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El emprendedor que empezó dando clases y hoy está en 21 países

Andrés Moreno tenía una gran idea, Open English, pero costaba millones de dólares crearla. Así que, empezó sencillamente a ver si podía dar clases de inglés con un profesor en Internet.
El emprendedor que empezó dando clases y hoy está en 21 países
Crédito: Cortesía Open English

El fundador de Open English es Andrés Moreno. Nació en Venezuela en 1982. Su padre era diplomático, así que él y su familia vivieron en nueve países. Andrés estuvo muy en contacto con los idiomas y otras culturas. Aprendió inglés en Estados Unidos desde joven.  

Él está convencido de que tu idea de negocio debe estar basada en tu fortaleza. “Si emprendiera una red de farmacias, yo no sé nada de ese sector y me iría muy mal”. A lo que se dedica Andrés con Open English es a poner en contacto a los mejores profesores norteamericanos del mundo con estudiantes de toda América Latina para el aprendizaje del idioma inglés a través de clases en vivo por Internet, las 24 horas del día.

Antes de Open English, su primera empresa fue Optimal English. Traía a profesores norteamericanos a vivir a Latinoamérica. Quienes iban a empresas trasnacionales a dar clases de inglés a ejecutivos. Sin embargo, el modelo era difícil de crecer a gran velocidad. Les vendía a departamentos de recursos humanos y los ciclos de venta resultaban lentos y poco predecibles. Por otro lado, los maestros entre 21 a 23 años venían a un país latino a trabajar y pasarla bien. A veces, los lunes en la mañana no llegaban a su clase.

Andrés no había regresado a vivir en Venezuela desde que era un niño de tres años, hasta que entró a la universidad a estudiar ingeniería mecánica y de producción. Aunque la carrera y la escuela eran excelentes y él llevaba buenas calificaciones, pasaron cinco años y a tan sólo nueve meses de terminar decidió pausar sus estudios para comenzar su primera empresa.

“Imaginarán como estaban mis padres, no podían creerlo. Se sentían muy decepcionados de mí. No fue un momento fácil”, recuerda Andrés. Así que, junto a otro emprendedor venezolano que ya tenía éxito haciendo una revista conocida localmente arrancó Optimal English. Pero al darse cuenta de las deficiencias y limitaciones de ese modelo de negocios, decidió dejarlo.

En 2007 en su pequeño departamento como estudiante, comenzó Open English con un modelo de negocio 100% en línea. Andrés llamó a un buen amigo de la universidad, un programador brillante y juntos idearon cómo llevar el aprendizaje de inglés a la Web.

Con un poco de dinero que tenía ahorrado, este emprendedor compró unas computadoras y rentó el departamento de enfrente donde vivía. “Cruzamos cables por todos lados y después de unos meses ya éramos 22 personas trabajando en el sitio inicial de Open English”. Todos con una meta en común: transformar una idea en un producto tangible. “El tip es crear un Producto Mínimo Viable”, afirma.  

“Como un emprendedor primerizo me lancé a la piscina sin flotadores y sin saber nada”, dice Andrés. Desconocía cuánto tiempo iba a tardar en terminar el primer producto inicial y cuánto capital se necesitaba. A los siete meses se les acabó el dinero, el producto no estaba listo, habían renunciado todos al trabajo y la situación era precaria. “Tuvimos que lanzarnos a Silicon Valley a ver si con un poco de suerte podíamos levantar capital”.

Con menos de $US 1,000, Andrés llegó a California y empezó a conseguir pequeños cheques de $US 10,000 a 20,000 mes a mes para terminar la plataforma.    

Dos años después (en 2013), ya había levantado más de $US 120 millones de inversión.

Con ese capital pudieron expandirse y hoy en día Open English está en 21 países en toda América Latina. “Ya no tengo ese mismo perfil de riesgo. Si vamos a hacer algo planificamos muy bien cada paso. La planificación es el aprendizaje que vino de cometer errores”, señala.

Andrés y su equipo decidieron hacer un par de comerciales de televisión. A diferencia del mercadeo digital que sugerían los inversionistas. “Yo salgo en los anuncios porque no teníamos dinero para pagarle a actores. Ahora ya hemos sacado muchas campañas”.

México es uno de los tres mercados más grandes de Open English junto con Brasil y Colombia. Hasta ahora más de 600,000 alumnos se han inscrito en los programas anuales de esta empresa de aprendizaje de inglés que se ha convertido en la más grande de la región. “El modelo es muy escalable. Si quisiéramos meter a 600,000 personas en salones de clases nos hubiera costado bastante crecer”.

En 2015 adquirieron Next U, una plataforma tecnológica que provee tutores en diferentes especializaciones. “Estudiar una carrera de cuatro o cinco años para mucha gente es imposible. Por eso, decidimos crear certificaciones a 12 meses como técnico”.

Hace dos años, surgió Open English junior de su laboratorio de innovación Open Lab. Todos los meses reciben alrededor de 150,000 llamadas de personas que se registran en los cursos. Por ello, cuentan con calls centers bastante grandes en Brasil, Colombia y México. La pregunta más recurrente es ¿pueden tomar inglés mis niños?

“Tuvimos que rediseñar todo y después de mucho trabajo tenemos un producto del cual nos sentimos muy orgullosos”. 

En los últimos 18 meses pasaron de ser una empresa que únicamente se enfocaba en el cliente individual a una compañía que ya atiende a 500 corporativos que tienen a sus empleados estudiando inglés en la plataforma. “El 95% de las personas que terminan un curso digital consigue empleo. Esto es el mejor validador”, sostiene.  

Open English se unió a Endeavor hace tres años en Miami. Recientemente, anunció su nuevo programa de responsabilidad social que están lanzando en México de la mano de Endeavor. Open English y Next U donarán $US 250,000 para que emprendedores mexicanos puedan tomar cursos en línea de inglés y emprendimiento.

Los dos atributos más importantes que han llevado a Andrés Moreno al éxito son perseverancia y pasión. “Las cosas a veces no salen a la primera, ni a la segunda. A mí no me han salido ni a la tercera, cuarta o quinta, sino a la décima vez. Hay que seguir perseverando porque es la única manera de lograr las cosas”. Aclara que no debes hacer lo mismo 10 veces igual, sino pivotear y darle la vuelta a tu idea. Y pasión porque como emprendedor tienes que vender tu visión, saber comunicarla, hablar con potenciales inversionistas, socios o empleados, armar un buen equipo y una red de apoyo.

Finalmente, asegura que pareciera que crear contenido educativo es fácil, así como presentarlo, mercadearlo, etc. Sin embargo, requiere muchos años de trabajo lograr ser bueno en algo.