Modelos de negocio

¿Qué es la 'uberización' de los negocios?

Este modelo de negocios ha transformado las economías de varios países, abriendo nuevas oportunidades para crear empresas. ¿Cuáles son sus riesgos?
¿Qué es la 'uberización' de los negocios?
Crédito: Depositphotos.com

Empresas con modelos disruptivos que surgieron después de la crisis de 2008 para resolver problemas viejos en diferentes industrias con soluciones nuevas sin tener activos tangibles han alcanzado valores millonarios.

Uber, el caso más conocido, vale actualmente 62.5 millones de dólares y Airbnb 25.5 millones de dólares, según el CBI Insights; ambos negocios son modelos a seguir que abren oportunidades en las economías de todo el mundo, de tal forma que cientos ya los están imitando, con todo y los riesgos que esto implica.

Rodrigo Arévalo, General Manager de Uber en México y Latam, asegura en entrevista con Alto Nivel que se sienten muy halagados por que los emprendedores los imiten. “inspirar a una nueva generación de emprendedores y saber que hemos tenido un gran impacto (…) quiere decir que estamos haciendo algo bueno”, señala.

Sin embargo, dice, “hay que tomar con humildad la forma en que inspiramos a la gente. Es una responsabilidad muy grande y hay que tener cuidado en creer que todo se puede uberizar”, advierte.

Cómo surgió el modelo

En 2008, Garret Camp, emprendedor canadiense de 32 años, y Travis Kalanick, emprendedor estadounidense de 34 años, vendieron sus startups a empresas más grandes y decidieron empezar de nuevo, pero ahora en el negocio de la movilidad, para mejorar el servicio de taxis. Querían empezar a compartir los gastos de un auto, el estacionamiento, el chofer y que el vehículo se pudiera llamar a través de una aplicación solo cuando era necesario. Así surgió Uber.

Dos años después pusieron en circulación los primeros tres autos en Nueva York, después en San Francisco y con la recomendación de boca en boca crecieron como la espuma, se volvieron la pesadilla de los taxistas tradicionales y, también, llegaron las primeras demandas legales.

También en 2008, Brian Chesky y Joe Gebbia, ambos emprendedores de San Francisco de 29 años, se enfrentaron a un aumento en la renta de su departamento y para ‘completar’ decidieron abrir un sitio web llamado Air Bed And Breakfast (Airbnb), donde ofrecían alojamiento a los viajeros que estaban de visita en la ciudad por una conferencia de diseño. Sus primeros usuarios durmieron en camas inflables en la sala de su departamento.

Después sumaron a Nathan Blecharczyks, un joven experto en tecnología (26 años), y crearon la famosa aplicación que se ofrece como intermediario en Internet entre quienes tiene un espacio que ofrecer en sus casas y los viajeros.

El modelo de negocio disruptivo no tardó en presentar sus primeras demandas. En Nueva York, hoy la batalla es judicial porque la aplicación viola una ley que impide arrendar propiedades por menos de 30 días y no se pagan impuestos por esta actividad.

Estas dos historias surgen en San Francisco, en Estados Unidos, en un año de crisis económica, y ahora son modelos dominantes y emblemáticos de lo que se conoce como economía de alquiler.

La predominancia de Uber ha dado paso a un termino conocido como  “uberización” de los negocios, donde intervienen varios protagonistas, por una parte los creadores de startups millonarias, los socios o colaboradores de las plataformas que buscan monetizar su tiempo libre o sus recursos materiales, los gobiernos que están buscando legislar y las empresas tradicionales que tiene dos opciones: prepararse para esta competencia o meterse a esta economía para impulsar los cambios desde adentro.

En Alto Nivel buscamos la opinión de expertos y consultamos estudios para dejar en claro cuáles son las oportunidades y riesgos de estos nuevos modelos de negocio.

1. De economía de alquiler a economía del compartir

Las nuevas economías tiene una evolución: la primera fase es la economía de alquiler, donde, como siempre se ha hecho, se alquila o renta un bien o servicio, explica Ricardo Pérez Garrido, CEO coach de innovación en IE Business School, en entrevista con Alto Nivel. Tal es el caso de modelos como Uber o Airbnb. “Lo que hacen estas plataformas es resolver la falta de información y seguridad, de algo que antes ya venía haciendo”, explica.

La segunda fase es la economía del conocimiento: estos modelos son más complicados porque se trata de intercambiar “lo que la gente sabe hacer”, más allá de un coche o una casa. Aquí entran plataformas como 99designs (plataforma que conecta a diseñadores con pymes), Coursera (plataforma de educación virtual desarrollada por académicos de la Universidad de Stanford) o IguanaFix (plataforma donde se puede conseguir a plomeros, carpinteros, electricistas, etc). Dentro de este modelo no se han identificado problemas de legalidad.

La tercera economía es la colaborativa. Se trata de “modelos de negocios donde se comparte algo que ya iba a suceder, pero de una forma más inteligente y eficiente”, señala el académico. Por ejemplo, Bla Bla Car (conecta a los conductores con haciendo libres con viajeros para compartir auto) o Eat With (usando como pretexto la comida, esta plataforma conecta a chefs con gente que gusta de conocer gastronomías diferentes y compartir la mesa con desconocidos ). En el caso de Bla Bla Car se trata de un viaje que ya iba a ocurrir y se opta por ahorrar compartiendo con alguien más. “Yo siento a alguien a mi lado, comparto y no estoy fuera de la ley”, detalla el académico.

Pérez Garrido asegura que estas dos últimas economías son las más interesantes para el futuro. Hay mucho por hacer y, si se desarrollan bien, puede tener un impacto importante para los países en desarrollo.

2. El modelo de Uber que todos quieren copiar

Las características generales de este modelo de negocios son: manejar una plataforma de Internet a través de la cual se ofrece un servicio a los consumidores, se agrupa a distintos posibles oferentes del servicio, quienes están “certificados” y se otorga un servicio con garantía, explica en entrevista con Alto Nivel, Leticia Armenta, profesora del EGADE Business School del Tec de Monterrey.

Rodrigo Arévalo de Uber explica que el modelo de negocio de Uber no tiene que ver con que le ponga una app o una capa tecnológica. “Un modelo como este tiene que cubrir una necesidad constante, que pueda generar una cierta liquidez y un mercado para funcionar", explica.

3. ¿Legal o ilegal?

Modelos como Uber han generado controversia debido a que van contra o están en paralelo a las regulaciones de los diferentes países, que implican competencia desleal y falta de protección al cliente.

Pérez Garrido apunta que se necesitan reformas para que estos modelos no vayan en contra de quienes tiene que pagar impuestos, licencias y seguros. Tenemos que regularlo.

Y pone un ejemplo: en Nueva York, 40% de los alquileres de Airbnb son de empresas que los han comprando para rentar, sin tener que pagar seguro o regulación.

4. ¿Y los empleados?

Quienes están dentro de la plataforma de Uber como choferes no son trabajadores, sino socios que deberán proveerse ellos mismos de seguros y fondos para el retiro, explica Armenta, mientras “cualquier empleado está cotizando para su propia Afore”.

Se trata de una relación laboral menos estructurada, dice Para Pérez Garrido. “En teoría, tiene muchas ventajas para quien entra al modelo, porque tiene acceso a más clientes, su talento es reconocido, pero NO tiene protección si algo sale mal”, argumenta.

Manpower asegura que la “uberización” del trabajo proporciona oportunidades a las personas para complementar su ingreso y hacer actividades específicas o proyectos en tiempo real. “Las personas son capaces de monetizar su tiempo y habilidades en línea, vía Upwork y Freelancer.com, sirviendo a un mercado global de talento inmediato y sobre pedido”, explica en un estudio titulado “Human Age 2.0. Fuerzas futuras en el mundo del trabajo”.

Sin embargo, reconoce, “esta nueva oportunidad plantea la paradoja de la elección: la flexibilidad y la monetización del tiempo muerto es algo positivo frente a la imprevisibilidad de los ingresos y la falta de estabilidad laboral. A medida que el mercado laboral continúa su reconfiguración, la necesidad emocional de seguridad de las personas no va a desaparecer y cada vez más nos preguntaremos ¿quién está cuidando a estas personas, proporcionándoles seguridad en términos de impuestos y social, y quién pagará por ello?”.

5. ¿Qué deben hacer las empresa tradicionales?

El estudio “Redefiniendo los límites: Conclusiones del Estudio Global de Alto Dirección” de IBM revela que más de 54% de los directivos están preocupados por enfrentarse a competidores ajenos a su propio mercado. “Los negocios consolidados se ven amenazados por empresas de un tamaño más reducido, más ágiles y con modelos de negocio completamente distintos”, se explica.

Pérez Garrido señala que los mercados deben estar atentos a los modelos de negocio dominantes que se están creando en cada sector. Por ejemplo: Uber en el transporte, Airbnb en la renta de hospedaje, Cornershop en shopping, por mencionar algunos. “Cuando uno de estos modelos esté totalmente maduro y sea muy diferente a lo que hacen actualmente, los modelos tradicionales deberán cambiar”, explica.

“Por eso, es importante que los modelos tradicionales participen en esa maduración”, señala. Así lo hacen ya muchos bancos que están colaborando en el avance de las empresas fintech.

“Más allá de la amenaza, el mundo empresarial puede aprender y colaborar con estos modelos. ¿Cómo? Ayudando a sus clientes a compartir, ayudando a las redes de colaboración que surgen en cada sector, fortaleciendo sus políticas de Responsabilidad Social Corporativa para tener un plan más relevante en la comunidad, además pueden colaborar canalizando sus recursos infrautilizados”, dice el experto.

No es para todos

Una encuesta de la IE Business School muestra que las principales motivaciones de quienes crean un modelo de negocio así son: apostar por lo social y generar economías más justas, conscientes y cercanas a las personas. Lo que nos muestra que cada vez encontraremos más modelos así en las actividades que hacemos a diario.

Al final, todo negocio debe cubrir una necesidad constante, tener un mercado y generar liquidez, afirma Rodrigo Arévalo, de Uber México, sin embargo, ¡cuidado!, pues “no todos los negocios pueden ser uberizados”.

Escrito originalmente para Alto Nivel.