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Deja de decir estas palabras ahora, si quieres ser un buen líder

Remover estas palabras de tu vocabulario diario puede ayudarte a evolucionar a un líder más fuerte.
Deja de decir estas palabras ahora, si quieres ser un buen líder
Crédito: DepositPhotos.com
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Sabemos que las palabras pueden inspirar amor y odio, acción o rendición.

Pero algunas veces las palabras que pensamos que tienen fuerza intencionada conducen exactamente a lo contrario de lo que queríamos. Es más, ¡somos quienes las habilitamos! Esto es verdad, incluso cuando provienen de un buen significado y aparentemente son palabras positivas que los líderes usan irresponsablemente con frecuencia inconscientemente y, entonces, sin darse cuenta, crean tensión.

Por ejemplo, aquí hay cinco palabras que los líderes deberían dejar de usar ahora: cambio, conexión, desarrollo, compromiso y éxito.

¿Sorprendido? Muchas personas lo estarían porque ninguna de estas palabras es 'negativa'. Éstas sólo nos limitan de ver oportunidades, de hecho, abruman nuestra habilidad de tener realmente una mente abierta. Estas palabras promueven silos y victimización en vez de diversidad de pensamiento. Suprimen la mentalidad que ve el valor en los individuos. Ellas suprimen nuestra habilidad de forjar cosas en común a través de nuestro mosaico de diferencias, en vez de forjar una mezcla de asimilación poco auténtica y manufacturada.

1. Cambio

Ostensiblemente la elección presidencial de 2016 en Estados Unidos fue sobre cambio. Así fue en 2008 y 2000 y 1992 y... Pero, ¿las cosas han cambiado realmente? No realmente. Con algunas excepciones, lo que usualmente obtenemos es cambiar de nuevo a lo que del otro lado nos han estado vendiendo por décadas, un repaquete de viejas plantillas para el éxito. Tal vez esto sea porque el cambio no es suficiente, en política o en los negocios. Todos nosotros queremos cambiar, pero pocos de nosotros sabemos cómo o queremos evolucionar. El cambio y la evolución requieren diferentes formas de pensar. El cambio dirige a la sustitución y eso hace lento el progreso. La evolución dirige a la reinvención y el crecimiento.

2. Conexión

Muchas compañías han aprendido que los individuos definen el negocio en el mercado pero fallan al permitir que esos individuos tengan el mismo poder en el lugar de trabajo. Las compañías dicen que quieren la misma conexión en el lugar de trabajo, pero lo que dicen constantemente es: “Tú te conectarás con nosotros”. Eso hace conexión de un lado de la banqueta y simplemente pone a la gente junta en un salón, obligada por el empleo. Como resultado, muchos empleados sienten que sus metas individuales no son respetadas, no son escuchadas y no se alinean con las de la compañía. Lo que las compañías deberían querer es alineación, lo cual implica reciprocidad.

3. Desarrollo

Desarollo usualmente significa: “Vamos a desarrollarte en lo que nosotros queremos que seas”. Lo que los líderes deberían hacer es maximizar el potencial de su gente para que se sirvan mejor a ellos mismos y a la compañía, y crear oportunidades para todos, impulsar a los empleados para usar su poder cerebral para innovar y crear. Maximizar el potencial aleja del desarrollo que usa plantillas del pasado como las descripciones de trabajo o los títulos que de ninguna manera reflejan lo que el empleado resuelve y puede resolver para la compañía.

4. Compromiso

Los días del mero compromiso han muerto. El compromiso no es malo, sólo no es suficiente. Se ha convertido en un equivalente a “iniciativa” que significa que empieza y termina. Compromiso no significa que tú vas a tener que tomar tu propiedad, es simplemente que tienes que cumplir y estar involucrado. La intimidad es lo que el lugar de trabajo y el mercado necesitan. Los líderes con falta de intimidad deberían estar comprometidos, pero últimamente están desconectados, incapaces de desplegar recursos y personas con rapidez y agilidad para aprovechar y cerrar las brechas de oportunidad.

5. Éxito

Muchos de nosotros nos esforzamos por las mismas cosas. Sólo queremos estar ahí en nuestro propio camino. El problema es que muchos negocios fracasan por permitir a la gente que moldee e influencie el futuro de las compañías como individuos. Las compañías se atoran tratando de replicar el éxito cuando deberían esforzarse por crear un significado nuevo y nuevas oportunidades de crecimiento que dejen un legado. ¿Por qué no más compañías entienden esto? Porque incluso cuando la compañía no está definiendo a esos induvudos, el olor dulce del éxito las empuja a mantener y sembrar las mismas semillas repetidamente para ganar en el presente en vez de en futuros legados.

Así es como nos atoramos en sustitución, lo cual nos regresa a la palabra más importante de la lista: evolución.

La evolución lleva a la reinvención y el crecimiento. La evolución requiere que veamos nuestra propia responsabilidad de crecer e influenciar el avance de algo que está en el mejor interés de un todo más sano. La evolución significa multiplicar el éxito para todos. Para evolucionar, necesitamos un nuevo pensamiento. Yo lo llamo la innovación de la mentalidad y es el fundamento de mi nuevo libro: La mentalidad innovadora: Seis estrategias para disrumpir el estatus quo y reinventar la manera en la que trabajamos.

Nuestro crecimiento en los negocios y como humanos depende de nuestras habilidades para desarrollar nuestras mentalidades innovadoras. Nuestras estrategias para el éxito en 2017, cuando se trata de todo, desde la diversidad y la inclusión hasta el compromiso del consumidor, deben llevar a la gente al centro de nuestras estrategias de crecimiento. Esas estrategias deben ser menos sobre el negocio que define el individuo y más sobre el individuo que define el negocio. Nuestro legado exige que nos volvamos el foco de responsabilidad sobre nosotros mismos para crear una cultura de importancia para todos.