Así se "endeuda" Netflix para crecer

Esta empresa se endeudó por 20.54 mil millones de dólares a largo plazo y hoy Disney anunció que retirará sus contenidos de la plataforma. ¿Qué sigue para este servicio?
Así se "endeuda" Netflix para crecer
Crédito: KickAss de Mark Millar y Depositphotos.com

Netflix tiene una historia que se remonta a 1997, año en que inició su servicio como videoclub online en el que, por medio de una suscripción, se recibían películas en DVD vía correo; 10 años más tarde ya tenía un catálogo de 100 mil títulos. Hoy por hoy es la plataforma de streaming más importante del mundo y la encargada de haber revolucionado la manera en que se consume entretenimiento en el hogar y se ve televisión.

No sólo transmite películas, series y programas infantiles de terceros, sino que ha iniciado una agresiva campaña para producir contenido original. Podría parecer que el gigante tiene todas las estadísticas a su favor. Cuenta con 104 millones de suscriptores a nivel mundial, 25 por ciento más que en 2016, y el cuádruple que hace cinco años, e incluso sus contenidos originales han cosechado 91 nominaciones a los Emmy este 2017 sólo detrás de HBO.

Pero no todo parece ir viento en popa para la marca, pues cuenta con una deuda a largo plazo de 20.54 mil millones de dólares. ¿Y para qué es tanto dinero? Para producir cada vez más contenido propio que a su vez se traduzca en un mayor número de suscriptores, pues incluso sus principales competidores, Amazon y Hulu, han incrementado sus producciones originales.  

Obsesión por nuevo contenido

De acuerdo con Los Angeles Times, Netflix planea gastar al menos 6 mil millones en nuevo contenido este año y su salida de caja crecerá a 2.5 mil millones cuando el año pasado fue de 1.7 mil millones. Sin embargo, mientras que la empresa parece sentirse segura con su estrategia de endeudamiento, Mike Vorhaus, presidente de la consultora en video Magid Advisors, cree que “nadie es el jugador principal eternamente. Creo que necesitarán mucha suerte para no ahogarse en su deuda”. 

El crecimiento de contenido de Netflix ha sido brutal. Cada semana entran y salen nuevos títulos y los estrenos propios son tantos que es imposible seguirles la pista a todos. Pese a ello, los ejecutivos tienen pensado incrementar la cantidad de sus producciones originales al 50% de sus espacios en la plataforma. Para conseguir semejante meta se necesita una gran cantidad de presupuesto, el cual podría recuperarse eventualmente, pero sería a muy largo plazo. La idea no es mala, el problema es el recurso de donde eligieron obtener su financiamiento.

Otra cuestión a resaltar es que los shows más exitosos de la plataforma no son propiedad de Netflix per se. Por ejemplo, Orange is the New Black es una producción de Lionsgate, mientras que House of Cards pertenece a Media Rights Capital, The Crown a Sony Pictures Television y Iron Fist es de Marvel. Lo cual nos trae a otro de los puntos en los que la empresa pierde dinero: el pago de licencias.

Expertos consideran que crear un catálogo tan ambicioso puede tomar años o décadas, requiere una enorme cantidad de dinero, y Netflix está lejos de conseguir lo que ha logrado HBO con sus enormes hits y renombre en la industria, pues, pese a estos éxitos, la mayor cantidad de sus contenidos proviene de otras productoras. Además, mientras que el canal de cable premium ha lanzado programas extremadamente exitosos, los de Netflix han tenido una recepción desigual. Cuenta con éxitos contundentes como los antes mencionados, y series como Santa Clarita Diet o The Ranch que no han despuntado como se esperaba.

Por todo lo anterior es comprensible la ola de cancelaciones que se han sucedido en los últimos meses, particularmente de series de alto presupuesto como The Get Down (cuyos 12 episodios costaron alrededor de 107 millones de dólares) o Sense8 (cada capítulo requirió alrededor de 9 millones de dólares) y hasta otras de menor escala como Girl Boss.

Con el ojo en el mundo

Aunque parece que su táctica inicial de incremento de deuda no está dando el resultado que esperaban, también es el camino que seguirán para su expansión internacional. Como el mercado estadounidense está llegando a un punto en el que no crecerá más, Netflix ha expandido la creación de series producidas en otros países, pero otro contratiempo con que se han topado es que en cada uno de los mercados están aprendiendo qué hacer. “En Asia tenemos mucho que aprender. Nos estamos expandiendo mucho en India, Japón. Estamos descifrando mercado por mercado”, dijo el jefe ejecutivo Reed Hastings a sus inversores, según Los Angeles Times.

Para seguirle sumando a la burbuja, la empresa está gastando una buena cantidad de dinero en hacer proyectos con populares actores de Hollywood. Recientemente se lanzaron War Machine con Brad Pitt; Okja, con Tilda Swinton y Jake Gyllenhaal; y próximamente saldrán proyectos con Martin Scorsese, quien dirigirá The Irishman, la cual tendrá un costo de 100 millones de dólares; o la cinta de ciencia ficción Bright, protagonizada por Will Smith y que implicará otros 90 millones. A ello se suman los gastos que hacen en festivales, donde suelen comprar los derechos de las producciones que les llaman la atención; de hecho, este año fue el mayor comprador en Sundance.

Por si fuera poco, la empresa recién anunció la adquisición de Millarworld, la editorial fundada por Mark Millar, autor de cómics tan relevantes como Kick-Ass, Kingsman y Old Man Logan (en el que se inspiró la cinta Logan y que recaudó 3 mil millones a nivel global), esto con el objetivo de trasladar a la pantalla series, películas y programas infantiles con base en sus personajes y los cuales serán otra de sus cartas exclusivas. El monto de la transacción no fue revelado.

Hasta el momento las acciones de Netflix han ido a la alza, pero puede que sea sólo cuestión de tiempo para que desciendan o hasta se desplomen si no hay un crecimiento contundente. Mientras tanto, la burbuja seguirá creciendo, la deuda también y el servicio de streaming continuará llamándose gigante, aunque tenga pies de barro. 

Adiós a Disney

Este martes Walt Disney anunció que dejará de suministrar nuevas películas a Netflix desde el 2019 y lanzará su propio servicio de transmisión de contenido multimedia por internet.

Esta acción busca imitar el modelo de ESPN que estará disponible desde el 2018 en un intento por recapturar a la audiencia que está alejándose de la televisión tradicional.

Las acciones de Neftlix caían un 3.7 por ciento tras el cierre del mercado, y los papeles de Disney retrocedían un 3.1 por ciento.

*Con información de Los Ángeles Times.

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