My Queue

Your Queue is empty

Click on the next to articles to add them to your Queue

Memelas jarochas en crisis

¡Alejandro Llantada y Arturo Flores responderán tus dudas al abrir un negocio en nuestro consultorio "Corazón Emprendedor"!
Memelas jarochas en crisis
Crédito: Isaac Alcalá / Entrepreneur en Español

Soy un fotógrafo y videasta veracruzano de 37 años, padre de dos hijos y en proceso de divorcio. En 2015, lo perdí todo: empresa, estabilidad, amistades y familia. Sin nada más qué perder, me mudé a Playa del Carmen, Quintana Roo, donde, con un amigo y una inversión de 150,000 pesos, abrí El Fandanguito, memelas jarochas. Nuestro producto es único: está hecho con un ingrediente 100% jarocho, la carne de Chinameca. Hoy estoy en problemas: mi socio se fue, pues una de sus hijas sufre de parálisis cerebral. Un préstamo de 50,000 pesos que tramitábamos quedó parado. Debo un mes de renta y no sé qué hacer.

José Luis Ochoa Vivas

¿Se puede?

Alejandro Llantada, Socio de The Persuasion Institute   

¿Fotógrafo y videasta? El Facebook de El Fandanguito tiene todo menos fotos y videos dignos de un profesional. Sin pretextos, por favor: ¡Arregla eso ya! Por otra parte, celebro que sepas revivir de las cenizas y que lleves tus sueños a las últimas consecuencias.

Pero, “¿y mis 50,000 pesos qué?” No te recomendaré que busques en Fommur cobertura para encontrar la micro financiera más cercana a tu municipio, ni que juntes un grupo de gente y soliciten un crédito comerciante en Compartamos. Mucho menos te diré que agarres este artículo y lo promuevas en redes junto con #elfandanguito para tener notoriedad. Ni siquiera te recomendaré que busques en Face a tu tocayo de apellido (y también jarocho) Johnny Olán Ochoa con su crowdfunding a la mexicana Mi Cochinito. Nada de eso. Mejor te daré el secreto más grande para que tu negocio prospere, pero debo advertirte que sólo unos pocos lo pueden entender: Da de lo que más te falta a ti mismo. No tienes amor; da amor. No tienes dinero; da dinero. No esperes que lo explique si no resuenan en ti estas palabras.

Sólo pondré un ejemplo: Rosa’s Fresh Pizza es un pequeño restaurante que se hizo mundialmente famoso porque tuvo la idea de invitar a sus comensales a precomprar una rebanada de pizza para los indigentes que fueran al local. Les toman foto (para redes) a los que donan y piden una nota en Post-it para tapizar la tienda. ¿Qué pasaría si tu Fandanguito fuera el puente para ayudar a los que no tienen para pagar una deliciosa y nutritiva memela (aunque sea pequeña) en Playa del Carmen? “Playa del Karma” le llaman algunos porque todo regresa más fuerte... También lo bueno.

¡Sé creativo!

Arturo Flores, Editor en Jefe de Playboy México

Aquí te van dos escenas en las que debes poner atención. Hace dos meses, me invitaron a Durango como parte de un encuentro de escritores. Caminando por el centro, descubrí un restaurante en el que vendían tacos de alacrán. Mis anfitriones me dijeron que aquel “platillo típico” en realidad no lo era, que ellos jamás lo habían probado y que a nadie en Durango, aunque desde tiempos remotos vivan entre ellos, se le había ocurrido comerlos. En pocas palabras, la fonda en cuestión se lo había sacado de la manga para atraer turistas. ¿Y sabes qué? ¡Funcionó! Esa misma noche fui a probarlos. Una cosa más: te traen un bicho vivo a la mesa para que te camine en la mano. ¿El resultado? Me traje una fotografía y un pequeño video para mi Instagram que sigue generando likes. Mis amigos me conocen como “el que comió alacranes” y varios de ellos quieren ir a Durango para degustarlos.

Hace una semana estuve en Villahermosa. Visité una antojería de mariscos cuya decoración rinde tributo a la década de los 80. Tienen desde un retrato monumental de Catalina Creel hasta una Avalancha auténtica colgada del techo. Y la música es exclusivamente ochentera. Estaba lleno, y sólo porque me acompañó un amigo del dueño, conseguimos mesa.

Los millennials, pero también quienes no lo somos, vivimos para llenar nuestras redes sociales. Si quieres que tu lugar no adolezca de concurrencia, asegura una experiencia a tus clientes. Lo mismo puede ser por su decoración, su música o su historia, pero el sabor ya no basta para conquistar a quien necesita de un buen pretexto para levantar la vista del teléfono y engancharse en un buen restaurante.