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Por qué los 20 son la edad perfecta para comenzar un negocio

Estás en la única etapa de tu vida en la que puedes darte el lujo de 'perder el tiempo'.
Por qué los 20 son la edad perfecta para comenzar un negocio
Crédito: Depositphotos.com

Antes de que decidiera dejar la universidad para comenzar mi primer negocio, fui con mi tío Todd para pedirle un consejo. Él no era un empresario, pero jugaba para los Raiders de Oakland y era la persona más exitosa que yo conocía.

Me preguntó cuánto dinero gané durante mi primer año y le di un estimado. Luego me preguntó qué haría si mi negocio fracasaba y cuánto me llevaría saber que esto era una perdida de tiempo. Le dije que lo sabría dentro de un año o dos a lo mucho, y que si fracasaba, volvería a la escuela. Luego dijo: "Entonces, ¿por qué diablos no lo haces? Tienes 20 años, estás en la única etapa de tu vida en la que puedes darte el lujo de perder el tiempo”.

Resulta que tenía razón. Si eres un joven emprendedor a punto de entrar a lo desconocido, aquí hay cinco consejos para ayudarte en tu camino:

1. Piensa en ello

Dejé la escuela para comenzar mi primer negocio reparando y fabricando letreros eléctricos, pero no fue una decisión apresurada. Conocía la industria porque trabajaba en ella, y mi jefe, un hombre al que admiraba, me animó a que yo mismo lo hiciera.

Si crees que tienes una buena idea y está ansioso por ponerla en marcha, me alegro por ti. Sin embargo, date cuenta de que las buenas ideas nunca se acaban. Busca el consejo de personas inteligentes que sabes que serán directas contigo. A estás alturas lo que necesitas es honestidad, no adulación.

Por último, pon a fuego lento tu idea y deja que hierva por un tiempo; date la oportunidad de pensar y planificar. Si cuando regreses a probarla sabe tan bien como cuando la cocinaste por primera vez, puede que resulte. Si no, bueno, para esto sirvió tomarse una pausa.

2. Obtén toda la educación que puedas

Si estás en la escuela, toma tantos cursos de negocios como te sea posible. Tal vez no tienes que tomar la clase de contabilidad de segundo año. De todos modos, tómala. Lo mismo para esa clase extra en finanzas, y para esa de gestión de cadenas de suministros, incluso si no planeas convertirte en fabricante.

Verás que, como joven empresario, te harás cargo de muchas áreas de negocio. Al principio de todas. Significa que te apasiona el producto o el servicio que tienes en mente, pero una montaña de pasión no equivaldrá a una colina sólida de entendimiento acerca de cómo es que realmente funcionan los negocios.

Aprende a calcular la sobrecarga, domina las funciones básicas de contabilidad. El día que abras tu negocio, vas a jugar un montón de papeles que nunca habías jugado antes. Tú te encargarás del servicio al cliente, recursos humanos, el las finanzas y el marketing; Serás la persona que mantiene el sitio web y el equipo de ventas funcionando sin problemas.

Prepárate para las consecuencias. Para aquellos que no están en la escuela, sugiero que lean todos los libros posibles de negocios.

3. Construye tu crédito comercial

Cuando empecé mi empresa era un fantasma para las agencias de crédito. Gracias a algunos bien intencionados, pero malos consejos, nunca había usado una tarjeta de crédito. Esto hizo que fuera imposible que los prestamistas me evaluaran, lo que a su vez hizo imposible obtener financiamiento.

Esto dio como resultado unos meses infernales. Apareció un trabajo de US$10,000, de los cuales guardaba el 50%, el desembolso era de un 85 a 90% para conseguir lo que me pedían, y recibiría el pago completo 60 o 90 días después. Estaba corto de dinero porque invertí más de lo que gané en el proyecto. Si hubiera tenido un crédito de negocios, podría haber pagado parte de ese saldo con cuentas de crédito de proveedores, pero tuve que pagarlo en efectivo.

Comienza a construir tu crédito comercial de inmediato. Toma en cuenta tus puntajes de crédito y mantén tu atención en ellos. Confía en mí, no esperes a que llegue la tormenta o te empaparás.

4. Sé realista

Contempla tu primer año en los negocios y define firmemente el éxito que quieres para ti. Si tu idea del éxito es más grande de lo prácticamente posible, serás miserable desde temprano y gastarás toneladas de energía.

Las estadísticas frías y duras son indiscutibles. La mayoría de las pequeñas empresas no son rentables durante su primer año. Sería trágico que renunciaras a tan sólo seis meses del juego debido a tus expectativas poco realistas. Sin embargo, ten en cuenta que es posible conseguir el éxito dentro de la rama en la que te encuentras, pero no interpretes tu progreso como un fracaso a causa de la ignorancia, en realidad no sabes dónde debes estar.

5. Disfruta del viaje

Cuando estás empezando, es fácil vivir en el futuro. Tienes mucho de él por delante y está lleno de posibilidades, puede ser tentador pasar los días construyendo castillos en el aire. Te dices a ti mismo: "Me sentaré a disfrutar el momento en el que consiga X, Y y Z".

Tienes tiempo para la planificación a largo plazo. Pero, es tan valioso aprender a disfrutar del presente, tanto para tu salud emocional como para la salud de tu negocio. Mirarás hacia atrás a los dolores y dificultades de tus primeras incursiones en el emprendimiento y las verás como lecciones dignas de su peso en oro.

El consejo de mi tío era bueno. Voy a decirte lo mismo si vas comenzando: Aprovecha el día. Arriésgate. Hazlo ahora, mientras eres joven y tienes energía. Este es el tiempo para trabajar y cometer errores, sueña lo imposible, ve contra todas las probabilidades y consigue el éxito.