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El crédito puede ser tu enemigo al emprender

Si el método de financiamiento para tu negocio no es el crédito, ¿hay otra opción?
El crédito puede ser tu enemigo al emprender
Crédito: Depositphotos.com

Durante más de 6 años, he dirigido una empresa de crédito en línea, así que suena irónico que para este artículo denomine al crédito como un enemigo. Pero tal vez esta sinceridad le dé mayor validez a la premisa de no utilizar crédito para tu emprendimiento. Por supuesto que el crédito puede ser un excelente aliado para el crecimiento de tu negocio, pero si apenas tienes una idea que aún no genera ingresos, esta herramienta simplemente no es una opción viable.

Es muy común que los emprendedores busquen el crédito como primera —y a veces única— opción de financiamiento para su startup, pues es el método más conocido de fondeo.  Muchas veces, cuando no pueden obtenerlo, desisten de volverse emprendedores con la excusa del dinero: “Es que nadie me presta, así que no puedo hacer nada.”

Como fundador de una empresa de crédito en línea, podría aseverar que es mejor que nadie te haya otorgado el crédito que buscabas para emprender, y aquí explico por qué puede ser tu enemigo y por qué es tan complicado obtenerlo.

Es casi imposible obtener un crédito para un emprendimiento

Primero que nada, un emprendimiento (entiéndase por una idea o proyecto que aún no genera ingresos), tiene un riesgo muy alto. Y no lo digo yo, se han realizado varios estudios en donde 7 de cada 10 empresas de nueva creación mueren el primer año (según Asamblea Legislativa del Distrito Federal [ALDF] y del Instituto del Fracaso), lo que significaría que 7 de cada 10 empresas no podrían repagar su crédito. Para que quede aún más claro, supongamos que un banco o financiera les otorga a 10 emprendedores un crédito de $100 mil pesos a cada uno, a una tasa del 20% anual (pagadera al final del plazo para facilitar el ejercicio).

Sin saber de qué se trata el emprendimiento, estadísticamente 7 de estos 10 emprendedores tendrán que cerrar sus puertas dentro del primer año, y sólo 3 quedarán vivos. Supongamos que estos 3 sí repagan su crédito, de tal forma que el banco tendría las siguientes entradas y salidas de dinero:

De acuerdo con este ejemplo fundamentado con la estadística del fracaso emprendedor, el banco perdería $640,000 pesos, razón clara y aritmética de por qué no prestan a emprendedores.

Pero entonces, si el método de financiamiento no es el crédito, ¿hay otra opción? La buena noticia: sí; la mala: muchos emprendedores no están dispuestos a tomarla, porque significa ceder una participación de su empresa. Supongamos, utilizando el mismo escenario anterior, que un fondo de capital invierte $100,000 pesos en estos mismos emprendedores a cambio del 10% de cada una de las empresas, y que el desenlace es el mismo: sólo 3 sobreviven al finalizar el primer año. Sin embargo, de estos 3 sobrevivientes, la empresa de Jorge fracasa en el año 2, pero las empresas de Regina y Santiago son muy exitosas. Regina vende su empresa 3 años después en $10 millones de pesos, y Santiago sale a bolsa 5 años después a una capitalización de mercado de $30 millones de pesos.

Viendo este simple ejemplo, vemos que, si bien el fondo invirtió en 10 empresas y sólo 2 tuvieron un retorno, estos 2 casos de éxito compensaron las pérdidas, obteniendo un retorno neto de $3 millones de pesos. Es decir, recibieron 3 veces el capital invertido. Debido a que estos retornos se dieron a los 3 años (la venta de la empresa de Regina) y a los 5 años (la salida a bolsa de la empresa de Santiago), el rendimiento anual bruto que obtuvo el fondo es de 37% anual (para obtener este dato, puedes colocar los flujos en Excel y utilizar la función TIR).

La razón por la que existen estos fondos de inversión, y con ello otras oportunidades para emprendedores de financiarse, es tan sencilla como eso: la oportunidad para los fondos de obtener buenos rendimientos a pesar del elevado riesgo de inversión por la etapa temprana en la que se encuentran las empresas.

Derivado del ejemplo anterior, está claro por qué los otorgantes de crédito no prestan a emprendedores con ideas, aún cuando las ideas sean excelentes.

El crédito deprime tus flujos de efectivo y pone en riesgo tu subsistencia

También es normal que un emprendimiento no sea rentable los primeros años (que los gastos sean mayor a los ingresos). Si, además, utilizaste un crédito para financiar tu emprendimiento, tus flujos de efectivo negativos aumentarán, pues a diferencia de una inversión de capital, el crédito tiene que repagarse. Esto puede poner en peligro tu emprendimiento y exacerbar las posibilidades de fracaso. A continuación, se muestra una gráfica de un emprendimiento ejemplo, donde la línea azul representa las proyecciones de los flujos acumulados del negocio sin considerar ningún tipo de financiamiento. En esta curva podemos ver que la empresa empieza a ser rentable a partir del año 4 (cuando la pendiente es positiva), y podemos ver las necesidades de financiamiento requeridas en caso de que se cumplan las proyecciones. Las curvas roja y verde representan los flujos de efectivo con fuentes de financiamiento mediante crédito (roja) y capital (verde). La curva roja incluye el repago del crédito, por lo que las necesidades de financiamiento inicial son mayores (se requeriría mayor fondeo para sacar a la empresa a flote), mientras que la curva verde muestra que no se requerirá más fondeo al no tener una necesidad de repagar el capital. Por supuesto que la curva verde representa una inversión de capital y una dilución del emprendedor en su negocio (ya no tendría el 100%), pero siempre es mejor ceder acciones que condenar a tu emprendimiento a una muerta segura (o ni siquiera verlo nacer).

 

En conclusión, el crédito para un emprendimiento es tu enemigo por 2 razones principales:

  1. Simplemente no es posible obtenerlo al no tener una buena relación de riesgo-rendimiento para el otorgante (y sólo perderás tu tiempo). El crédito es una excelente opción para negocios que ya generan flujo de efectivo positivo con el que se pueden afrontar los pagos del crédito; simplemente no lo es para una idea o emprendimiento que aún no genera ingresos, o que aún no es rentable, y
  2. Exacerba el riesgo de morir al requerirte pagos recurrentes con sus respectivos intereses. Un riesgo que no es bueno tomar cuando los ingresos y gastos en etapas tempranas pueden varias considerablemente vs tus proyecciones iniciales.