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La mejor forma de invertir Empieza en pequeño, piensa en grande

Abrir una empresa requiere de creatividad, pasión y una estrategia que genere estabilidad y mayores ingresos en poco tiempo. La clave está en crear un negocio que ofrezca más por menos.
La mejor forma de invertir Empieza en pequeño, piensa en grande
Crédito: shifuesbaratisimo

Ya dijiste ¡basta! y decidiste abandonar la zona de confort para emprender un negocio propio. Te sientes cómodo porque tienes el dinero suficiente para comenzar pero, de repente, los minutos de ensueño se esfuman y quedas con la mente en blanco y una gran interrogante a cuestas: ¿Qué negocio voy a poner? ¿Voy a ofrecer un servicio o un producto? ¿Qué voy a vender? No te angusties, esta es una decisión que debes tomar considerando no sólo los ingresos que puedes obtener, sino también los riesgos y, no menos importante, algo con lo que te sientas a gusto, que te apasione e inspire. De lo contrario, sigue atado a un horario de oficina.

 

A la hora de buscar nociones de negocios, el primer error que puedes cometer es buscar una idea “demasiado” original e innovadora. Esto podría llevarte más tiempo del estimado y generar sentimientos de angustia y frustración. Lo más recomendable es adaptar un concepto o producto existente, de acuerdo a los requerimientos del mercado o asociarte a una marca o franquicia con una trayectoria reconocida. Tu objetivo principal no será crear demanda, sino satisfacer demanda. 

 

Debes empezar en pequeño, pero pensar en grande. No repitas los errores de muchos emprendedores que invierten fortunas en grandes tiendas o en comercializar productos de alto costo, pensando que por ello todo será más rápido. ¡Al contrario! Explota tu agudeza y creatividad como gerente de tu proyecto personal para conseguir opciones más económicas, de buena calidad y que resulten atractivas para los clientes. Al hacerlo de esta forma estarás construyendo cimientos sólidos que a mediano y largo plazo te conducirán al éxito. En este proceso hay tres preguntas que debes responder:

 

1. ¿A qué grupo perteneces? Piensa qué te gusta, qué es lo que más conoces, cuáles son tus hobbies, qué es aquello que se te da mejor y, de acuerdo a tu entorno social, qué observas y consideras que la gente necesita. Si logras entrelazar todas estas interrogantes, posiblemente ya tienes una buena idea de negocio entre manos.

 

2. ¿Cuál es la amplitud del mercado? Esto te ayudará a ver con mayor claridad si lo que deseas emprender es una marca con un mercado amplio o reducido. El primero, tiene más competencia aunque también millones de clientes potenciales. Seguramente tendrás que luchar contra grandes empresas, pero ¿quién dijo miedo? Aplica lo que ya mencionamos antes: con creatividad modifica la forma de concebir el negocio. Si el mercado va dirigido a un público en específico, tus clientes serán más limitados pero tienes la oportunidad de convertirte en un especialista en ese rubro. 

 

3. ¿El producto satisface el mercado? Debes tener siempre presente que el beneficio que ofrezca tu producto se pueda decir con pocas palabras. Si lo que vendes no puedes explicarlo en una frase, sigue buscando. El mensaje se debe traducir a la satisfacción de una necesidad. No importa el estatus económico de tu cliente, en el fondo todos esperan obtener más por menos; que puedan llevarse a casa algo que les resulte “bueno, bonito y barato”. 

 

Varias empresas han logrado establecer con éxito el concepto de marca a partir de estos tres elementos. Shifu es Baratísimo es un ejemplo de ello. Se ha posicionado en el mercado al punto ofrecer a emprendedores y nuevos comerciantes la posibilidad de manejar un negocio propio, con una mínima inversión y ofreciendo mercancía de excelente calidad, a precios competitivos. 

 

Desde sus inicios, en 2011 los socios fundadores decidieron crear un concepto de venta al mayoreo y menudeo de artículos de línea y de temporada, que funcionarían bajo el esquema de “todo a un precio”, estableciendo de esta forma un perfil de precios de menos de 30 pesos, de acuerdo a las características de cada objeto. En las tiendas se pueden encontrar artículos de hogar, bisutería, cosméticos,  juguetería, bolsas de regalo y entretenimiento. Piezas ideales para uso personal, para obsequiar a un ser querido o para organizar una fiesta con recuerdos increíbles. Además, es un negocio de fácil manejo gracias a su sistema de inventario y pedidos en tiempo real, con un sistema exclusivo que garantiza mejor tiempo de respuesta.  

 

El éxito de la marca habla por sí solo y es una muestra tangible de que no necesitas vender oro o piedras preciosas para tener un negocio que genere ganancias. Shifu es Baratísimo cuenta con su programa de franquicias de bajo costo donde te asesoran y entrenan de principio a fin. Con una inversión de apenas 150 mil pesos puedes iniciar un negocio que te aportará ingresos desde el primer momento que abras tu tienda. Esta es una oportunidad perfecta si deseas emprender sin necesidad de crear y registrar una marca, establecer una imagen y un concepto, y arriesgarte (por tu cuenta) a que todo marche sobre ruedas. Antes de tomar una decisión, conoce los beneficios que ofrece una franquicia como Shifu es Baratísimo. Escribe a info@shifu.com.mx o llama al 01 (229) 9808 980. ¡Suerte!