De la revista

Ideas para jóvenes emprendedores

"Adquirir desde jóvenes tales o cuales hábitos no tiene poca importancia: tiene importancia absoluta", Aristóteles.
Ideas para jóvenes emprendedores
Crédito: Depositphotos.com

El mundo cambia diariamente, las tendencias y éstas pueden variar conforme el paso de los días, e incluso, los acontecimientos pueden mover la estructura financiera del mundo.

Hace 30 años, nadie se imaginaba la velocidad con que hoy podemos movernos gracias a las telecomunicaciones.

Tener un facsímil, una máquina de escribir eléctrica que pudiera borrar las palabras y un teléfono celular en forma de caja de zapatos eran adecuaciones a las tecnologías de esos años pero aparte de costosas, no eran tan funcionales.

El ritmo de vida de un trabajador de oficina también variaba en cuanto a sus usos y costumbres. Los padres o jefes de familia eran el principal sustento económico y la mujer se quedaba en casa, con los hijos, por lo cual, los roles perfectamente establecidos nos daban una fotografía encantadora: la madre abnegada y sumisa preparaba la comida, para que el padre trabajador llegara, tomara sus alimentos, saludara a sus hijos y saliera de regreso a la oficina.

Hoy, el padre, madre y, en ocasiones, también los hijos trabajan en proyectos sumamente interesantes. Todos ellos forman parte de la juventud emprendedora, que goza de independencia financiera con proyectos alternos e iniciativas disruptivas que cambian para siempre el entorno.

¿Cómo lo hacen? Las ideas nacen en lugares insospechados. Alguna vez se hizo un estudio a 1,000 personas cuyos trabajos tenían que ver con la creatividad; a todos se les pregunto? “¿de dónde obtienes tus mejores ideas?”, y lo que respondieron fue de verdad impresionante.

Sólo 3% señaló a la oficina como su ambiente ideal para ser creativo; 97% afirmó que la inspiración les llegaba a la hora de dormir, en la regadera o mientras se ejercitaban; algunos dijeron que el vinoles ayudaba a que fluyeran mejor en sus procesos creativos; y unos más señalaron que la creatividad surgía durante las vacaciones.

La juventud emprendedora apuesta por soluciones que impacten el mundo. Quienes la componen cuentan con una rapidez única para aprender de los errores. Se ayudan, se aconsejan y toman la experiencia de los que ya saben. Por eso, puedo rescatar algunas lecciones interesantes de ellos, por ejemplo:

• Entra en el sector específico de la idea. Si tu proyecto es de tecnología molecular, lo mejor es que participes en Asociaciones, Cámaras e Instituciones de ese tipo.

• Aprovecha las convocatorias y concursos de acuerdo a la modalidad de tu idea.

• Estudia al mercado. Recuerda que la información es poder, y mientras más cubras el entorno que rodea a tu idea, será mejor aceptada.

• Asesórate. Aunque lo tengas todo calculado, no confíes en el destino. Acércate a las personas correctas

• Busca alianzas. El networking es una de las profesiones más sutiles y poderosas de la economía. Es importante el “¿qué sabes?”, pero también es vital el “¿a quién conoces?”.

Recuerda que el propósito de esta vida es ser feliz en lo que haces, y por ello, el tiempo de emprender es ahora.

Disfrutar de cada etapa de nuestra vida es vital para la elaboración de nuestros planes; pero el rumbo, los sueños y las metas que alcanzamos son lo que –en muchos casos– puede dar sentido y significado a nuestra vida.

De nosotros depende solucionar los problemas que nos aquejan y brindar el impacto necesario para cambiar el mundo. No dejemos de soñar, no dejemos de crear.