No matarás una idea (o el poder del intrapreneur)

Se puede emprender dentro de una empresa. No desperdicies los esfuerzos de tus empleados más comprometidos.
No matarás una idea (o el poder del intrapreneur)
Crédito: Depositphotos.com

Era la época en que los autos que se fabricaban se pintaban con dos colores. En la empresa 3M, Richard Drew, un vendedor de la compañía, al ver los problemas que les daba a los pintores lograr que la capa que se protegía no quedara sin pintura al descubrirla, decidió desarrollar una cinta con un pegamento que fuera lo suficientemente liviano como para no dañar la pintura al ser removido.

Hasta ese entonces, el producto estrella de la compañía era la lija, y el CEO, William Mc Knight, veía con malos ojos que este empleado pasara tanto tiempo en el laboratorio en vez de estar vendiendo lijas.

A pesar de los reclamos del directivo, de la envidia de sus compañeros y la amenaza de su jefe directo con despedirlo o renovarlo por alguien de tiempo completo, Drew mantuvo vivo su proyecto a escondidas e inventó en 1925 la cinta de enmascarar, que se transformó rápidamente en el segundo producto estrella de la empresa y resultó en ganancias de millones de dólares para la compañía.

La lección que dejó este "intraemprendedor" hizo que Mc Knight promoviera dentro de la empresa el doceavo mandamiento: "No matarás una idea", y le diera nacimiento a la "política del 15%", que establece que los empleados dediquen parte de su tiempo a un proyecto propio.

Esta filosofía también fue adoptada por otras empresas como Google, que por darle libertad a sus googlers para utilizar un 20% de su tiempo para proyectos (no necesariamente vinculados con su posición) creó Google Adworks, Google Maps, y Gmail, los productos estrella y de mayores ganancias para el gigante de internet.

Ventas, ventas y más ventas para las compañías… y todo por apoyar a sus intraemprendedores

¿Te has preguntado qué pasaría si en tu empresa te ayudaran a emprender alguno de tus sueños?

La mayoría no lo sabe, pero desde hace más de una década, empresas internacionales como Telefónica se han convertido en importantes incubadoras de emprendedores al convertir a sus propios empleados en agentes de crecimiento, permitiendo que desarrollen ideas y proyectos que sitúen a la compañía en la vanguardia.

A esta figura se le conoce como intraemprendedor: aquellas personas que, siendo empleadas, se comportan como lo haría un emprendedor, y cuentan con la capacidad y el entorno necesario para desarrollar iniciativas innovadoras que apoyadas por sus compañías logran cambios en su entorno social.

Recién, uno de los jóvenes emprendedores que participan en uno de los cursos que imparte la consultoría Hernández Coach, preguntó ¿Por las empresas deberían tener uno o varios intraemprendedores en su plantilla laboral?

Como coach voluntario de dicho despacho impulsor del emprendimiento social le contesté que: “las empresas necesitan reinventarse, generar nuevas ideas, desarrollar nuevas líneas de negocio, aprender e innovar porque las personas comprometidas y emprendedoras son las únicas capaces de llevar a cabo proyectos innovadores con éxito, generar conocimiento, resolver problemas y además disfrutar con ello. Promover el intraemprendimiento en el seno de una empresa es una buena manera de innovar.”

Una segunda voz cuestionó: ¿Por qué no todas las empresas favorecen la figura del intraemprendedor? Responderle a esta chica emprendedora no fue fácil porque toda compañía tiene CEO´s que ven de distinta forma el papel que puede desarrollar un intraemprendedor dentro de sus corporativos.

A algunos directivos podrá emocionarles poner en marcha de inmediato y sin mayor miramiento de inversión los proyectos de sus empleados, pero habrá otros a quienes les resulte incierto el resultado de echar a andar un negocio de un subordinado y prefieran no arriesgar sus recursos.

Porque emprender aunque sea dentro de una empresa implica equivocarse, fallar, errar. Son palabras que asustan a la mayoría de las empresas, que prefieren quedarse como están y no correr riesgos. Pero vivimos en una época de cambios y de incertidumbre.

Lo que valía hace unos años, ya no vale ahora. Esto quiere decir que o aprendemos o no podremos adaptarnos a los nuevos tiempos, y aprender tiene sus riesgos. Solo las empresas con claro interés por la adaptación al cambio, por el aprendizaje y por la innovación están dispuestas a asumir el riesgo a equivocarse y a emprender desde dentro.

Si un empresario ha detectado dentro de su compañía a un intraemprendedor, éste debe aprovecharlo pues más que un simple empleado, es un líder que aporta su conocimiento, su tiempo, su trabajo y en comparación con el resto de cualquier elemento interno éste puede exponenciar la productividad y las ventas de la empresa.

Las grandes firmas internacionales como Google han aprovechado a sus intraemprendedores que trabajan en un proyecto innovador para lanzar, por ejemplo, una nueva línea de negocio, dándoles participación dentro de la misma, una parte de los beneficios futuros o cualquier otro tipo de incentivo que permita recompensar su esfuerzo y dedicación.

Si eres empleado ¿te gustaría convertirte en intraemprendedor?

Si eres empresario ¿fomentarías el intraemprendimiento dentro de tu compañía?

Si eres CEO ¿invertirías capital en el proyecto de un empleado?

Déjame tus comentarios y nos leemos en la próxima…

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