Hide this Looking for English Content? Click here

Los emprendedores que te quieren defender ante el ministerio

Fáctico, el emprendimiento compuesto por un periodista, internacionalista y programadores, ganó un Hackathon por su aplicación Escudo Ciudadano, que ayuda a localizar los ministerios públicos y a calificarlos.
Los emprendedores que te quieren defender ante el ministerio
Crédito: Ethos / El equipo de Fáctico, que desarrolla la App Escudo Ciudadano.
  • ---Shares

Un grupo multidisciplinario de diseñadores, periodistas e internacionalistas estaba obsesionado en cómo los medios de comunicación no estaban interesados en las características tecnológicas de los dispositivos, y decidieron fundar una empresa.

“Somos un grupo de emprendedores que aprovecha la tecnología de los dispositivos móviles para contar historias, para alentar la participación de la ciudadanía”, dice Diego Mendiburu, uno de los fundadores de Fáctico, empresa con tres años de existencia que ha hecho las aplicaciones de los Supercívicos, Liguepolítico y actualmente desarrollan Escudo Ciudadano, que ganó el Hackathon organizado por Ethos, laboratorio de políticas públicas.

El propósito de Fáctico es fomentar la participación ciudadana a través de sus aplicaciones y con su último desarrollo esperan acompañar a las personas en uno de los trámites más temidos en México: levantar una denuncia en un Ministerio Público. Así es como surgió la idea.

Los ministerios públicos son la primera instancia para denunciar un crimen, pero suelen ser vistos como focos de corrupción. El 24 por ciento de personas que hacen un trámite en el Ministerio Público afirman haber experimentado un acto de corrupción, de acuerdo con la Tercera Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Una de las razones por las que los ciudadanos no denunciamos y tenemos una cifra negra tan grande es porque creemos que hacer una denuncia es una pérdida de tiempo, y hacemos lo que podamos para alejarnos del Ministerio Público, porque es una instancia donde se hacen varios actos de corrupción”, dice Liliana Alvarado, directora del área de Desarrollo Económico y Social de Ethos.

A finales de enero, el organismo realizó un Hackathon junto con Wayra y Hackers & Founders en el que 88 participantes desarrollaron y presentaron soluciones tecnológicas para combatir la corrupción.

Factico ganó el Hackathon con la aplicación Escudo Ciudadano, que busca recabar la información de todos los ministerios públicos de la Ciudad de México, en una etapa inicial, para que sean evaluados por quienes los utilizan.

La aplicación permitirá que el ciudadano califique y describa su experiencia al momento que requiere ir a presentar una denuncia. Los rubros incluirían la calidad del trato de los servidores públicos, la rapidez con la que son atendidos, la honestidad en las gestiones, entre otros.

“Esa fue la primera directriz: una herramienta que involucre a los ciudadanos en el proceso de denuncia de corrupción y la evaluación de servidores públicos. Incentivar una competencia sana entre funcionarios públicos para ser los mejores calificados”, dice Diego Mendiburu en entrevista.

El equipo de Fáctico tiene tres años de experiencia y desarrollaron la idea en el Hackathon en un periodo relativamente corto de tiempo.

Lo primero es plantear un problema, que en este caso es que la gente no sabe cómo levantar una denuncia. “Después vamos a encontrar números, fuentes de información que nos permitan hacer la aplicación. Lo acotamos a la Ciudad de México para hacerlo más fácil. Después se hace un proceso de prototipación de bajo nivel, literalmente es agarrar una hoja de papel, un lápiz y unos esténciles que se asemejan a una pantalla de móvil se empieza a diseñar como sería la aplicación”, agrega Diego.

Fáctico recibió un premio de 30,000 pesos y 300,000 adicionales para desarrollar la aplicación, que esperan esté disponible en abril en el sistema iOS.

Participación ciudadana

Diego, quien antes de fundar Fáctico era periodista, comenzó el proyecto junto con Carlos Castellanos (desarrollador), Jordy Meléndez (internacionalista) y Edgar Zavala (desarrollador). Su primer producto era una aplicación de noticias que usaba la geolocalización (GPS) para mostrar información en mapas.

“Hemos usado esa tecnología para otros proyectos, como la de los Supercívicos, que le permita a la ciudadanía grabar videos cortos de 30 segundos que muestren los problemas en la infraestructura y servicios públicos de sus ciudades”, explica Mendiburu.

Otro proyecto de Fáctico es Liguepolítico, que permite a los ciudadanos conocer los perfiles de candidatos a un puesto de elección popular antes de un proceso electoral.

La motivación en las aplicaciones de Fáctico está en que la ciudadanía participe en la lucha contra problemas comunes, como la corrupción.

“Es muy interesante darse cuenta de que no sólo somos víctimas de la corrupción, sino también somos partícipes a veces. Todos tenemos que hacer algo contra la corrupción, desde ser menos permisivos”, dice Liliana Alvarado, de Ethos.

A finales de 2016, las apps hechas en México representaban sólo el 1.6 por ciento de las apps gratuitas y el 0.5 por ciento de las apps pagadas descargadas de Apple AppStore, de acuerdo con el estudio ¿Cómo México puede beneficiarse de la economía digital?, elaborado por Martin Cave y Ernesto Flores-Roux.

El número de desarrolladores de apps en la Ciudad de México es el mismo que el de la mitad de Buenos Aires, Argentina y un tercio de lo que hay en Sao Paolo, Brasil, agrega el informe.

Fáctico está en el proceso de programación y robustecimiento para que Escudo Ciudadano aloje toda la información y calificación que hagan los usuarios sobre los ministerios públicos, como una forma de empoderar a los ciudadanos y a la vez partícipes de la lucha contra la corrupción.

OK

This website uses cookies to allow us to see how our website and related online services are being used. By continuing to use this website, you consent to our cookie collection. More information about how we collect cookies is found here.