Empatía

Cómo ser empático y evitar conflictos con los demás

Sin quererlo, nuestra forma de expresarnos puede alejarnos de los demás. Te decimos lo que tienes que hacer para conectar emocionalmente de manera más inteligente.
Cómo ser empático y evitar conflictos con los demás
Crédito: Depositphotos.com

¿Alguna vez te has sentido juzgado, despreciado o insultado por algún compañero de trabajo? Quizás estuvierais en mitad de un debate cuando, de repente y sin saber cómo, surgieron las acusaciones y los reproches, ¿me equivoco?

Todos hemos estado en situaciones donde nos atacan con palabras o en que herimos con las nuestras. Pero tampoco es necesario encontrarse en medio de una discusión para que esto ocurra. Nuestra forma de expresarnos nos obliga a convivir diariamente con pequeños juicios de valor que crean disputas, minan nuestra autoestima y nos alejan emocionalmente de los demás. Y eso, tanto en un entorno laboral como familiar, es un camino que conduce al desastre.

Pero ¿y si te dijera que existe una sencilla forma de comunicarse capaz de prevenir todos estos conflictos? ¿Un lenguaje que se emplea en zonas de guerra para alcanzar acuerdos y que tú puedes aprender hoy mismo para conectar emocionalmente con los demás?

Un lenguaje permanentemente conflictivo

La sociedad moderna nos ha contagiado una visión egocéntrica. Por ello nos hemos acostumbrado a expresarnos en forma de juicios morales, juzgando lo que está bien y lo que está mal en lugar de intentar entender qué es lo que alguien necesita y no está consiguiendo.

Si nuestro jefe nos reclama más esfuerzo y atención en nuestro trabajo, por ejemplo, lo juzgamos como quisquilloso e inflexible. Cuando ocurre al revés, entonces le acusamos de flojo e indolente. Según el Dr. Marshall Rosenberg, un psicólogo estadounidense experto en mediación de conflictos, esta facilidad para atribuir el problema a los demás y realizar juicios morales (“tu defecto es que eres demasiado egoísta”, “lo que has hecho está mal”, etc.) es lo que termina envenenando nuestras relaciones.

Pero hay más. Utilizar un lenguaje acusatorio no solo genera disputas en el entorno familiar y laboral, sino que también es una de las principales causas de los actos violentos entre sociedades, tal y como demostró un estudio de la Universidad de Colorado. En él, los investigadores descubrieron que los países que en su literatura tenían una mayor prevalencia de palabras críticas con las personas también presentaban unos índices de violencia superiores.

Afortunadamente, Rosenberg desarrolló la Comunicación Empática, también llamada Comunicación No Violenta, un sistema de 4 pasos basado en la empatía para evitar conflictos y relacionarse de forma respetuosa que ha conseguido excelentes resultados allí donde se ha aplicado.

La eficacia de este tipo de comunicación es impresionante. En un estudio realizado sobre 885 presos de un complejo correccional en Washington fue capaz de reducir los crímenes reincidentes del 37% hasta el 21%. Según cálculos del propio estudio, ese descenso supuso un ahorro de más de 5 millones de dólares anuales en costes carcelarios.

Incluso en una institución con una tasa de violencia tan alta como un psiquiátrico de máxima seguridad de Wisconsin las agresiones descendieron un 90% gracias a ella. Y simplemente formando en este tipo de comunicación a los integrantes de un programa de prevención de la violencia de género se consiguió reducir hasta 0% la tasa de reincidencia, a diferencia de los métodos tradicionales que suelen reportar cifras del 40%.

Si la comunicación empática es capaz de hacer todo esto en este tipo de contextos, imagínate qué puede hacer por ti.

4 pasos para comunicarte de forma empática

Todos los seres humanos tenemos la capacidad de ser comprensivos y empáticos con las personas que nos rodean. Sin embargo, acostumbramos a recurrir a los ataques verbales cuando sentimos que nuestras necesidades no están siendo respetadas. ¿El problema? La mayoría de las veces ni siquiera somos conscientes de lo que necesitamos realmente, y ese es el principio en el que se basa la comunicación empática.

Pongamos por ejemplo que el líder de un proyecto de trabajo en que participas nunca menciona tus aportaciones ni te reconoce ningún mérito cuando presenta los avances del equipo al comité de dirección. Para hacerle entender tu punto de vista sin generar conflictos ni discusiones tan solo tienes que seguir estos 4 pasos:

1. Separa tus observaciones de las evaluaciones

El primer paso para comunicarte empáticamente es separar tus observaciones de las evaluaciones. En lugar de decirle que es un codicioso porque nunca reconoce tus méritos en público, esfuérzate en expresar sólo la conducta que has observado, sin juicios de por medio ni generalizaciones: “En las cuatro ocasiones que has presentado los avances del proyecto no has mencionado mis aportaciones”.

2. Expresa los sentimientos que eso te genera

La segunda etapa consiste en expresar los sentimientos que te provoca esa situación. De esta forma generas mayor empatía hacia tu estado emocional y consigues que se ponga en tu piel: “Me siento poco valorado”.

3. Identifica y expón tu necesidad no satisfecha

El tercer paso, y probablemente el más importante, supone identificar y revelar qué necesidades no satisfechas son las que te están provocando esos sentimientos: “Quiero que reconozcan mi dedicación”.

4. Haz tu petición

Finalmente debes hacer una petición concreta y positiva (lo que quieres que ocurra, no lo que quieres evitar): “¿Puedes mencionar cómo he colaborado en el proyecto?”. ¡Pero cuidado! Si no la acompañas de los sentimientos y necesidades es cuando tu petición puede sonar como una exigencia y crear un nuevo conflicto.

“Las 4 veces que has presentado el proyecto no has mencionado mis aportaciones. Eso me hace sentir poco valorado porque también quiero que se reconozca mi dedicación. ¿Te importaría mencionar de qué forma he colaborado la próxima vez que lo presentes?

Mediante este proceso estarás expresándote de forma empática y respetuosa, consiguiendo que los demás se pongan en tu piel y comprendan tus necesidades. Pruébalo y comprobarás como el nivel de conflicto en tu vida empie