Felicidad

Por qué la felicidad es un buen negocio

¿Quién dijo que la felicidad y el negocio estaban peleados?
Por qué la felicidad es un buen negocio
Crédito: Depositphotos.com

Aunque el título puede sugerir hacer negocio vendiendo felicidad, o que si eres feliz automáticamente tendrás un negocio, no es exactamente la idea de este artículo.

Sin embargo, la felicidad puede ser un potente catalizador para hacer que tu negocio nazca, se reproduzca y crezca.

Según los aportes de la Psicología Positiva, con ayuda de la felicidad es posible incrementar hasta en un 30% la productividad, la creatividad, y el impulso para tomar acción y dar una alta efectividad a tu negocio.

Además es el perfecto antídoto contra la depresión y el estrés que llegan a afectar a muchos directivos y dueños de negocios.

Y, no, no se trata de estar riendo como locos saltando de aquí para allá. Aunque la felicidad puede expresarse a través de una emoción,  es más una actitud ante la vida que emerge de nuestra propia interioridad.

 ¿Dije que emerge desde nuestro interior?

Sí, así es. Muchas personas creen que la felicidad viene como consecuencia de eventos agradables, es decir de nuestro exterior, en realidad nos generan cierto bienestar, pero éste viene integrado con una curva de autodegradación de manera que en un cierto tiempo el evento o el regalo dejará de dárnoslo.

Claro que algunas cosas tienen una curva más grande que otras, por ejemplo el nivel de satisfacción y duración de la misma por la posesión de un auto nuevo es mucho mayor que comerse una hamburguesa.

Así, la felicidad debe nacer de nosotros mismos, y al surgir adquirimos la capacidad de ayudar a otros a ser felices también.

Es importante aclarar que la felicidad auténtica no está determinada por un “SI” condicional, (“IF” en Inglés) es decir:

  • Tu felicidad no depende de que suban las ventas; ¡tu felicidad será un impulso excelente para ayudar a que suban las ventas!
  • Tu felicidad no depende de que se incremente la productividad; ¡tu felicidad (y la de tus colaboradores) generará un incremento de la productividad!
  • Tener tu familia y tu negocio armonizados no logrará tu felicidad; ¡tu felicidad logrará armonizar tu negocio y tu familia!

En este punto es posible que desees preguntarme: “Rubén, todo suena bien, sin embargo, ¿cómo puedo lograr la felicidad que tanto has mencionado?”

Considerando el contexto corporativo, es necesario hablar de varias maneras de lograr la felicidad, una es la felicidad personal, otra la felicidad grupal, otra la felicidad familiar y otra más es la felicidad personal.

En este artículo, por la obviedad del límite de espacio no será posible hablar de todos estas formas, pero empezaré por la felicidad personal.

La felicidad personal surge como ya se ha mencionado desde nuestro interior, pero al igual que la tierra para que de buenos frutos debe ser trabajada, ocurre lo mismo con nosotros. Con esto me refiero a eliminar las malas hierbas, a quitar todas las raíces viejas que forman nudos en el terreno, en otras palabras limpiar la mente de pensamientos limitantes.

Lo siguiente es arreglar cualquier cosa que esté generando conflictos reales, de los imaginarios nos ocupamos en el paso anterior. Y estar seguros de que lo que consideramos un conflicto real no se trate de un conflicto imaginario.

El siguiente paso es hacer una lista de todas las cosas por las cuales estamos agradecidos, por cosas del pasado, y por las bendiciones que vendrán. Haciendo esto estaremos cambiando nuestro habitual patrón de quejas diarias (que solo nos llena de molestia y enojo, y nos hace agrios y duros) por un patrón de gratitud (asegúrate de ser genuino en esto)

Agradece a la gente que te rodea, en tu familia, en tu negocio, donde quiera que estés. Puedes practicar agradeciendo desde tus pensamientos, pero no te tardes en hacerlo de viva voz. Mientras agradeces sonríe, verás cuantas sonrisas lograras día con día.

Si sigues estos consejos te estarás preparando para convertirte en una persona feliz, y esa felicidad tendrá un efecto influyente en todo lo que rodea.

¡Que seas muy feliz!