Los influencers no son empresarios

La tendencia de los influencers, que consiguen la fama gracias a internet, no quiere decir que sean empresarios, más bien, apenas alcanzan un nivel de semi empresarios.
VIP Contributor

Cuando eres niño, tu mundo está dominado por dos personas: tus padres. También tienes amigos y maestros, pero sabes perfecto quién manda. Y no toma mucho tiempo entender que, tarde o temprano, vas a tener que salir del nido y hacer una vida por ti mismo. Casi todo el mundo lo sabe, pero no todo el mundo lo hace.

Esa decisión será la que defina tu futuro pues marcará tu camino y jugará un papel fundamental sobre cómo van a resultar las cosas para ti. Eso se debe a que cuando sales de casa, estás desafiándote a ti mismo y escapando de tu zona de confort. Esos son factores importantes del éxito que aprendes durante ese recorrido, nadie nace sabiendo cómo tomar los riegos de la vida.

Si vuelas del nido, notarás algo interesante: el mundo no se acaba y todo puede salir bien. Esa experiencia te da confianza y te enseña varias lecciones, y las cosas se hacen  más sencillas a medida que te entrenas para ser independiente.

Por otro lado, si permites que el miedo te detenga, nada de eso sucederá. La falta de experiencia y confianza empeora las cosas. Lo peor de todo es saber que elegiste el camino fácil, y que a la larga se convertirá en una especie de prisión de la que cada vez será más difícil salir si continúas dependiendo de los demás.

No es coincidencia que un tercio de los millennials vivan con sus padres, muchos ni siquiera trabajan o van a la escuela. La noción de tomar riesgos y romper con el status quo depende de si sales de casa a temprana edad o no.

El problema con la masa empresarial de hoy en día es que muchos se ven a sí mismos como líderes cuando realmente están conformándose a las normas de los medios sociales y se están convirtiendo en pequeños clones digitales de ellos en sus redes. Es como una extraña combinación de autoengaño y mentalidad de borrego en una escala masiva.

En lugar de desafiarse a sí mismos, obtener experiencia en el mundo real trabajando duro en el desarrollo de una experiencia y la construcción de carreras significativas, se catalogan como influencers y hacen pequeños proyectos donde se deja ver su iniciativa. La tendencia es cada vez más común, los he denominado: semi empresarios.

Esta situación es triste, un día todas estas personas van a despertar y se van a dar cuenta de que nunca tomaron un verdadero riesgo y que nunca hicieron nada significativo con sus vidas. Nunca quisieron dar ese primer gran paso y salir de casa. Más bien, decidieron mantenerse dentro de la seguridad de su familia nuclear.

No ayuda para nada que el Internet este repleto de contenido falso sobre cómo tener éxito. Si crees en toda esa basura que lees en línea, seguro piensas que puedas alcanzar el éxito y la fama como cualquier YouTuber. Crear alguna rutina por las mañanas, pensar positivo, seguir tus sueños, leer citas inspiradoras y cambiar el mundo… qué tonterías. Pero eso no ha impedido a millones hacerlo.

En lo personal, no pude salir del sistema lo suficientemente rápido. Fui a la universidad a los 16 años y, después de graduarme, me fui tan lejos de Nueva York como pude. Sabía que necesitaba crecer y que tenía que hacerlo por mi cuenta, sabía también que no podía lograrlo si seguía en los mismos lugares.

De todos los lugares, me mudé a Dallas, Texas, no conocía a nadie y de inmediato fui calificado como un Yankee. Pero ya sabes, todo salió bien y nunca miré hacia atrás. Me mudé al sur de California, después a Silicon Valley, donde me hice de un nombre como ejecutivo senior en la industria de alta tecnología.

No me malinterpretes. Salir de casa cuando tenía 16 años y mudarme a un desierto abandonado a mi suerte, donde estaba en la mira de todos, no era lo que yo necesitaba. Pero cada decisión importante a lo largo de mi carrera implicó enfrentar mis temores y correr riesgos. Nunca habría tenido el valor y la confianza para hacerlo si no fuera por esa primera vez.

La vida es como construir una casa o una ciudad. Sin una base sólida y una buena infraestructura, nada funciona y es probable que todo se derrumbe.

Una carrera exitosa se basa en construir experiencia y confianza en ti mismo que sólo obtendrás enfrentando tus miedos, desafiándote y tomando riesgos. Eso significa cortar el cordón umbilical, de tu casa y de tus redes sociales. Cuanto antes hagas esto, mejores serán tus posibilidades de convertirte en un verdadero empresario y no sólo ser un semi emprendedor o semi empresario.

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