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8 reglas de oficina que volverán loco a cualquiera

Para trabajar en armonía se requiere de algunas normas, siempre y cuando no caigan en lo extremo. Aquí te dejamos algunas reglas que a nadie le gustan.
8 reglas de oficina que volverán loco a cualquiera
Crédito: Depositphotos.com
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Las empresas necesitan tener reglas. Eso es un hecho. Pero hay unas que en su intento de generar orden lo único que provocan es molestia.

Del modo en que mi empresa ha crecido, nuestra dificultad para mantener los estándares también lo hicieron. Ha habido muchos casos en los que alguien cruzó la línea, y estuvimos tentados a crear una nueva regla que se aplicara a todos en respuesta. Sé lo que es estar tentado.

En casi todos los casos, tras la última inspección, nos damos cuenta de que establecer una nueva regla sería una manera pasiva para abordar el problema. En la mayoría de los casos, el jefe debe resolver los problemas uno a uno.

Es un problema de gestión cuando las empresas crean reglas ridículas y desmoralizadoras para detener el comportamiento extravagante de algunas personas. No tiene sentido alinear a toda su fuerza de trabajo porque no sabe cómo administrar el rendimiento. Esto agranda el problema.

Estas son algunas de las peores reglas que las empresas crean cuando caen dentro de esta trampa.

1. Pruebas estandarizadas y clasificaciones forzadas de rendimiento

Cuando obligas a los empleados a encajar en un sistema de clasificación predeterminado, estás haciendo tres cosas: 1) evaluar de forma incorrecta el rendimiento de las personas, 2) hacer que todos se sientan como un número y 3) crear inseguridad e insatisfacción al realizar pruebas del sistema causándoles las sensación de poder ser despedidos.

Este es otro ejemplo de una política vaga que evita evaluar de manera objetiva a cada individuo, basándose en sus méritos.

2. Requisitos ridículos en cuanto a asistencia, permisos y tiempo libre

Se les paga a los empleados por el trabajo que desempeñan, no por las horas que se sientan en sus escritorios. Cuando sancionas a tus empleados por llegar cinco minutos tarde, a pesar de que con frecuencia se quedan a trabajar hasta tarde y le dedican tiempo en fin de semana, estás dando el mensaje de que las políticas tienen prioridad sobre el rendimiento. Esto genera desconfianza, además, no deberías pagar un sueldo que no te respalde.

Cuando las empresas son estrictas al momento de pedir documentación en situación de  duelo o al solicitar la licencia médica, dejan un sabor amargo en la boca de los empleados que merecen un mejor trato. Después de todo, si tienes empleados que inventan una muerte para faltar a trabajar un día, ¿qué dice eso sobre tu empresa?

3. Restringir el uso de Internet

Hay ciertos sitios dentro de la red que nadie debe visitar durante el trabajo, y no me refiero a Facebook. Pero una vez que bloqueas la páginas de pornografía y otras obvias, es un proceso difícil y arbitrario decidir en dónde marcar el límite. La mayoría de las empresas lo ponen en el lugar equivocado. Las personas deberían tener el derecho de matar el tiempo en Internet durante los descansos.

Cuando las empresas restringen innecesariamente la actividad del Internet, desmoralizan a aquellos que no pueden checar Facebook, limita la capacidad de las personas para hacer su trabajo. Muchas empresas restringen a tal grado la actividad de Internet que hacen que sea difícil para las personas realizar búsquedas en línea. ¿Un ejemplo obvio? Revisar el perfil de Facebook de alguien que acaba de ser entrevistado.

4. Prohibición de los teléfonos móviles

Si prohíbo el uso de los teléfonos celulares en la oficina, ¿nadie perderá el tiempo mensajeando ni hablando con su familiares y amigos, verdad? Sí… claro.

Las empresas necesitan hacer el difícil trabajo de contratar a personas que son dignas de confianza y que no se aprovecharan de las situaciones. También necesitan capacitar a los supervisores para que se encarguen de los empleados que tienen un desempeño inferior y que violan las expectativas (como pasar demasiado tiempo en sus teléfonos celulares). Esto también resulta un trabajo duro, pero vale la pena.

Prohibir los celulares desmotiva a los buenos empleados que necesitan revisar de vez en cuando sus teléfonos debido a problemas familiares o de salud, o por el simple hecho de tomar un pequeño descanso.

5. Políticas severas para el uso de correo electrónico

Ésta es una nueva regla que se está cayendo. Algunas empresas son tan estrictas con el uso del correo electrónico, que los empleados deben seleccionar temas de una lista pre aprobada antes de que el software de correo electrónico les permita enviar cualquier mensaje. Una vez más, se trata de confianza.

Si no confías en que tu personal utiliza correctamente el correo electrónico, ¿en primer lugar, por qué los contrataste? Al intentar controlar a los descarriados, haces que todos se sientan miserables cada vez que envían un correo electrónico. ¿Y, adivina qué? Los descarriados, son los que siempre encontrarán la manera de evadir cualquier sistema que intentes poner para evitarlo.  

6. Robar puntos de viajero de los empleados

Si hay una cosa que ganan los empleados que viajan son sus puntos de viajero frecuente. Cuando los jefes no permiten que las personas conserven sus puntos para uso personal, se convierte en una acción codiciosa que alimenta el resentimiento con cada viaje. El recorrido hacia el trabajo es un gran sacrificio de tiempo, de energía y de sensatez. Tomar los puntos de viajero de los empleados, les hace creer que no aprecias su sacrificio y que te aferrarás a cada centavo.

7. Intentos patéticos de corrección de políticas

Mantener altas expectativas del trato entre personas es una cosa maravillosa, ya que vivimos en un mundo que está lleno de enemistad y discriminación. Los jefes deben saber dónde marcar el límite. Comportarte como si estuvieras cazando brujas sólo porque alguien dijo "salud" a otro empleado que estornudó, genera un ambiente de paranoia entre los empleados y sofoca la auto expresión, afectando la forma en que la gente se desenvuelve.

8. Restringir la autoexpresión (accesorios personales y código de vestimenta)

Muchas empresas controlan lo que la gente puede tener en sus escritorios. ¿Un poster de William Levy sin camisa? Entiendo; eso es un problema. Pero los jefes controlan el número de fotografías que pueden tener las personas, si pueden o no usar una botella de agua, y cuántos accesorios pueden colocar en sus escritorios.

A la antigua una vez más, "si pudiera contratar robots no tendría este problema", ten un poco de empatía.

Lo mismo ocurre con los códigos de vestimenta. Funcionan bien en las escuelas, pero para el trabajo son innecesarios. Contrata profesionales y vestirán como profesionales. Cuando alguien cruza la línea, el supervisor necesita tener la habilidad para resolver el problema directamente. De lo contrario, todo el mundo sentirá el deseo de trabajar en otro lugar, ya que la manera de la empresa para tratar asuntos delicados de manera efectiva es inepta.

Contempla todo: Si las empresas son capaces de repensar sus políticas y eliminar o alterar aquellas que son innecesarias o desmoralizadoras, todos pasaríamos un tiempo más agradable y productivo en el trabajo.

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