Empaques innovadores

Kuru y Pai Pai, dos "bellezas" muy mexicanas

Estas dos marcas de cosmética se escapan de lo convencional. Ambas tienen una identidad muy nacional, diseños únicos y apuestan por ser ecoamigables con empaques responsables y con sentido social.
Kuru y Pai Pai, dos "bellezas" muy mexicanas
Crédito: Entrepreneur en Español
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Quiénes

Los labiales de Pai Pai son de tonos clásicos, de tendencia y con matices únicos; remiten a la cultura nacional (como Agua de jamaica y Flor de pascua). Con su quinta colección, la marca incursionó en la categoría de labiales líquidos, que se venden en concept stores y en su tienda en línea.

Los esmaltes artesanales de Kuru están hechos a mano y con insumos 100% mexicanos. Sus más de 100 tonos (de 14 colecciones,) que también llevan nombres “a la mexicana” (como Zipolite, Guayabitos y Tulum), se comercializan por medio de 70 distribuidores y en su tienda en línea de Kichink!

Qué

Los labiales de Pai Pai están avalados por el sello Ecocert, que los certifica como naturales y ecológicos, pues están hechos con manteca de mango orgánica –con lo cual no sólo pintan, sino humectan los labios–.

Por su parte, los esmaltes de Kuru están elaborados con pigmentos orgánicos, no contienen plomo ni parabenos, y son 4free (es decir, no tienen tolueno, formaldehído, ftalatos, ni alcanfor); esto los hace hipoalergénicos. Tampoco contienen derivados del trigo, avena o vitamina E, por lo que pueden ser usados por celiacos e incluso, mujeres embarazadas. Su fórmula es de secado instantáneo, y ayuda a mantener y fortalecer las uñas. Además, su fabricación es libre de crueldad animal.

Por qué nos encanta

Los envases de los labiales Pai Pai están hechos de cartón, y éste sirve como lienzo para que artistas locales plasmen ilustraciones exclusivas para cada colección. El producto final se empaca en cajas de cartón, en las que se incluye in- formación sobre los valores de la marca en lengua náhuatl.

Los envases de Kuru tienen una tapa de madera reciclada, cortada y tallada a mano, adornada con un encaje de bolillo artesanal. Algunos fueron trabajados por comunidades indígenas para plasmar arte Huichol con chaquiras o alebrijes pintados a mano. Además, los esmaltes se empacan en bolsas de mandado hechas por artesanas de Puebla.