Haz feliz a tu equipo de trabajo

Muchas son las personas que desean cambiar de trabajo porque valoran aún más su bienestar personal que un buen sueldo.
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Antes de comenzar con esta anécdota que estoy segura te ayudará a valorar aún más a tus colaboradores, me gustaría que durante el tiempo que leas este artículo olvides que eres emprendedor o jefe.

Te pido que únicamente te enfoques y visualices en los pies de tus colaboradores, ya que tomar todo lo que te voy a compartir, resultará aún más favorable para tu negocio.

Llevo un tiempo apoyando a una empresa enfocada al desarrollo de software en el proceso de reclutamiento y selección, este proceso en sí me ha resultado interesante no solo por formar parte del crecimiento de la empresa, sino por el aprendizaje que uno mismo puede obtener al conocer las distintas personalidades que se postulan a un mismo puesto de trabajo.

Este proceso es el mismo que me ha hecho reflexionar sobre la importancia de trabajar en una empresa que realmente te hace feliz. ¿A qué me refiero? En muchas ocasiones escuchamos, e incluso decimos: “Si hago lo que amo, se me olvida que estoy trabajando.”

Pero, en realidad, el amar lo que hacemos no es el único factor necesario para sentirnos plenos en un ambiente laboral, ya que, ¿qué pasaría si no puedes desenvolverte, no te motiva o sientes que formas parte de una prisión más que de una empresa?

Hagamos un alto aquí, al iniciar este artículo te pedí que te pusieras en los zapatos de tus colaboradores, porque son ellos en quienes más tendrías que enfocarte al momento de iniciar una empresa. Sí, el capital es importante. Sí, tener clientes también lo es, pero, ¿qué pasa si tu equipo de trabajo no se siente feliz?

Te puedo adelantar un poco de lo que pasará: ellos harán lo que tienen que hacer con mala actitud, no les importará cometer errores, sentirán que te está haciendo un favor, no sentirán la responsabilidad ni entusiasmo de formar parte del crecimiento de tu empresa y esto, por ende, resultará en que tus clientes perciban que tu empresa no es lo que esperaban. ¿Comprendes ahora la importancia de ver a través de los ojos de tus colaboradores?

Ahora, volteemos las preguntas previas a tu lado como emprendedor, jefe y líder: ¿Qué pasaría si tu empresa no les permitiera a tus colaboradores desenvolverse, no se sintieran alentados por tus métodos o sintieran que tu empresa es más una cárcel que un empleo?

Shawn Achor, experto reconocido a nivel mundial por su enfoque en la psicología positiva, nos habla en su plática TedEx, "The happy secret to better work”, sobre como es que estamos programados a que la felicidad siempre se encuentra del otro lado del éxito, por lo que nuestro cerebro realmente nunca llega a sentir una plena felicidad.

Ejemplo: consigues una meta, pero una vez que la alcanzas, ya estás pensando en alcanzar una aún más difícil, sin siquiera estar feliz por haber alcanzado la actual.

Lo que Achor nos comunica es la importancia de elevar el estado positivo en un tiempo presente, con la finalidad de elevar nuestra creatividad, nuestra retención, inteligencia y energía para dar lo mejor de nosotros en cualquier ambiente en el cual nos desenvolvamos.

Quizá para este punto te estés preguntando: “Entonces, ¿cuáles son los mejores métodos para lograr que mis colaboradores se sientan felices trabajando en mi empresa?” A continuación te brindo algunas de las mejores alternativas:

1. Comida gratis

¿Cómo? ¿Qué les de qué? Así es, por más curioso que suene, el que una empresa le de acceso a tener comida gratis a sus colaboradores, hará que éstos se sientan aún más cómodos en su ambiente laboral.

No, no se trata de tener todo un supermercado en tu empresa, pero puedes preguntarles qué les gustaría tener a la mano en caso de tener algún antojo durante el día, al final de cuentas no estás trabajando con robots.

Ejemplo: manzanas, palomitas, chocolates o café.

2. Hora de llegada

Si bien es importante tener un horario con el cual cumplir en una empresa, permitirle a tus colaboradores cierta flexibilidad en sus horarios, hará que incluso la confianza se refuerce. No estamos hablando de fomentar la flojera, pero tampoco de fomentar un ambiente de tipo militarizado.

Ejemplo: si tu colaborador tuvo que quedarse una hora más del tiempo estipulado y al día siguiente no es necesario cumplir con alguna entrega y/o junta, podrías permitirle el llegar 1 hora más tarde al día siguiente para compensar.

3. Actividades integradoras

Existen muchas empresas en las cuales, aun sin ser muy grandes, los colaboradores no se conocen entre sí. Esto, no solo afecta en la comunicación, sino que desmotiva a quienes trabajan en ella por la falta de dedicación por la empresa en presentarlos.

Ejemplo: viernes de pizza y cerveza en tu oficina. Sí, sí se puede hacer eso en la empresa siempre y cuando haya ciertas limitantes. Seamos realistas, ¿a quién no le gustaría poder sentir que ya llegó el fin de semana, convivir con los demás y echar unas cuantas risas?

4. Escucha a tus colaboradores 

Solamente una vez en toda mi experiencia laboral he tenido la oportunidad de ser contratada por una empresa que escuche mis necesidades o tome en cuenta mi opinión.

Esto es porque son contadas las empresas que se dan la oportunidad de sentarse con cada uno de sus colaboradores y hacer un análisis de crecimiento, propuestas u opiniones de cada uno de ellos, cuando en realidad una persona que siente que es tomada en cuenta siempre tendrá un desempeño aún mayor.

Ejemplo: tómate tu tiempo de hablar con cada uno de tus colaboradores, no tienes que programar una junta, pero, por ejemplo, si están los dos haciéndose un café, tómate el tiempo de preguntar qué tal proyecto, cómo se ha sentido con la carga de trabajo, etc.

En definitiva, muchas son las veces que he escuchado durante mis entrevistas que el motivo principal por el cual desean cambiar de trabajo es porque aunque tengan un muy buen sueldo, la empresa simplemente no les permite ser felices.

Esto, es simplemente una prueba más de que tu empresa tiene las de ganar si empleas bien tus herramientas y estrategias y, de que el dinero no da la felicidad.