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Esta es la industria mexicana que Trump no podrá vencer

La industria refresquera no se verá afectada por el discurso proteccionista del presidente Donald Trump
Esta es la industria mexicana que Trump no podrá vencer
Crédito: Depositphotos

En la era de Trump cuando la incertidumbre económica parece afectar a varias industrias hay una que parece intocable: la refresquera, que pese a los impuestos y las advertencias por daños a la salud.

Y es que, en 2016, la industria de refrescos y aguas carbonatadas en México tuvo un incremento en ventas de 3.78 por ciento al tercer trimestre, y en total se vendieron 18,824 millones de litros de refresco. Así, en los últimos cinco años la industria ha mantenido una tasa de crecimiento anual de 1.3 por ciento, según indican cifras de la consultora KPMG.

Esta es una industria a la que Donald Trump no puede tirar, según explica Lorenzo Gómez Morín, gerente del área de estrategia global de KPMG en México y detalla que el patrón sostenido de crecimiento de la industria no se está viendo amenazado, aunque existe el riesgo de que se crezca menos si hay pérdida de empleos.

“Hay que ser realistas: si hubiera un impacto mayor de nuestra relación bilateral con Estados Unidos, lo que puede suceder es que se pierdan empleos y que se afecte el consumo nacional, aunque esperamos que continúe la tendencia al alza”, dice en entrevista.

El gusto de los mexicanos por los refrescos y las bebidas azucaradas han salvado a la industria refresquera e impulsado el consumo, indica Oscar Silva, socio de KPMG, además de que es resistente al aumento en el tipo de cambio.

“Su base de costos no depende de insumos importados, para el consumidor son productos ‘necesarios’ y no son elásticos a los incrementos de los precios y el consumidor busca seguir comprando”, expone.

La firma consultora realizó un estudio en conjunto con la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC), que revela que el consumo de refrescos sigue al alza pese a la imposición de un Impuesto Especial a Productos y Servicios (IEPS) de un peso por litro en 2014.

Ese año, hubo una caída de 0.9 por ciento en las ventas de bebidas azucaradas, una reducción de 398 millones de litros en comparación con 2013, pero que en 2015 repuntó, al registrar ventas por 18,138 millones de litros vendidos.

“La diversificación de los productos ha sido muy importante, el crecimiento que hemos visto en los últimos cinco años no solamente está motivado por la venta de productos convencionales, sino que hemos identificado nuevos patrones de consumo en las bebidas energizantes y aguas saborizadas, jugos, tés, cafés. Así el crecimiento ha sido muy dinámico.

¿Y el daño a la salud?

En México se consume refresco a lo grande: mientras que las presentaciones más pequeñas (latas de menos de 450 mililitros) registra un crecimiento en ventas de 1.3 por ciento en un año, las presentaciones grandes (de 1 y 2 litros) y las extra grandes (de más de 3 litros) son las que más crecen en ventas con 13.7 y 7.4 por ciento en volumen de ventas respectivamente.

Uno de los argumentos para imponer el impuesto fue el consumo de bebidas azucaradas. Sin embargo, son varios los factores que inciden en el crecimiento de la obesidad y el desarrollo de diabetes, pues el sólo consumo de refrescos no es la única causa, por lo que debe de realizarse un estudio más a fondo de este fenómeno, explicaron los socios de KPMG.

“Creemos que para analizar eso se tienen que tener más variables, no se pueda acusar a una industria sola de tener un impacto sin tener un contexto general”, menciona Silva.

El consumo per cápita de refresco también se mantuvo constante, con 0.3 por ciento de crecimiento anual. Los mexicanos ocupamos el cuarto lugar a nivel mundial en consumo de refresco con persona con un consumo anual de 137 litros, indican cifras de la consultora Euromonitor.

Por varios años, diversas organizaciones han luchado por que se regule y se impongan mayores impuestos a las bebidas azucaradas, ya que se cree que es una fuente importante de obesidad y diabetes. En 2012, la Federación Internacional de Diabetes estimó que había más de 371 millones de individuos con la enfermedad y que 4.8 millones fallecieron debido a ésta. Ese año fue la segunda causa de muerte en México, con una tasa de 75 defunciones por cada 100 mil habitantes.

 

*Esta nota se publicó originalmente en Alto Nivel