Hablar en publico

¿Sabes usar el micrófono?

"Es un arma cargada y con las armas hay que tener cuidado", Norberto Malatesta
¿Sabes usar el micrófono?
Crédito: Depositphotos.com
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Es sabido que cuando Fidel Castro, Alán García o Hugo Chávez veían un micrófono, salivaban y corrían hacia él para acapararlo por horas.

¿Así eres tú?, ¿un emprendedor a quien le gusta el micrófono?, pues bueno te hará mucho bien saber para qué sirve y cómo se usa.

Atractivo e irresistible, en la solapa, en forma de diadema, sobre un pedestal, en la mesa, en el teléfono o la computadora, el micrófono es un instrumento que ayuda a que la voz de una persona sea escuchada por otra o por otras personas.

No sirve para que te oigas ni más ni mejor y tampoco fue diseñado para ti sino para los demás, por lo tanto:

1. Si vas a hablar a un grupo mayor de 20 personas, úsalo

Pídelo, no esperes a que te lo ofrezcan; en salas majestuosas o salones de reuniones, pide un micro así todos podrán oírte con claridad.

2. Sé exigente con la calidad 

Si a otra persona le toca hablar antes que a ti, pon atención en el sonido y exige que se oiga bien porque un magnífico discurso puede ser estropeado por un mal sonido local. 

Si eres la primera en hablar y no has oído cuál es la calidad del sonido, busca que alguien lo pruebe y sólo comienza cuando tengas la certeza de que funciona bien.

En caso de que tu participación sea telefónica, preocúpate de que no haya fallas en la recepción.

3. Que sea otro quien lo pruebe y determine el volumen

Ridículo y fuera de lugar resulta que tú seas quien comiences con un: sí, sí, probando, probando, 1, 2, 3, ¿me escuchan?, sí, sí.

A lo máximo que puedes llegar es a golpear con los dedos el micrófono para saber si se oye.

4. Colócate a no menos de 10 centímetros, no más de 25

Hay ya fantásticos micros con los que no es necesario calcular la distancia, pero no en todas partes, así que toma en cuenta: en caso de micrófonos fijos o de mano, los sonidos b, p y s se magnifican con la excesiva cercanía, el público consigue oir bumbueno, pumpoderoso, sssabroiso. .

Con la lejanía, se pierde el inicio y el final de muchas palabras, el publico consigue oir __elan__ _e __sotro__ _e halla _na _bra _e __t _. ¿Para qué te arriesgas?

Recuerda que una vez hayas determinado cuál es la distancia idónea, debes mantenerla durante toda tu presentación. En el caso de los celulares, los especialistas sugieren una distancia de un mínimo de un dedo y un máximo de tres.

5. Opta por los fijos 

Sin duda los mejores son los fijos en un pie, en un podium o en una mesa. Los que son de mano corren el riesgo de que los acerques o los retires según sientes se oye; también pueden bailar entre tus manos. 

Los de diadema hacen que tiendas a buscarlos con la boca, produciendo una mueca que no se te ve bien.

6. No lo toques

La percepción que un público tiene de ti se ve deteriorada cuando ve que te aferras al instrumento. Regla universal: no lo toques ni para sentirte importante acomodándolo a tu distancia y a tu estatura.

7. Préndelo para usarlo, apágalo para no usarlo

Muchas son las anécdotas que se desprenden de un micro apagado cuando alguien comienza a hablar, pero muchas más las que cuentan casos fatales por haber dejado abierto el sonido cuando alguien ha terminado de hablar.

8. No lo prestes

Los profesionales lo saben, el micro no se pasa ni se presta. Parece muy categórica esta afirmación, lo es. Un micro siempre debe tener un responsable que no lo suelte salvo en casos de mucha familiaridad o de audiencias pequeñas.

Ocurre muy a menudo que edecanes inexpertas en lugar de sostenerlo para que personas del auditorio hagan comentarios o pregunten, lo prestan, y ayyy, comienza el martirio.

El experto argentino Norberto Malatesta afirma:

"El micro es un arma cargada y con las armas hay que tener cuidado". 

Ponte listo.