Supercopas de España. Ninguno en la historia con estos números.

Sin embargo, la selección argentina vive el caso opuesto. A pesar de estar rankeada como la número número uno del mundo, de acuerdo a la FIFA, cuando la Albiceleste fue campeona por última vez, Messi tenía apenas seis años y Maradona, uno de sus primeros ídolos, aún estaba en activo.

Mientras la luz de Maradona se apagaba, Messi encendió un prometedor futuro para Argentina, pero los augurios fallaron. El número 10 estuvo en el campo en los fracasos mundialistas de Argentina de 2006, 2010 y 2014. Y estuvo cuando su selección cayó ante Chile en 2015 y la noche de este domingo en Estados Unidos.

Tras la derrota, Lionel Messi lloró de nuevo. El jugador salió de vestuarios y soltó una inesperada declaración: “Ya está. Se terminó para mi la selección. Son cuatro finales. No es para mí. Lamentablemente lo busqué. Era lo que más deseaba. No se me dio, pero creo que ya está”.

El ídolo de Argentina decidió en ese momento que había que tirar la toalla y dar paso al cambio.

“Cuando dice ‘Ya van cuatro y no es para mí’ da mucha información de lo que está pensando. Es un jugador que viene cargando con expectativas, con el hecho de que con Barcelona sí (obtiene campeonatos), pero con Argentina, no, y con esa frase le está dando un sentido de fracaso, pero más allá de una pérdida común, lo relaciona con algo que tiene que ver con él”, dice Marcela Hernández, coach de vida y fundadora de la consultora Cae-el 20.

De acuerdo con la especialista, Messi sufre tres puntos de frustración después de perder la final:

1. “No puedo”. Es la primera fuente de frustración. Sabe que es uno de los mejores jugadores del mundo, está consciente de su talento y de lo que puede aportar al equipo y su país, pero no lo logra.

2. “Les fallé”. De acuerdo con Hernández, los vínculos y las relaciones con las personas dan sentido a la vida. En el caso de Messi, sea o no el líder, el jugador genera un vínculo muy grande con su equipo, a tal grado que es designado como el primer tirador en los penales. En el momento que falla a este vínculo viene otro golpe de frustración.

3. El valor de la derrota. Viktor Frankl, creador de la logoterapia y autor del libro El hombre busca sentido, aseguraba que a un ser humano se le puede quitar absolutamente todo, menos la última de las libertades, que es elegir la postura con la que enfrentará los retos ante los que lo pondrá la vida.

“Lo que le sucedió a Messi lo rebasó y asume una postura un tanto derrotista. Ahí es donde podría trabajar y replantear. Todos tenemos la libertad de tirar la toalla, quizá por el peso de las exigencias, y Messi debe decidir entre decir ‘estoy harto’ o ‘tengo la camiseta puesta y seguiré adelante’”, dice Hernández.

Haz algo diferente para que pase algo diferente

Este domingo, tras renunciar a la selección, sus compañeros Kun Agüero y Javier Mascherano también pusieron en duda su continuidad con la Albiceleste. "Estábamos todos jodidos. El que más jodido se va es Leo. Es la peor vez que lo vi en el vestuario", dijo Agüero, según un reporte de El País.

Esta crisis al interior de la selección de Argentina exhibe carencias en el manejo de la presión, de acuerdo con Gilberto Novelo, director y fundador de la consultora Innovación Organizacional (IO).

“De las situaciones complejas es donde nacen los verdaderos líderes, y tras el resultado de la final ante Chile, los seleccionados de Argentina se sienten perjudicados y se victimizan al decir que ya no quieren estar ahí”, dice. Novelo ve cuatro áreas de oportunidad para mejorar el manejo de crisis.

1. Cultura de equipo. Superar los momentos de estrés requiere de mucha fortaleza mental de grupo. El trabajo de equipo es visible cuando las cosas se hacen bien y mal. Cuando un equipo se encuentra ante un reto, igual se contagia lo bueno que lo malo.

2. Comunícate. Todo equipo requiere de pausas para hablar, y en el caso del futbol ocurren al medio tiempo o previo a la tanda de penales. El objetivo es llegar a acuerdos, revisar la estrategia, evaluarla y plantearse nuevos objetivos. “Argentina estaba fallando durante el juego. El propio Messi lo estaba haciendo, y se pudo revisar el planteamiento para definir si tenía que ser él el primer tirador de penales”, dice Novelo.

3. Maneja las emociones internas. Para tener a un grupo mentalmente sólido, es necesario trabajar con los futbolistas que no están bien emocionalmente.

“Hay una diferencia entre ser un gran jugador y ser un gran equipo, y parece que a esta Argentina les impone ponerse la camiseta”.

4. Cambia la estrategia. Argentina venía de perder dos finales consecutivas y pareciera que cometieron los mismos errores.

“No puedes pedir mejores resultados si continúas haciendo lo mismo y la mentalidad pesó de nuevo. Haz algo diferente para que pase algo diferente. Quizá la estrategia de partido y en los penales tenía que cambiar para obtener un resultado distinto. La responsabilidad debió recaer en más y no solo en Messi. No es su culpa”, dice Novelo.

Sin embargo, Messi no lo ve así, y el penal fue parte de la justificación para renunciar a su equipo: "Encima me tocó el errar el penal, era importantísimo para hacer la diferencia, y me tocó errarlo... Creo que es por el bien de todos. Ya está, ya lo intenté mucho. Me voy sin poder conseguir el título con la selección".

El caso de lo que sucede con Lionel Messi es un reflejo de los retos y crisis que vivimos a diario. Su llanto ante las cámaras, la tristeza que exhibe se refleja en los ojos de quienes lo ven, de acuerdo con Marcela Hernández. “Nos espejeamos ante estas escenas, pues son parte de la vida. Escuchamos esas frases internas de ‘Algún día vas a perder’ o ‘A ti también te va a pasar’”.

La pregunta ahora es ¿Qué harías tú ante una crisis así?

Escrito originalmente para Alto Nivel.