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Esto es lo que debes saber para definir el precio de tu producto o servicio (lo básico)

Uno de los ingredientes fundamentales de tu estrategia de marketing es el precio. Para definirlo es necesario que tengas en el radar estos elementos.
Esto es lo que debes saber para definir el precio de tu producto o servicio (lo básico)
Crédito: Depositphotos.com
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¿Llegó el momento de definir o redefinir el precio de tu producto o servicio? Esto es lo que debes tomar en cuenta antes de agregarle esos ceros que te gustaría a tu obra maestra.

Como sabes, uno de los ingredientes fundamentales para que tu estrategia de marketing esté completa es el precio. Para definirlo (y que te salgan bien las cuentas) es necesario que tengas en el radar estos factores y elementos básicos. Te aseguramos que si los tomas en cuenta podrás ofrecer un gran valor a tu producto o servicio, lograrás estar adelante de tu competencia y obtendrás el punto de equilibrio que toda empresa anhela. ¿Estás listo para comenzar?

Define la meta

El precio de tu obra maestra deberá estar orientado a las ganancias, a las ventas o al status quo, es decir, antes de definir el precio tendrás que saber exactamente qué es lo que tu empresa busca. ¿Quieres llegar a maximizar las utilidades, incrementar el volumen de ventas o hacer frente a la competencia? Con base en tu objetivo podrás definir tu precio final. Veamos más a detalle:

Metas orientadas a las utilidades: El objetivo de asignación de precios para producir tanto dinero como sea posible es el más común, el problema de esta meta es que tiene una connotación que sugiere acaparamiento o precios altos. La meta debe ser maximizar las ganancias sobre la producción total, más que cada producto por separado. Piensa que una empresa puede maximizar su ganancia poniendo precios bajos, relativamente no redituables en algunos productos, con tal de estimular las ventas de otros. Ejemplo: casi todas las cadenas de supermercados promueven sus precios bajos, aunque las cadenas puedan no tener muchas utilidades, buscan alcanzar su rendimiento en artículos que no están sujetos a comparaciones extensas por parte de los compradores.

Metas orientadas a las ventas: Esta meta se adopta para lograr un rápido crecimiento o para desalentar a otras compañías de su propósito de entrar en el mercado. La meta suele formularse como un aumento de porcentaje en el volumen de ventas a lo largo de cierto periodo. Ejemplo: muchos centros vacacionales bajan sus precios durante la temporada baja para aumentar su volumen de ventas.

Metas orientadas al status quo: Existen dos razones para definir esta meta: para estabilizar los precios o para enfrentar a la competencia. Con estas metas, la compañía trata de evitar la competencia de precios. ¿Cuál es la razón? Una reducción de precios que hace una empresa tiende a ser igualada por todas la demás para mantenerse competitiva, por consiguiente ninguna empresa individual gana sino todas se ven afectadas con ganancias menores. Ejemplo: las aerolíneas buscan que sus precios sean similares para competir con sus rivales, pues lo que quiere un cliente es obtener el mejor precio. Si alguna eleva su precio es porque tiene una ventaja competitiva en su servicio, si no es así, seguramente se quedará fuera.

¿Ya tienes tu meta definida? Esto todavía no acaba. Es momento de tomar en cuenta estos factores extra: la demanda estimada y las reacciones competitivas. Veámoslas una por una.

Demanda estimada

Tu empresa tiene que estimar la demanda total del producto. Los pasos para calcular la demanda son: a) determinar si hay un precio que el mercado espera b) estimar cuál podría ser el volumen de ventas a diferentes precios. El precio esperado de un producto es el que los clientes usan consciente o inconscientemente para evaluarlo. El precio esperado suele expresarse como un intervalo de precios más que como una cantidad específica.

Reacciones competitivas

Toma en cuenta esto: la competencia siempre influye en el precio de tu producto. La amenaza de la competencia es mayor cuando es fácil entrar en el campo y las perspectivas de ganancia son alentadoras.

Costo de un producto

La asignación de precios de tu producto debe considerar su costo, por ejemplo, el de la renta, los salarios, la mano de obra, los materiales, etcétera. Toma en cuenta esta fórmula:

VALOR = beneficios  ÷  precios + costos

Ahora que tomaste en cuenta todos estos elementos, puedes establecer tus precios basándote en el costo total más una ganancia deseada, el análisis marginal, una consideración tanto de la demanda como de la oferta del mercado o de acuerdo a las condiciones competitivas del mercado.

Una buena forma de considerar la demanda del mercado y los costos en la determinación del precio es a través del punto de equilibrio. ¿Qué es eso? Es la cantidad de producción en la que el ingreso total iguala a los costos totales, lo que supone cierto precio de venta. Toma en cuenta estas fórmulas para calcularlo:

Punto de equilibrio en unidades = costos fijos totales ÷ contribución unitaria a los gastos operativos

Puesto que la contribución unitaria a los gastos operativos iguala al precio de venta menos el costos variable promedio, la fórmula cambia a:

Punto de equilibrio en unidades = costos fijos totales ÷ precio de venta – costo variable promedio

Lo cierto es que el precio lo pone el mercado y tú puedes decidir poner tus precios por encima o debajo de los niveles de los competidores principales. Dependiendo en qué parte del ring quieres jugar y cuáles son los valores agregados extra para tus clientes.

Cuéntanos, ¿tú cómo definiste el precio de tu producto o servicio? ¿El valor de tu obra maestra es competitivo? ¿Cuáles son tus diferenciadores?