Emprendedores de la muerte

El hombre que emprendió cuando perdió a su perro

Cuando la mascota de Alejandro García falleció, se dio cuenta que hacían falta más servicios de calidad para despedirse de las mascotas. Eso lo llevó a fundar Funeral Pet, un servicio mortuorio para los mejores amigos del hombre.
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Alejandro García, como muchos otros jóvenes, amaba a su familia – que se dedicaba a los servicios funerarios-  y entre sus seres queridos contaba a su querido perro. El canino era acompañante de su madre y una fuente inagotable de cariño y diversión para su casa. Sin embargo, eso terminó cuando su compañero peludo falleció. 

Como muchas personas antes que él, Alejandro buscó darle la despedida más digna a su perrito, pero se dio cuenta de que en el Valle de México había una severa escasez de servicios de calidad para el manejo con dignidad de restos animales

“En ese momento buscamos un lugar donde pudieran cremar nuestro perrito, pero no lo encontramos. Fue ahí que detectamos la necesidad de otorgar este servicio de manera profesional”, expresó Alejandro en entrevista con Entrepreneur, quien puntualizó que incluso tuvo que comprar la urna para Lucky en Estados Unidos porque no existía una buena oferta en México.   

Lejos de desanimarse por la experiencia, Alejandro aprovechó la inspiración que esta terrible pérdida le causó y, usando la experiencia que había adquirido en el negocio funerario familiar, fundó en 1998 Funeral Pet, una empresa dedicada al trato respetuoso de los restos de mascotas honrando su vida para despedirlas con amor.

El largo proceso de decir adiós 

El servicio de este negocio arranca cuando llamas a Funeral Pet tras la muerte de tu mascota. Los representantes de la funeraria le dan seguimiento a tus necesidades y te ayudan a escoger entre diversas opciones de cremación: comunitaria, para quienes no quieren mantener las cenizas de su animal de compañía; individual, para quienes quieren tener los restos de regreso en casa, y de resguardo, donde se guarda el cuerpo de la mascota para quienes desean reservar la cremación y la despedida para otro momento en el que esté toda la familia (como el fin de semana).

Funeral Pet recolecta el cuerpo de la mascota en las clínicas veterinarias o domicilios particulares, trasladan el cuerpo en carroza a sus instalaciones y la familia tiene la oportunidad de tener una pequeña despedida de su ser querido peludo. 

“El servicio completo con recolección, traslado, urna, cremación, placa grabada, certificado de cremación y entrega de cenizas a domicilio – de ser necesaria-  tiene un precio de $2,400 para una mascota pequeña. Para un animal mediano, como un pastor alemán, es de $2,700, mientras que un animal más grande, como un mastín, puede costar hasta $3,000”, comentó el entrevistado.

Luego de la cremación, el dueño del animal de compañía puede elegir entre diversos tipos de urnas. Para los más tradicionales hay cajas de madera con la fotografía de la mascota, pero también se puede acceder a contenedores biodegradables que dan paso a árboles al descomponerse o cápsulas de arena salada y dulce para depositar en el mar o en ríos para que se degraden y se combinen con el suelo acuático.  Incluso, si se desea, se pueden comprar dijes o cápsulas para llevar las cenizas en el llavero o como joyería. 

Según palabras del propio Alejandro, su marcado está en crecimiento y día a día ofrece hasta 15 servicios funerarios.

“Puedo decir que nueve de cada 10 cremaciones son para perros, con el resto de la proporción dividida entre gatos, conejos, iguanas, hámsteres, aves y otros animales pequeños. Sin embargo, también hemos atendido changos, gorilas y hasta leones”, indicó el entrevistado. 

¿Es demasiado?  No realmente. De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México existen cerca de 23 millones de mascotas, es decir, de cada 100 hogares, 70 tiene un animal de compañía. No solo eso, según un reporte de Euromonitor, México es el cuarto país a nivel mundial con animales en casa. 

Todo esto señala que el mercado de cuidado animal está en franco crecimiento, debido a que cada vez hay más parejas que prefieren tener mascotas antes de aventurarse a tener hijos. 

Aprender de las tragedias

Para Alejandro, los perros siempre han sido una fuente inagotable de enseñanzas.  

Hace algunos años perdió a otro perro, algo que causó conmoción en su casa. Está vez ya contaba con Funeral Pet, pero se dio cuenta de que su servicio podía mejorar en la atención de un sector de sus clientes que estaba olvidando: los niños. 

El emprendedor notó que muchos padres de familia preferían que se diera la cremación rápida del animal, mientras sus hijos se encontraban en la escuela. Después, les decían que la mascota había escapado o se había ido a casa de parientes lejanos. El niño, entonces, siempre se quedaba a la espera del regreso de su amigo animal. 

“La pérdida de una mascota suele ser el primer acercamiento de un niño al duelo por un ser querido”.

El experto señala que cuando esta pérdida no se maneja de manera correcta, genera un patrón dramático para enfrentar otras despedidas en la vida del niño. 

El emprendedor decidió que su servicio debía ser más completo y comenzó a ofrecer opciones de acompañamiento, conexiones con especialistas en tanatología y un espacio especial para los pequeños. Así, los niños que visitan Funeral Pet pueden colorear, distraerse y hasta escribirle una carta de despedida a sus compañeros de juegos y vivir el proceso de separación de una manera más sana. 

Como todos, va contra la piratería 

Al hablar de la competencia que enfrenta en este nicho de mercado, Alejandro aseguró que hoy en día el mercado ofrece otros cuatro servicios profesionales que lo impulsan a ser mejor y a mejorar su calidad. No obstante, siempre tienen que enfrentar a empresas “pirata” que no tienen las certificaciones necesarias. 

“Tenemos una competencia desleal e ilegal que no funciona como debe ser porque no tienen hornos crematorios y no cuentan con la tramitología necesaria, que es muy complicada de obtener. ¿Qué pasa con esas mascotas que llegan a estos servicios? Seguramente terminan en un tiradero o relleno sanitario, mientras que el dueño recibe una urna vacía”. 

El servicio de Funeral Pet cuenta con todos los permisos que se solicitan en el Valle de México para operar una funeraria e incluso, sus hornos no son contaminantes ya que no generan desechos que puedan ser vertidos en las cañerías. 

El especialista recomendó que para evitar ser estafados en un momento de tanto dolor, lo mejor es estar en lugar donde se hace la cremación para asegurarse que se lleve a cabo el proceso debido. 

¿Cuál es el éxito de un servicio tan doloroso como lo es cremar a los animales de compañía? Alejandro entendió que perder a una mascota causa uno de los dolores más complejos de manejar para cualquier persona: no se trata de la muerte de un ser humano, pero definitivamente es la partida de un ser querido.