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Financia tu Pyme con estas 5 prácticas

Cuanto mejor investigues y negocies, mejores condiciones podrás conseguir para financiar tu negocio.
Financia tu Pyme con estas 5 prácticas
Crédito: Depositphotos.com
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“No tener deudas es bueno” ¿Te suena esa frase? ¿Parece una buena idea? Pues la verdad es que si estás hablando de tus finanzas personales, la respuesta es que "SÍ".

Es una buena idea estar cuanto más libre de deudas mejor, pero cuando se trata de administrar un negocio, las cosas son un poco más complicadas.

La mayoría de las empresas viven constantemente en un ciclo de deuda y pago constante que les sirve para financiar el crecimiento de su Pyme y les ayuda a seguir creciendo y a sobrevivir. Pero hay un puñado de buenas prácticas que pueden ayudarte a que la deuda no se convierta en una catástrofe, sino que sirva para ayudarte a mejorar la rentabilidad financiera de tu negocio.

Aquí van cinco buenas ideas que te van a ayudar a financiar tu empresa sin correr riesgos.

1. Solicita financiación sólo si es necesario

La primera regla a la hora de financiar una pyme es no solicitar un préstamo a menos que sea absolutamente necesario. Si te endeudas debe ser para aprovechar una oportunidad inmediata o evitar una derrota inminente.

Puedes solicitarla para aspectos como mejorar tu liquidez, para poder ampliar stock y asegurarte producto durante las vacaciones de tu proveedor, mejorar el equipamiento de tu planta para ganar en eficacia, o la apertura de una nueva delegación que empezará a rentarte beneficios dentro de un año.

No lo pidas para una reforma “cosmética” de la oficina, para ir a ferias a hacer "investigación", u otros divertidos pero innecesarios gastos.

2. Calcula bien el coste de tu financiación

Los préstamos cuestan dinero, eso ya lo sabes, pero algunas veces es difícil averiguar el coste exacto del préstamo. Puedes tener comisiones de estudio, comisiones de apertura, intereses, costes de productos complementarios, etc.

En muchos casos, todas estas comisiones y tarifas no se pagan por adelantado, sino que van apareciendo a lo largo de la vida del préstamo.

Si no calculas bien el coste total de la financiación a la finalización del préstamo, es posible que te equivoques y acabes seleccionando un tipo de financiación más cara de lo que podrías haber conseguido.

3. Busca financiación especializada en ti

No importa quién eres o a qué se dedica tu empresa. Siempre hay un financiación especializada en tu negocio o en tu situación. Muchas veces, con un poco de investigación, puedes encontrar financiación especializada en tu caso, a un interés reducido y con una mayor disponibilidad.

Existen asociaciones y organismos que pueden ayudarte a localizar tu financiación ideal. Las cámaras de comercio y algunas organizaciones gubernamentales o autonómicas, por ejemplo. Casi siempre existe un préstamo mejor que el que podrías conseguir si simplemente entras a tu banco y lo pides, como puede ser la financiación alternativa o Crowdlending.

4. Selecciona bien el momento

No te equivoques, los bancos están en el negocio de la venta. Los asesores con los que te sientas a hablar de tu crédito van a intentar conseguir su negocio lo más rápidamente posible, te hablarán incluso de plazos de tiempo artificiales para empujarte a tomar una decisión.

A veces esto puede hacer que aceptes un préstamo sin hacer una investigación previa, o que asumas la deuda demasiado pronto o demasiado tarde. En cualquier caso, solo debes correr para encontrar tu proveedor ideal que te proporcione financiación acomodándose a tus necesidades.

5. Negocia todo lo negociable

Si tienes experiencia en obtener préstamos para la compra de un coche particular o una hipoteca podrías pensar que en un préstamo a una pyme la proposición del prestamista será “lo tomas o lo dejas”, pero esto no es así.

Cuando se trata de operaciones entre negocios, casi todo es negociable. Debes estar dispuesto y preparado para tratar de conseguir mejores condiciones, tasas reducidas, una línea de tiempo mejorado u otros beneficios a cambio del negocio que les proporcionas.

Podría ser útil ir a la reunión con ofertas impresas de visitas a otros bancos o entidades financieras que demuestren la posibilidad de llevarte el negocio a otra parte. Esto puede ser cierto incluso si tienes mala calificación para crédito. Hay muchas empresas que están especializadas en créditos de mayor riesgo.

Conclusión

La deuda, como el dinero, en general, es una herramienta maravillosa, pero un amo terrible. Cuanto mejor investigues y negocies, mejores condiciones podrás conseguir para financiar tu Pyme. Si quieres saber más sobre buenas prácticas en las pymes, puedes descargar esta guia gratuita en PDF acerca de buenas prácticas para Pymes.