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El emprendedor que se burló de Trump e hizo famosa su cerveza

Mario García, creador de la cerveza artesanal Cucapá, se burló de Donald Trump al venderle playeras a sus seguidores con un estampado que cambia con el calor corporal. Conoce la historia detrás de una marca que tiene más de 15 años de existencia y es propiedad de Grupo Modelo.
El emprendedor que se burló de Trump e hizo famosa su cerveza
Crédito: Cortesía Cucapá

Fotos: Cortesía Cucapá

Hasta hace poco, Mario estaba enfocado sólo en la producción del negocio de cerveza artesanal que desde hace 15 años maneja y que en 2015 fue adquirido por Grupo Modelo.  

Sin embargo, todo dio un giro cuando la amenaza del candidato republicano Donald Trump, por construir un muro en la frontera entre México y Estados Unidos, comenzó a tomar mayor relevancia.

"Por estar en la frontera veíamos muchas cosas con las que no estábamos de acuerdo. Todos los mexicanos queríamos hacer algo, pero nadie nos estaba defendiendo. Los mexicanos somos mucho más que eso", asegura en entrevista Mario García, creador de la cerveza Cucapá.  

Al ser originario de Mexicali, Baja California, y conocer de primera mano las afectaciones que esta medida traería a los mexicanos, el emprendedor decidió no quedarse cruzado de brazos y darle una cucharada de su propio chocolate al empresario estadounidense.

Fue entonces cuando el creador de Cucapá se sentó con su equipo para planear la estrategia que consistió en vender playeras a los seguidores de Trump en Estados Unidos y que, ellos sin saberlo, adquirirían una prenda con un estampado que cambiaría con el calor corporal.  

La campaña se hizo viral hace un par de semanas cuando un video comenzó a circular en internet. En él se ve a un joven mexicano con una mesa vendiendo playeras en Los Ángeles a los seguidores del republicano.

Los compradores leían la leyenda 'I support Donald', pero cuando la prenda se exponía al sol, debajo aparecía la frase 'Donald el que lo lea'.

El objetivo de la campaña #ChelasForTheBand, explica el emprendedor, era recaudar fondos a través de la venta de playeras y organizar una fiesta.

"Si Trump dijo que iba a poner el muro y que nosotros lo íbamos a pagar, pues a nosotros se nos ocurrió que él nos iba a pagar las cervezas sin saberlo."

Mario admite que nunca no se imaginaron el impacto que tendría la campaña, no sólo en México, también a nivel internacional.

Debido a que han recibido más de 6,000 confirmaciones, cifra mucho mayor a la que esperaban, para la fiesta en donde “Donald Trump pagará las cervezas”, el creador de Cucapá prefirió no dar más detalles al respecto, pero adelantó que será a finales de octubre y en los próximos días estarán avisando a través de sus redes sociales más detalles, así como la segunda fase de la campaña que involucra la venta de playeras del candidato con una nariz de payaso.

 

La historia detrás de una marca

Aunque Cucapá comenzó a ser más familiar para los consumidores a raíz de la campaña #ChelasForTheBand, la marca tiene un historia que data desde hace poco más de 15 años.

Mario recuerda que al egresar del Tecnológico de Monterrey comenzó a trabajar en los negocios de su padre, Mario García Franco, quien hasta la fecha es reconocido por ser un influyente hombre de negocios.

Tras una visita familiar a Seattle y ver que existían pequeños lugares en donde se elaboraban y vendían marcas artesanales de cerveza, García Franco pensó en la idea de crear algo similar en Mexicali.

“Nos dimos cuenta que seguíamos con la misma línea de cerveza desde hace 100 años. Fue ahí cuando nos nació la curiosidad de ofrecer una opción diferente, algo que rompiera con los esquemas de la cerveza en México.”

Tras un tiempo de pensar la idea del producto, así como su comercialización, entre finales de 2001 e inicios de 2002, padre e hijo decidieron en abrir una pequeña planta de producción y casi tres años después abrieron un restaurante en donde pusieron a la venta la cerveza. Fue así como nació cerveza Cucapá.

Con la finalidad de diversificar su portafolio y llegar a nuevos mercados, en 2015 Grupo Modelo, propiedad de Anheuser-Bush InBev (ABI), comenzó a buscar marcas de cerveza para adquirirlas, una de ellas fue Cucapá.

En la actualidad, la marca artesanal cuenta con ocho cervezas y un par más de especialidad que se ponen a la venta en determinadas épocas del año.

Al cierre del año pasado, Cucapá registró un volumen de producción de 4,000 hectolitros de cerveza, aunque el emprendedor menciona que fue una producción pequeña, asegura que “ahora sí ya tenemos un músculo más grande para poder crecer como deseamos.”

Mario reconoce que emprender en el mercado de la cerveza artesanal no ha sido fácil por los obstáculos regulatorios y distribución, pero admite que hay un gran potencial que Cucapá quiere aprovechar.

“Han sido muchos años de picar piedra, antes nos enfrentábamos a las autoridades y a su inflexibilidad para dotar de mejores condiciones, ahora a eso se ha sumado que el consumidor ya empieza a buscar la cerveza artesanal, pero siguen sin haber las condiciones para que se desarrolle de manera formal la industria”, comenta Mario.

La cerveza artesanal en México representa sólo 1.16% del mercado total, de acuerdo con cifras de Euromonitor International. Sin embargo, México es el primer exportador de cerveza artesanal, al llegar a más de 180 países manufacturados.

Por ahora, Cucapá se distribuye en Baja California, Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y parte del Bajío, así como en cadenas de autoservicio y restaurantes establecidos en ciudades.

En el mediano plazo, la marca prevé duplicar el volumen de producción y aumentar el número de ubicaciones en la República Mexicana, además de afianzar nuevas alianzas con cervezas artesanales en Estados Unidos.

Hoy, Mario recuerda el momento en que visitó Seattle con su familia y regresaron a Mexicali para comenzar con la primera línea de producción de Cucapá. Fue en ese momento cuando entendió que ya no había marcha atrás:

“Hace 15 años yo sabía de cerveza lo que ahora sé de armar colchones: nada. Pero, con el paso de los años fuimos rompiendo con las barreras de aburrimiento que tenía la cerveza comercial y ahí descubrimos que queríamos hacer un concepto innovador.”