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Conoce 4 formas de capitalización fuera de la banca

Existen diversas alternativas de financiamiento que te ayudarán a encontrar un punto medio para crecer sin afectar la liquidez de capital de tus operaciones diarias. Te compartimos algunas.
Conoce 4 formas de capitalización fuera de la banca
Crédito: Depositphotos.com
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Todas las empresas necesitan capital. No hay más. Sin los fondos suficientes para cubrir las operaciones básicas, cualquier pyme (pequeña y mediana empresa) está condenada al fracaso.

La primera Encuesta Nacional sobre Productividad y Competitividad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (Enaproce 2015), elaborada por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi) y el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem), descubrió que 22.7% de las compañías dentro de esta categoría citan a la falta de capital como el principal problema para seguir creciendo.

El reto al buscar capitalizar una compañía es encontrar un punto medio, creer sin afectar la liquidez de capital para las operaciones diarias. Por eso, el  66.8% de los encuestados respondió que no aceptaría un crédito bancario, los intereses a largo plazo pondrían en riesgo la estructura misma de la empresa.

Antes de cualquier movimiento, hay aspectos de una pyme que deben ser evaluados: ¿hay un incremento en la demanda de mis productos o servicios? ¿El mercado brinda oportunidades? ¿Es necesaria una actualización tecnológica? Esas tres cuestiones te darán un panorama claro de dónde estás parado y de cuáles son los pasos a seguir.

En primera instancia debes preguntarte cuál es el objetivo de la capitalización. Si necesitas más empleados, mejorar las oficinas, adquirir nueva maquinaria, abrir una segunda sucursal, etcétera. Las necesidades de toda empresa aumentan con el tiempo y van mutando. Hace seis meses tal vez era urgente tener computadoras recién desempacadas, después viste que actualizando las viejas podrías obtener resultados similares.

También debes tomar en cuenta: si una empresa no es autosustentable, jugar con su capital es irresponsable porque pones en riesgo los objetivos a largo plazo. Si una pyme no está bien asentada, todavía le faltan un par de etapas más antes de buscar crecer.

Estos son los tipos de capitalización más comunes y rentables:

1. Ahorro efectivo

Una cuenta de ahorro corriente genera entre el 12% y 18% anual de intereses. La tasa es baja, si la comparamos con otras opciones, pero es segura y varía poco. Es dinero que, puedes estar seguro, estará al final de año sin variaciones. Obviamente, la cifra crece de manera proporcional a la cantidad que deposites de manera fija. Establece tiempos, a corto y mediano plazo, en los cuales esta cuenta no se toca.

2. Fondos de mercado monetario

Este tipo de inversión combina valores de renta fija, que admiten negociación en mercados secundarios oficiales, con activos que ofrecen elevada liquidez. Además su plazo de amortización (el sistema que asegura el pago) debe ser igual o menor a 18 meses. Este tipo de inversión no tiene permitido la adquisición de acciones o títulos similares que otorguen derecho a participar dentro del capital de una empresa.

3. Fondos de bonos a corto plazo

Aquí varios inversionistas reúnen su capital disponible y compran bonos individuales con el objetivo de lograr una inversión de fondo. Eso significa que se invierte en bonos que vencerán dentro de dos años o menos.

El riesgo de inversión es mayor porque el valor activo de una acción en un fondo de bonos a corto plazo fluctúa de manera más significativa, están atados a los cambios en las tasas de interés, de crédito y de pago anticipado. Asimismo, no ofrece garantías en caso de que el fondo común falle o se presente una crisis.

4. Mercado Forex

Estas operaciones financieras están fincadas en el mercado de divisas. En su expresión más básica, son una apuesta a la cotización de cada moneda. Sus resultados son bastante volátiles porque cientos de factores influyen en el valor real de una divisa y pueden cambiar de un momento a otro. Aunque esa volatilidad es una de las razones por las que generan grandes dividendos.

Texto publicado originalmente en Temas de Negocio.