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El hombre de American Express que se obsesionó con la excelencia

José María Zas, que también es presidente de la Cámara Americana de Comercio en México, asegura que nadie podrá acabar con la relación económica y cultural entre México y EU.
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Por Genaro Mejía y Roberto Arteaga

Video: Arturo Luna

El sello personal del ejecutivo argentino es la excelencia y la falta de miedo para enfrentar el cambio. En 1998, José María Zas fue nombrado director general de American Express en Argentina. La crisis económica estaba presente en el país sudamericano y no había muchas esperanzas. La empresa de servicios financieros planeaba colocar ese año 40,000 tarjetas, pero Zas  le dijo al vicepresidente de ventas que ese número debía alcanzarse en tres meses, algo que para su colaborador resultaba imposible y una ocurrencia del ex encargado de Recursos Humanos. Todo su equipo decía: “Eso no se va a poder”.

El ejecutivo decidió retar la decisión unánime de la organización. “Tómate el fin de semana para pensar, le dije al vicepresidente, pero yo quiero 42,000 tarjetas en tres meses y no en un año. Piensa si quieres estar en el barco, y él decidió quedarse. Ese año, vendimos 300,000 tarjetas”, dice, con una gran sonrisa, José María Zas, presidente y director general de American Express en México.

El padre de José María Zas siempre le exigía dar lo mejor de sí mismo en los salones de clase. “Siempre fui uno de los mejores alumnos en la primaria, la secundaria y en la universidad. Mi papá siempre me decía: ‘si traes un nueve (te voy a preguntar) qué te pasó, hijo, que no me trajiste un 10’. Como hijo único, todas las expectativas estaban puestas en mí”, dice en entrevista con Alto Nivel.

Con la influencia de Argentina, un país apasionado del futbol soccer, la primera carrera a la que aspiraba el directivo fue la de futbolista.

Los logros alcanzados a lo largo de su carrera le han permitido motivarse y no caer en el desánimo frente a la presión por lograr la excelencia en cada paso.

“Era un nerd diferente, ya que le dedicaba tiempo al estudio, pero me gustaba disfrutar”, dice Zas.

El ejecutivo nacido en Argentina cuenta con más de 25 años en la compañía y ambiciona cambiar las reglas del juego en el mercado de tarjetas de crédito.

Hoy, American Express busca crecer en el país y aprovechar las oportunidades que puede ofrecer el mercado a través de nuevos productos. Sin embargo, el lento avance de la bancarización en México es el principal reto a vencer.

Afuera, el reto al que todo mundo teme es Donald Trump, el nuevo presidente de Estados Unidos, a quien José María Zas no teme. En la Unión Americana, es “mejor que empiecen a aprender español, porque yo soy un creyente de que dentro de tres o cuatro presidentes (estadounidenses) más se va a hablar español. No tengo ninguna duda. Y que va a ser de origen mexicano. Hay toda una realidad que no se puede negar”, asegura el también presidente de la American Chamber of Commerce of Mexico (AmCham).

Un hombre de desafíos

Argentina vivía una época de hiperinflación y había un presidente de American Express y una vicepresidente en la compañía que no entendían un ajuste tan abrupto en los sueldos por las condiciones económicas de la nación sudamericana. Así que buscaron el conocimiento de Zas para comprender la situación, así fue como José María se convirtió en director de Recursos Humanos en el corporativo.

“Yo me aburro si no tengo desafíos”, dice José María Zas.

En unas vacaciones, José María y su esposa empezaron a discutir sobre el futuro del hombre de negocios. El argumento de la charla era que Zas no podía seguir más en el área de Recursos Humanos. El encuentro no llevó a la pareja a ninguna parte, pero los acontecimientos posteriores sí.

Tres meses después de la discusión marital, el presidente de American Express, en Argentina, invitó a Zas a moverse al área Comercial por el potencial que había demostrado. Un ciclo se había cumplido.

El egresado de la carrera de Recursos Humanos dio un salto de la operación en Argentina a la de Brasil y, de forma, posterior llegó a México.

En 2010, Zas fue nombrado presidente de American Express para México y Latinoamérica.

“Un no te lo puede dar cualquiera, pero la diferencia está en decir sí cuando nadie cree que se puede hacer. Eso es credibilidad”, explica.

Las oportunidades parecen brillar en el horizonte de American Express. “Para nosotros, México es uno de los mercados más importantes del mundo, ya que sólo 10 por ciento del total de consumos se paga con un plástico de crédito o débito, mientras que en Latinoamérica el promedio es de 40 por ciento.

México fue el primer país en tener un salón Centurión de American Express para sus clientes, ubicado en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

American Express tiene más de 165 años que inició con la transportación de diligencias con oro y valores, lo que con los años dio paso a ser una empresa que emite tarjetas de crédito. La empresa necesita reinventarse de forma constante.

Un cáncer para la sociedad

La reforma financiera propuesta por la actual administración federal ha incentivado, de cierta forma, la informalidad, dice el presidente de American Express para México y Centroamérica, ya que la gente busca medios alternos para no pagar impuestos, lo que se convierte en una mala noticia para los sistemas de pago institucionalizados.

“La informalidad es un cáncer para la sociedad, porque esa gente no paga impuestos”, dice.

Por eso, José María quisiera ver más incentivos para incentivar la formalidad y que la gente pueda comprobar ante las instituciones financieras sus ingresos, con mayor acceso a productos de crédito.

Los nuevos productos son la principal arma para atacar la informalidad y llegar a nuevos clientes. Por ejemplo, Gol y Platinum son productos financieros que permiten diferir en seis meses sin intereses los pagos.

Además, American Express invierte en emprendedores del ramo financiero que se dan cita en Silicon Valley, Estados Unidos, en empresas como Clip, en el caso de México.

Asimismo, apuesta por el talento nacional. En la actualidad, 10 ejecutivos mexicanos ya han traspasado las fronteras nacionales y se encuentran laborando en operaciones internacionales de American Express.

“Tenemos buena materia gris para exportar hacia fuera”, dice Zas.

Trump, las crisis y el cambio

Las crisis económicas y la incertidumbre global no son factores vistos como retos menores para el ejecutivo, pero no son un obstáculo para crecer en México.

Las crisis para América Latina son un asunto que se enfrenta siempre. Inflación, devaluaciones de la moneda, han sido parte de los aprendizajes que ahora le permiten mirar a los vaivenes financieros con otros ojos y no con la mirada nublada por el miedo.

“Nos adaptamos mucho más fácil al cambio y le encontramos la vuelta a las turbulencias”, dice el ejecutivo.

Ni siquiera Trump es un obstáculo que deba frenar a México. “Podrá ser un desafío, podrá ser un cambio, podrá haber mucha dialéctica, pero en los hechos no hay un riesgo.”

“México es un mercado en donde vamos a seguir invirtiendo, el cual se va a desarrollar con el tiempo”, asegura el CEO de American Express.

José María Zas odia las zonas de confort y aborrece un mundo sin movimientos, ya que sabe que American Express tiene su futuro asegurado en la reinvención.  “Soy un agente de cambio y a mí me encanta el cambio. Yo le digo a la gente: si no te gusta el cambio, estás fuera del juego.”