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Los emprendedores que te buscan empleo de medio tiempo

El paso de los creadores de Apli por las industrias de telecomunicaciones, financiera y hospitalidad hizo que tuvieran claro su modelo de negocio desde el inicio: crear una plataforma de empleos temporales.
Los emprendedores que te buscan empleo de medio tiempo
Crédito: Nancy López / Entrepreneur en Español
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Una financiera rusa y un experto en marketing digital y programación español dejaron su vida en Ginebra, Suiza, para migrar a México. ¿Qué los motivó a hacerlo? El sueño de emprender. Así comenzó la aventura de Vera Makarov y José María Pertusa en el ecosistema de las startups mexicanas.

A diferencia de otros casos, ellos sabían perfectamente el tipo de negocio que arrancarían. “No queríamos lanzar una aplicación. Las apps, aunque parecen ser lo de hoy, son un enorme gasto para quienes estamos iniciando un negocio. Y cuando comienzas, es un lujo que no te puedes permitir”, cuenta José María.

Bajo esta premisa, junto con Vera desarrolló Apli. Se trata de una plataforma que vincula empresas que necesitan cubrir vacantes temporales con personas que buscan ganar dinero en su tiempo libre. Todo el proceso se da a través de un chatbot que se instala fácilmente en Messenger de Facebook y en WhatsApp.

A sólo cinco meses de su lanzamiento, Apli reportó una cartera de clientes de 150 empresas –80% enfocadas a la hospitalidad y 20% al área administrativa–, 16,000 usuarios registrados dentro de su plataforma y más de 1,000 turnos cubiertos. Y lo más importante: logró levantar US$640,000 de capital nacional y extranjero.

Vera y José María, coCEOs de Apli, son el ejemplo de que la capitalización de la experiencia es clave para el éxito de una startup. El motivo: “existen tres tipos de experiencias capitalizables: conoce a la perfección al mercado meta, forma parte del equipo de una startup y domina la tecnología”, detalla Federico Antoní, cofundador de la aceleradora Numa México y socio director del fondo de venture capital All VP. El también socio inversionista de esta startup detectó un background ganador en Apli. Pero, ¿qué vio en la fórmula Vera-José María?

Aprende del mercado

Con grado superior en Estudios Sociales por la Universidad de Harvard e Historia del Arte por la Universidad de Cambridge en EE.UU., Vera siempre cuestionó la parte cuantitativa de la vida. Esto la llevó a buscar pasantías en fondos de venture capital especializados en proyectos de impacto social y en el desarrollo de microfinancieras para la Base de la Pirámide (BdP).

Al otro lado del mundo, en España, José María ya tenía el grado de Ingeniero en Electrónica y Robótica y contaba entre sus glorias el diseño y construcción del primer robot operado desde un teléfono celular. Las ganas de desarrollar proyectos que beneficiaran a los sectores más vulnerables de la población lo hicieron especializarse en marketing social y trabajar como consultor para compa- ñías de telecomunicaciones con operaciones en economías emergentes.

Fue en 2008 que Vera y José María se conocieron en Harvard Business School. Ambos cursaban un MBA y compartieron desde el principio su interés por el emprendimiento de impacto social –ella desde el punto de vista financiero y él desde la aplicación del marketing y la tecnología–. A partir de ese momento, sus decisiones apuntaron hacia un objetivo claro: arrancar juntos un negocio sustentable de alto impacto.

“Durante mi paso por fondos de venture capital, como IGNIA y Bamboo Finance, vi que los productos y servicios dirigidos a la BdP eran garantía de sustentabilidad financiera en el mediano y largo plazo”, explica Vera. Y es que de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), dos de cada tres latinoamericanos conforman dicho segmento, lo que equivale a 405 millones de personas; en tanto que su valor de mercado fue de US$759,000 millones en 2015.

Por su parte, José María vio en las telecomunicaciones una vía para impactar de manera positiva a países en desarrollo. “Como parte del equipo de consultores de Oliver Wyman detecté grandes áreas de oportunidad en países como Colombia, Brasil y México para lanzar startups especializadas en satisfacer las necesidades de la BdP”, comenta. “La escalabilidad y agilidad del modelo facilita llegar rápidamente a un gran volumen de personas”.

Con estas experiencias acumuladas en más de cinco años, Vera y José María cumplieron la primera premisa de Federico Antoni: conoce a la perfección al mercado meta. Para el cofundador de Numa México, la clave está en haber convivido de cerca con la población que conforma ese público a fin de identificar sus “dolores” o pains y, a partir de ellos, diseñar un negocio de gran alcance, escalable y sustentable.

Práctica en una startup

A partir de 2010, Vera y José María decidieron mudarse a Ginebra, Suiza. Ahí, él dejó libre su espíritu emprendedor y fundó dos empresas “garaje” de ecommerce: “mi sueño era ser el siguiente Steve Jobs”, recuerda y ríe. Y aunque la experiencia no fue del todo satisfactoria –pues en el fondo deseaba dar el salto hacia el impacto social con su proyecto–, supo capitalizar el conocimiento adquirido en programación, marketing, atención a cliente y logística. Vera, por su parte, continuó con su especialización en finanzas hasta que, en 2013, surgió una oportunidad de trabajo para ambos. Ella como responsable de lanzar dos startups a través de Rocket Internet (empresa alemana dedicada a construir startups en línea), y él como Growth Manager en Facebook para el norte de América Latina. “Nos vino excelente la oportunidad porque Europa es un territorio árido para el emprendimiento”, afirma el co-CEO de Apli.

Aunque la oferta les daba la opción de elegir también Brasil como destino, la pareja finalmente optó por México. “Teníamos amigos y conocidos aquí; sin embargo, también consideramos al territorio mexicano como el mejor para lanzar una startup exitosa”, dice Vera. Y la razón es sencilla: tan sólo en el sector fintech, el país se posicionó como el nuevo hub de startups en Latinoamérica, según la segunda edición del Fintech Radar, elaborado por la aceleradora Finnovista.

Actualmente, México suma un total de 158 empresas fintech; Brasil le sigue con 130, Colombia con 77 y Chile con 56. Esto, de acuerdo con el Fintech Radar, representa un crecimiento del 24% del sector en tan sólo un año. Y si la pareja quería asegurar el triunfo de su idea de negocio, tenía que vivir en carne propia la experiencia de diseñar, lanzar y operar una startup en tierras aztecas.

Con Rocket Internet, Vera lideró los proyectos Lamudi (portal inmobiliario que pone en contacto a propietarios y corredores de bienes raíces con personas interesadas en comprar, vender o rentar una propiedad) y Carmudi (portal de compra y venta de autos, motos y camiones). Por su parte, José María se integró como CMO de la plataforma de ecommerce Linio, también desarrollada dentro de la empresa alemana.

“Formar parte del equipo de una startup” es, para Federico Antoni, la segunda experiencia de la que los emprendedores deben sacar el máximo provecho y potencial. Sin embargo, para el socio director de All VP se debe tener cuidado, pues puede convertir- se en un arma de dos filos. “Si tuviste un fracaso como equipo, borra de tu mente que se repetirá cuando llegue el turno de emprender porque, de lo contrario, la experiencia se convertirá en el freno”, advierte.

Aplica el conocimiento

En 2016, Vera y José María decidieron que había llegado el momento de lanzar su propia startup. “En abril cerré el ciclo con Hello Food, otro proyecto de Rocket Internet donde tuve el reto de sanar las finanzas del negocio, y comencé a dedicarme de lleno a nuestro proyecto”, cuenta la co-CEO de la compañía. Mientras tanto, José María continuó en Linio para así financiar lo que tres meses después sería Apli.

Ya con dos de tres experiencias a su favor, la pareja de emprendedores tomó la decisión de enfocar su negocio en la BdP. Durante su estancia en el sector financiero, Vera aprendió a garantizar la sustentabilidad de un negocio y eso, sin duda, es una de las bondades de la BdP. Tan sólo en México, según el BID, el 75% de la población gana hasta US$10 per cápita diarios, lo que representa un mercado integrado por 90 millones de personas.

Otro aprendizaje fundamental en la creación de Apli fue el paso por Rocket Internet. En el caso de ella, al liderar la plataforma de delivery de comida Hello Food, detectó un gran problema en el sector terciario: el alto ausentismo de puestos como meseros, garroteros y barman, y de personal administrativo –sobre todo, fines de semana y lunes–, que puede disminuir la productividad de un negocio hasta en un 40%.

“Apli surge como un servicio enfocado en resolver la necesidad de ingresos extra de la BdP a través de empleos temporales, al mismo tiempo que ataca el ausentismo y la alta rotación de personal en el sector de servicios”, detalla Vera. El objetivo es vincular a las Pymes con requerimientos de personal temporal con personas que buscan hacerse de más dinero sin descuidar su actual empleo o estudios.

José María, con amplia experiencia en diseño y dirección de startups, encontró en los chatbot (un robot ya diseñado) una vía más rápida, efectiva y económica de hacerse de usuarios. “En promedio, la descarga de una aplicación le cuesta a la empresa hasta $60, lo que la vuelve muy costosa para quien inicia. De éstas, el 50% se abre sólo una vez y el usuario la olvida”, explica. De ahí la decisión de irse por tecnología como la Inteligencia Artificial, desarrollada y probada por grandes empresas.

En un inicio, Vera priorizó a las cadenas de restaurantes en su lista de clientes sin tomar en cuenta que las grandes empresas cuentan con áreas de Recursos Humanos. Eran las Pymes a quienes debían conquistar. Esta vuelta de tuerca le permitió a Apli lanzarse a la segura en julio de 2016 con la asesoría de Numa México. Un mes después, la startup recibió US$400,000 sólo de capital mexicano.

Hoy, Apli funciona con tecnología Bluemix y Watson de IBM, y tiene alianzas con Numa México y Cinépolis que, además de financiamiento, le brindan tecnología de punta, redes de contactos y experiencia en áreas clave para el negocio. Y con ello, Vera y José María cumplieron con la tercer experiencia mencionada por Federico Antoni: “domina la tecnología”.

Como buena startup, Apli tiene planes claros para el mediano plazo. “Por lo pronto, en 2017 nos enfocaremos en México para llegar a los 3,000 turnos al mes. El siguiente año buscaremos una ronda más de inversión para expandirnos a Latinoamérica, ampliaremos nuestra oferta e incluiremos vacantes de vendedores telefónicos y de piso”, concluye la dupla. 

¡Conoce más de Apli en este Facebook Live que tuvimos con José María!