#PeroQueríasSerEmprendedor

Cuando estás dispuesto a hacer sacrificios por emprender

Los emprendedores perdemos o sacrificamos mucho en el camino y a veces pareciera que ganamos poco, pero en el proceso también conocemos la libertad de descubrir todas esas cosas que nos gusta hacer y no estamos dispuestos a perder.
Cuando estás dispuesto a hacer sacrificios por emprender
Crédito: Depositphotos.com
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Los emprendedores hacemos muchos sacrificios. Demasiados a veces. Parte del proceso de aprendizaje al emprender es definir las cosas en las que uno está dispuesto a ceder y dejar ir.

Para cada emprendedor es diferente, habrá algunos que, como si fuera manda, dejarán de hacer cosas que ahora consideran banales e innecesarias con tal de ahorrarse unos pesos que podrán invertir en su idea de negocio como dejar de fumar, dejar de pagar el gym, dejar de ir al café con los amigos o ir a la fiesta porque siempre hay que dividir la cuenta en partes iguales y eso ya implica un gasto.  

Otros, tienen que dejar ir cosas que no esperaban, cosas importantes como familia, amigos o patrimonio. Y cuando la pérdida es grande, el reproche también:

"Pero querías ser emprendedor"

He escuchado reprocharse a unos cuando su emprendimiento los lleva lejos de la familia, o cuando no no pueden asistir a eventos importantes con los amigos porque el cliente o el proyecto les pide que trabajen el fin de semana, incluso algunos otros se lamentan cuando tienen que hacer uso de la cuenta de inversión antes de tiempo.

Sí, son esos momentos de pérdida los que te hacen dudar. A todos nos pasa.

Durante el primer año (y para la mayoría, los primeros años) pasamos por un proceso de duelo que solamente se hace más y más pesado cada que sacrificamos o perdemos algo.

Pero ese proceso de duelo también ayuda a encontrar un sistema de soporte personal. Las lecciones pueden ser duras pero en el dejar ir también aprendemos cuáles son esas cosas que no podemos y ya no estamos dispuestos a sacrificar por el negocio, para unos es el domingo familiar, para otros ir al cine, una cerveza los viernes, un café con los amigos o un día en la playa.

Emprender también es un proceso de aprendizaje sobre uno mismo, sobre hacer un balance entre nuestras habilidades y lo que nos hace felices.

No se trata nada más de ser dueños de nuestro propio negocio o hacernos de dinero solos. Se trata de un ciclo cerrado en el que eventualmente el proceso de emprender, nos ayuda a encontrar otras cosas que nos hacen felices y nos dan la paz mental que tanto nos auxilia al momento de crecer un negocio.

Los emprendedores perdemos o sacrificamos mucho en el camino y a veces pareciera que ganamos poco, pero en emprender también está la libertad de descubrir y hacer muchas cosas que de otro modo no sabríamos que nos encantan.

Podrías haberte quedado en esa casa, con el trabajo de ensueño y el sueldo maravilloso. Podías haber empezado a planear ese viaje de ensueño por el mundo cuando por fin cobraras tus ahorros para el retiro y pasar el resto de tus días junto a la playa, podríamos haber gastado nuestras quincenas en fiestas, ropa y gadgets. Podríamos, pero tomamos el riesgo de ser emprendedores con todas las pérdidas y sacrificios que eso significa.

Y ustedes ¿qué han sacrificado en el proceso de emprender?