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¿Tiempos de cambio en tu empresa? Aprende a comunicarlo correctamente

Toma nota de estos tips para saber cómo manejarlo y no sucumbir en el intento.
¿Tiempos de cambio en tu empresa? Aprende a comunicarlo correctamente
Crédito: Depositphotos

Vivimos en una sociedad de continuo cambio. Nos regimos por ideas que logran ser etiquetados como #trendytopic. Y esto lo dicta todo. Pero, ¿qué es el cambio? Los diccionarios nos dicen escuetamente “acción o efecto de cambiar”. Nos dejan en las mismas. Por ello nos atrevemos a definir el cambio como la acción mediante la cual se pasa de un punto A a un punto B con miras a una mejora en algo. Porque el cambio siempre busca la mejora.

Y aquí entramos en un laberinto. Todo es siempre mejorable, pues no somos perfectos, pero no es estratégico estar siempre cambiando sobre todo al trabajar con personas. A los seres humanos nos lleva tiempo conocer, aprender, adaptarnos, mejorar… por ello, si vamos a hacer un cambio dentro de la empresa, sea cual sea, hay que contemplar un tiempo y no esperar resultados inmediatos. Parece obvio pero suele suceder que al cambiar algo queremos ver los resultados inmediatos, y aún no hemos desarrollado varitas mágicas.

Otra cosa importante a tener en cuenta, es que los cambios continuos sólo llevan a la confusión y al caos. ¿Problemas comunes ante malos cambios en las empresas? La gente no sabe a quién le reporta,  se crean grupos de los nuevos y de los antiguos, las personas empiezan a tener miedo y a velar sólo por su área, se crean rivalidades innecesarias, los chismes de pasillo se convierten en la orden del día, por nombrar sólo algunas.

El cambio es bueno siempre y cuando sea necesario. Por ello es importante tomar en cuentas estos aspectos:

Elegir acertadamente los cambios a realizar

Estos tienen que ser fruto de un análisis exhaustivo y no de un impulso por irse con lo más nuevo. Como ya lo hemos dicho, nuestra sociedad nos propone nuevas tendencias todos los días. Como directivos, es importante definir qué cambios vamos a implementar, qué se espera de ellos, pero sobre todo cuál es el motivo de tal o cual cambio. Esto último será clave para poder comunicarlo.

Comunicarlo bien

Suena sencillo, pero no lo es. Hay que tener claridad para comunicar. ¿Porqué vamos a realizar tal o cual cambio? ¿Cuáles son los pros y contras? ¿Qué necesitan conocer los equipos de trabajo? ¿Cómo se va a comunicar? Sin importancia el tamaño del cambio, se recomienda generar una instancia presencial con espacio de preguntas para comunicar los cambios. Esto es para evitar malas interpretaciones y chismes de pasillo.

Comunicarlo bien y a tiempo

No sólo basta con comunicar los cambios bien sino a tiempo. No podemos esperar a que la gente se entere por terceros o a que se enteren sobre la marcha. Hay que saber qué comunicar pero sobre todo cuándo hacerlo.

Llevar a cabo los cambios anunciados

No prometer algo que no se va a cumplir, para bien o para mal. Los cambios generan inevitablemente expectativa por lo que un líder de grupo pierde autoridad en el momento en que anuncia algo que no lleva a cabo. Por ello, es muy importante que el cambio que se vaya a realizar, por pequeño que sea, se haya analizado en todas sus posibles consecuencias. Obviamente habrá situaciones inesperadas, pero con un buen análisis serán las mínimas.

El cambio siempre va en miras a una mejora por ello es tan importante saber comunicarlo bien. Puede pasar que muchas iniciativas hayan sido muy buenas en el papel, pero que a la hora de implementarlas sean un fracaso. Esto se debe en gran parte porque al final cualquier cambio va a requerir del compromiso de los equipos de trabajo ¡No le tengamos miedo al cambio, tengámosle miedo a un cambio mal comunicado!

 

Por María José Franco