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¿Por qué es tan difícil crear hábitos?

Somos tan dependientes de las cosas que romper la cadena viciosa requiere de paciencia y de recordarnos por qué lo estamos intentando.
¿Por qué es tan difícil crear hábitos?
Crédito: Depositphotos.com
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Por Lizzy Álvarez para Womanful

En este artículo bien podría darte 5 tips para para hacerte de un hábito, pero ¿quién carajos sigue los tips, si la vida real es complicada? Y además cinco o 10 consejos no son suficientes para cambiar una realidad que se viene arrastrando con los años.

Dice Aristóteles que “somos lo que hacemos repetidamente” y sí, pero qué pasa cuando quieres agregar un nuevo hábito o cambiar uno que ya tenías. Los humanos, por naturaleza, estamos en constante cambio porque nada es absoluto y nada dura para siempre. Hoy, por ejemplo, analizaba mi lista de cosas que tengo que cambiar y no he estado ni cerca de modificar una sola.

Todas las noches me acuesto pensando que al día siguiente cambiaré algo, pero mi zona de confort desafía la fuerza de mi voluntad. Es una riña, es una constante sentirme culpable por no lograrlo, pero justo cuando tengo que actuar, me anima la desgana y me dejo vencer.

Y luego me viene el reproche, la autocrítica, la autodestrucción y ¿todo para qué? Al final, al día siguiente se repetirá la misma historia y uno no puede vivir desmoronándose todos los días por no cumplir lo que promete.

Hace unos meses leí en internet que bastan 21 días para hacerse de un hábito, y menuda frase, quisiera arrancármela del subconsciente porque es inevitable no parar de contar los días que llevas de progreso, y más cuando ni siquiera logras terminar el día uno.

Me siento en proceso de desintoxicación, donde mi cuerpo exige a gritos y de mala gana que le dé más de la mala rutina, que de eso ya está acostumbrado y no quiere cambiar. Y sí, lo acepto, soy una adicta a la autodestrucción.

¿Pero entonces por qué es difícil cambiar de hábitos? Leí en el portal de Discovery que hicieron un estudio al Sur de California donde concluyeron que “no lograr modificar los hábitos no siempre está relacionado con falta de predisposición o interés, sino que tiene que ver con reacciones propias del cerebro”… Sí, el cerebro es el culpable.

Lo que hace nuestro cerebro es que, al imponer un cambio en la rutina se descoloca, y como no tiene registro de esta nueva actividad y no asocia objetivos, lo que hace es mandar la instrucción de repetir el comportamiento anterior y ahí es donde incidimos y recaemos. ¿Tiene todo el sentido verdad?

Wendy Wood, líder de la investigación, afirma que tu cerebro demora entre 15 y 254 días para asociar el nuevo aprendizaje. Así que recaer y volver a empezar forma parte del tiempo en que se forma el nuevo hábito. Al final el cerebro es maleable, pero el tiempo y la paciencia deben ser los mejores aliados.

Después de leer lo anterior ya no me siento tan desmoronada, mi cerebro está almacenando, en algunas de sus cortezas, la idea de que tengo que ser mejor persona ¿pero qué es ser mejor persona? Pues ahí les va mi listita de lo que quiero cambiar.

1. COMER MEJOR

Fui con una nutrióloga para que me hiciera el estudio donde te dicen qué tan sano está tu cuerpo y pues sí, tengo jodido el motor. El porcentaje de grasa en mi cuerpo es mayor al que tengo de agua (todo mal).

En mis propias palabras: mantengo sediento y obeso a mi cuerpo. A veces me pregunto cómo es que da tanto de sí para cumplir mis caprichos de correr tanto si al final no lo premio ni lo cuido. ¿Ven por qué considero que comer mejor es un hábito necesario para ser mejor persona? .

2. NO dormir de más

Al parecer me encantan los excesos, pero éste es el peor. Pierdo mucha vida por tener los ojos cerrados. Dice la nutrióloga que es por lo que le doy de comer a mi cuerpo, así que cumpliendo el primer punto, dormir menos será una consecuencia.

Disminuyendo mis horas de descanso, la ecuación se despeja y mis problemas de falta de tiempo se resuelven, así me da oportunidad de seguir persiguiendo mis sueños de verdad, no los de fantasía.

3. Correr (aunque ya lo haga)

Entrenar bajo un plan y no como me dicte la cordura, porque correr un maratón es mi meta a corto plazo. Para esto necesito arraigar más mi hábito del deporte porque este reto implica, además de correr, salud mental y tener el motor en buena condición.

He leído tanto de lo que necesitas para prepararte para un maratón; además de que mis piernas tienen que estar a la altura de la exigencia de la ruta, mi paciencia y ánimo deben de estar aptos para tal reto. Llega un momento donde te cuestionas y quieres renunciar a la tortura, y adivinen quién manda la orden… ¡mi cerebro!

Y así termina mi listita. Estas 3 cosas me harán mejor persona, y créanme, cambiar mis hábitos lo comparo totalmente como una adicción. Somos tan dependientes de las cosas que romper la cadena viciosa requiere de paciencia y de recordarnos por qué lo estamos intentando.

Así que, mi mejor consejo para hacerte de un hábito es que: no hay pasos a seguir, cada quien vive a su ritmo porque al final la vida es eso: una constante prueba y error. No te rindas y no olvides que siempre podemos ser mejores en todo lo que deseemos, tenemos tanto por hacer y por cambiar.

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