My Queue

Your Queue is empty

Click on the next to articles to add them to your Queue

El regalo que cambió mi vida

Una consola de Nintendo fue el detonante para comenzar a pensar como emprendedor
El regalo que cambió mi vida
Crédito: Depositphotos.com

Hoy te contaré el motivo por el que dedico mi tiempo a construir mis sueños y liderar mi propio negocio, quiero que recorras conmigo mis inicios y entender que un emprendimiento exitoso es aquel, que planeado o no, busca satisfacer una necesidad, dejando de lado el anhelo de lujos o riqueza.

“Quien conoce lo que es tener hambre sabe cómo compartir, quien conoce lo que es el éxito entiende porque educar es la base de todo emprendimiento”.

Aprendí, de quien es y será padre y madre en mi hogar, que quien busca encuentra y que quien no pregunta, o se presenta, no aprende, ni se da a conocer. Rompí un millón de cosas tratando de alcanzar otras, pero me enseñaron a corregir lo que rompía, si de verdad quería obtener lo que buscaba.

Jamás se limitó mi deseo por aprender, por crear, aunque en el proceso mi hogar perdió más de un centenar de platos y varias sillas tuvieran más clavos de los necesarios. El regaño habitual no faltaba. Fui un muchacho inquieto y travieso que junto con los amigos del barrio fui alpinista, cazador, y quizás mucho más, no éramos malos, pero si inventores, el Gato -Jesús- con la flecha, Tito con su cometa, Fabián con los patines, y el Flaco –Danny- con la de indor, así cada uno tenía algo por hacer. Éramos adolescentes viviendo en un mundo separado de las tecnologías actuales.

El motivo de mi amor al emprendimiento se lo debo a mi padre, que quizás con el único y más imprevisto regalo que yo obtuve de él, logró plantar la semilla del emprendimiento en mí, aunque estoy seguro de que con ese obsequio no tenía intención de moverme al mundo de los negocios.

Fue en esas condiciones casi “perfectas” que a la edad de 12 años obtuve aquel obsequio, era el obsequio anhelado, era lo nuevo del momento: una consola de Nintendo, que cambió mi vida. Y te daré y las razones que marcaron el camino a un emprendimiento no planeado.

Encontré que podía satisfacer una necesidad y no una vanidad

En aquella época era muy difícil que familias de ingresos limitados como la mía pudieran tener una consola de videojuegos. En aquel entonces era más fácil alquilar que poseer, y para muchos vecinos la historia era la misma, lo que ocasionó que algunos optaran por ofrecerme unos cuantos “sucres” (moneda local de aquel entonces) a cambio de poder jugar.

Pudimos haber vendido la consola, pero mi madre decidió que la podía tener con el compromiso de que yo me compraría los juegos y que ahorraría para mi educación.

Ahorré, crecí como emprendedor

Quizás no lo hice pensando en futuro, pero al ahorrar y comprar nuevos juegos, mi “catálogo” creció y atrajo más “clientes”.

Al poco tiempo era dueño de una consola y variedad de juegos que ya no podía usar; la demanda era muy grande, mi ahorro era estable así que cambié mi estrategia. Y con la ayuda de mi tía y mi madre logré obtener un televisor a crédito y adquirir una segunda consola, con la idea de poder jugar, pero sin pensarlo estaba en el camino a conocer lo que significa independencia.

No cambié mi estilo de vida

Tenía un ingreso propio, una clientela establecida, el ahorro ya no provenía de una sola consola si no de dos. No cambié mi nivel de beneficio, pero sí incrementé el nivel de ahorro porque ya pensaba en expandirme, no en divertirme.

No ocurrió de la noche a la mañana, no fue suerte, quizás combinación de perspicacia y necesidad que dieron nacimiento a un emprendimiento natural; un emprendimiento no planeado; del cual aprendí que la fortalece de un emprendimiento está en visualizar las necesidades de nuestro entorno.

Conclusión

Recuerda, cada persona ve las cosas desde una perspectiva distinta, reacciona de acuerdo a sus propias necesidades; y en muchos de los casos cree que las respuestas a sus problemas pueden aplicar a otras personas; querrán que dejemos de lado nuestros sueños para construir una vida “estable” con un salario fijo y un empleo de carrera porque esa fue la solución más rápida que ellos encontraron. Sin embargo es muy probable que tu estés dispuesto a dar más; soportar la “inestabilidad” de ser emprendedor con tal de alcanzar el éxito a través de tu propio negocio.

Hay emprendedores que nacen al encontrase frente al abismo de la necesidad y emprendedores que teniendo oportunidades prefieren recorrer lo que muchos llaman una necesidad “innecesaria” y vivir en la inestabilidad de los proyectos.

Decidir ser tu propio jefe no es simplemente difícil, es más que un simple empleo con salario estable y beneficios de ley; ser tu propio jefe es un trabajo de verdad ya que requiere más de 8 horas laborables, recortar tu nivel de gastos con tal de incrementar el poder adquisitivo de tu emprendimiento.

Asimismo requiere de navegar en la turbulencia en épocas de crisis para poder responder a proveedores y empleados, requiere destreza para estirar el dinero que al principio puede ser muy limitado.

Es por eso que los emprendedores son el motor de la economía mundial, arriesgan todo, y entregan mucho tiempo en el proceso de crear nuevas plazas de trabajo.

Recuerda: “Nadie puede hacerte un emprendedor exitoso, y que el deseo y voluntad de alcanzar el éxito proviene de uno mismo”.

Y de ello depende la distancia que recorramos para alcanzar nuestros sueños. No busques en nadie más la motivación necesaria para construir un imperio, y no dejes de lado la organización y el trabajo en equipo