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Por qué tus tarjetas de presentación (todavía) te dan estatus

Hay muchos factores alrededor de esa pequeña y poderosa pieza de papel que permite la interrelación necesaria para lograr vínculos empresariales.
Por qué tus tarjetas de presentación (todavía) te dan estatus
Crédito: Depositphotos.com
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Sí, nos guste o no, una tarjeta de negocios o business card nos brinda status. Hay muchos factores alrededor de esa pequeña y poderosa pieza de papel que permite la interrelación necesaria para lograr vínculos empresariales y poder concertar o cerrar negocios o al menos, estar presentes como una referencia accesible a quien recurrir en el momento preciso.

La ventaja de una tarjeta de negocios es que se puede entregar tanto a través de un tercero, como de modo personal y de esa manera dejas precedente en la forma como das la mano, el contacto visual que tienes con quien es el target de tu interés en ese momento y manifiestas un evidente ejemplo de los productos o servicios que tu empresa ofrece por el simple hecho de la calidad del papel y el diseño. Hay varios puntos más, pero los que mencioné son los que siempre destacan.

Como diría Felipe Reyes asesor en relaciones públicas y organización de eventos, “en protocolo todo comunica” y nuestra tarjeta de negocios, debe ser clara muestra de ello.

Pocos conocen el protocolo de entrega y recepción de esa singular y casi minúscula opalina, pero mucho comunican los gestos y el lenguaje no verbal que se manifiesta en ese momento del intercambio.

Como en todo, tu imagen corporativa tendrá la tarea de hablar por ti, pero junto con ella, el papel deberá ser de calidad, en este punto hablamos de que no vamos a repartirlas como si fuesen flyers, deberás guardarlas en una tarjetera que represente tu personalidad y que proyecte al empresario que eres. Si volvemos a la palabra status, debemos tener nuestras tarjetas de negocios como objetos preciados y entregarlas con inteligencia. Tal vez haya alguien con quien no te apetezca llevar asuntos corporativos, pero sería de mal gusto el que esa persona te entregue su tarjeta y tú no le correspondas teniendo el mismo gesto.

En el libro La imagen del éxito de Gaby Vargas, ella hace referencia a que deberemos entregarle nuestra tarjeta de negocios impecable a la persona que está en la recepción de una empresa, ya que ella es quien generalmente tiene la llave para darte la entrada con mayor o menor tiempo de espera. De ese modo, no habrá duda sobre tu nombre, sobre todo si es difícil de pronunciar. También hace referencia de este tema en su libro Cómo triunfar en el trabajo, señala ser cuidadosos al proporcionarla y expresa que algunas personas podrían explotar la tarjeta de alguien que ostente algún cargo importante para conseguir un favor o beneficio.

El mundo ha entrado en una continua evolución y lo podemos observar de modo especial en la mercadotecnia y el manejo de las RRSS. De igual modo, han cambiado las tarjetas de negocios. A continuación enumero las directrices que deberán seguirse para contar con una tarjeta de negocios acorde a nuestra posición ejecutiva:

1. Imagen corporativa 

La percepción lo es todo, o al menos, casi todo. Dependiendo del tipo de negocio que emprendas y el público a quien va dirigido, esa será la clase de imagen que desearás proyectar y así poder impactar. No es lo mismo una tarjeta de negocios de un restaurante, a la tarjeta de negocios de un salón de belleza o a la de una agencia publicitaria. Cada una requiere de diferentes estrategias de diseño y estilo para lograr su objetivo.

2. Calidad en el papel

Si bien, muchas personas se decantan por la ecología y están a favor del reciclaje de papel, es importante mencionar que una tarjeta de negocios, no es un pedazo de papel que se tira y se desecha, es todo lo contrario. Estoy consciente que como emprendedor desearás economizar pues tus recursos son limitados, pero no es lo ideal, ¡piénsalo! es una prolongación de tu empresa que estará guardada, ya sea en el cajón del escritorio de un director o gerente con quien deseas realizar intercambios o negociaciones, en el tarjetero de algún colega que pueda recomendarte en caso de estar saturado o no trabajar con la especialidad que el cliente está buscando o bien, en la cartera de un cliente que te tiene presente para un proyecto en el futuro. Evita darte el lujo de escatimar en la calidad del papel.

3. Datos en la tarjeta de negocios 

Sé escueto. Menos es más, deberá llevar el logotipo y tipografía de la empresa junto con el pantone elegido, el nombre del portador de la tarjeta con el cargo (la etiqueta ha evolucionado y ya no es ineludible  el escribir las iniciales de tu título, puesto que con seguridad tu formación estará en el résumé de tu página web), el correo electrónico, teléfono de oficina y dirección de la página web. Deja un poco de enigma y reserva las RRSS, la dirección de la oficina y el número de celular, permite a quien obtenga tu tarjeta que por sí mismo conozca esos datos a través de tu página web. Este tip podrá hacer que cierres negocios con mayor facilidad al desplegarse todos los servicios en tu dirección electrónica.

4. Tu fotografía y tu tarjeta de negocios 

Connie Thanasoulis-Cerrachio, consultora de servicios de Vault, dice que el networking “se trata de recordar a la persona y continuar la relación”, yo añadiría de una forma más filantrópica que es como una planta que se siembra y se debe cuidar para que perdure y florezca con el tiempo. Connie comenta que en el negocio de bienes raíces, los agentes suelen colocar su foto para que se les recuerde y que los pros con mucha probabilidad superan a los contras. De modo personal, yo sugiero ser un emprendedor más conservador y evitar el uso de esas tendencias vanguardistas, ya que no sabes el impacto positivo o negativo que podrían crear en tu posible cliente.

5. El estudiante no requiere este instrumento

Nada más erróneo que esa afirmación. El estudiante requiere, necesita y le es prioritaria una tarjeta de negocios. ¿Por qué? Por el simple hecho que debe evitar terminar la universidad para comenzar a interconectarse con las personas del medio en donde quiere trabajar. El estudiante debe empezar a relacionarse con el ambiente empresarial que desea, prácticamente desde el momento en el que comienza a estudiar. Una tarjeta de negocios de un estudiante deberá llevar el logotipo de la universidad donde está cursando sus estudios, su nombre, número celular, correo electrónico y de ser posible una breve descripción que lo posicione en la mente de su futuro socio, la cual podría ser: “Desarrollo web, redes, conectividad y asesoría personalizada”.

Una tarjeta de negocios te abre las puertas y te prepara el camino de un universo de posibilidades en el que anhelas estar inmerso, es un fuerte vínculo que lleva tu nombre y tu marca o la marca de la compañía de la que eres propietario y te proporciona incontables ventajas con tu posible prospecto para el plan de trabajo que has pensado implementar o el proyecto para el que necesitas un accionista con alternativas eficaces e innovadoras que te permitan alcanzar tus metas.

Ahora que has leído los beneficios y el poder que te brinda el tener una tarjeta de negocios, estoy segura que dentro de tus prioridades, estará el diseño, la calidad y la elaboración de la tuya y te permitirás entregarla de modo personal para crear ese vínculo indispensable en el mundo empresarial que te permita establecer las alianzas que ambicionas.